lunes, 28 de febrero de 2011

Mi experiencia de la locura

Aquí os dejamos una nueva colaboración de Diana, esta vez nos da su visión de lo que es "la locura" para ella.

" Venía conduciendo y de repente me ha venido mi idea de lo que significa la locura, de su sentido... (es mi vivencia personal pero igual las personas que lo lean puedan ver reflejos en lo escrito).
Para mí es una forma extrema, potente, urgente, un intento del ser humano de deshacerse de sistemas de creencias o patrones mentales establecidos, impuestos, ya sea por nosotros mismos o por el exterior. Aquello que nos hace sentirnos como seres limitados cuando nuestra naturaleza no la es.

Cuando una persona entra en un estado psicótico se le muestra, de manera podríamos decir literal, aquello a lo que nos aferramos, aquello a lo que estamos profundamente apegados y que ya colapsa, que caduca. Se muestra de manera literal la idea mental que tenemos acerca de ello. La mente se expande y muestra aquello en lo que cree, o en lo que se ha visto "obligado" a creer. La persona, pues, en pleno estado psicótico siente un tremendo terror por aquello que está percibiendo, que no entiende pero que amenaza su mundo, un mundo que tiene asumido como real pero que no lo es en su sentido literal. De ahí las sensaciones de perder identidad, de confusión, de muerte...

Cuanto más la persona se resista al cambio, más fuerte y más potente será el brote. También, cuanto más fuerte es el brote, cuanta más intensidad tenga, nos indica, desde fuera, lo tremendamente aferrados, apegados que estamos a esa idea en su sentido literal para la persona que lo vive.
Por ello, los que acompañan a personas que atraviesan estos episodios tienen que ser tremendamente comprensivos, compasivos, y a la vez ser el punto de anclaje de la persona que lo sufre, ya que por momentos puede perder toda referencia. Mientras duren estos episodios, uno, desde fuera, no puede hacer mucho más (a excepción de suprimir a la persona mediante medicación).

Cuando logramos distanciarnos, no identificarnos con eso que estamos percibiendo de manera tan potente, cuando logramos ver la sutileza, lo que ese proceso trae implícito, cuando logramos ver lo simbólico, lo metafórico que hay en ello, es cuando nos logramos liberar de esa neurosis, es cuando comprendemos y salimos de ese estado renovados, sintiéndonos más ligeros, más libres de conflictos, transformados. Este es el trabajo una vez la persona haya salido de la crisis y para que tenga el resultado deseado para profesional-paciente deberá ser un trabajo colaborativo. Sólo el paciente tiene toda la información, sólo el paciente conoce enteramente su realidad, pero puede carecer de herramientas que le hagan permanecer en equilibrio. Es ahí donde entra el trabajo del profesional.
(Bueno, la idea que me vino, fue un sentir pero que al querer plasmarlo se hace extenso y aún así no queda plasmado todo lo que querría. En realidad las palabras no sirven de mucho, y si se intenta analizar mucho, al final consigue más confundir que aclarar).
Me apetecía dejar plasmada esta idea y pensé que igual es una buena idea el compartirla. Así que si de alguna manera piensan que sería buena para reflejarla en el blog, les doy libertad de hacerlo. Para eso estamos, para colaborar e intentar ayudar dentro de nuestras posibilidades.
Un abrazo! "

Texto introducido por César M. Estévez (Enfermero especialista de Salud Mental), escrito por Diana (Experta en temas de Salud Mental) 

jueves, 24 de febrero de 2011

Carta de un fiscal


Esta es la carta de Cristóbal Francisco Fábrega, fiscal de la Sección de Protección de Personas con Discapacidad de la Fiscalía de Jaén: un ejercicio de acercamiento a la lucha y los anhelos de las personas que padecen una enfermedad mental; un alegato contra las injusticias que recaen sobre dicho colectivo; una llamada a la cordura de una sociedad que ignora y desprecia al loco porque sí.

Durante estas últimas semanas un golpe de realidad ha caído sobre Saltando Muros. No queremos avivar el fuego de la polémica suscitada en la red alrededor de un artículo seguramente que no malintencionado,  pero que ha levantado un telón de prejuicios que pensábamos superados dentro del propio sistema sanitario.

Y nos ha dolido contemplar el panorama, haciéndonos mucho más conscientes de  que es necesaria una lucha firme y constante, una defensa innegociable y tenaz de los derechos de las personas con enfermedad mental.

Y hemos encontrado alivio en estas palabras...

" Sé muy bien lo que dice de mí la gente, pues no se me oculta la mala fama que tengo, aún entre los más necios. Pero yo soy la única, sí, la única que, cuando quiero, hago reír a los dioses y a los hombres. Y prueba evidente de ello es que, tan pronto como he comenzado a hablar ante esta numerosa audiencia, vuestros rostros se han iluminado con nueva y no acostumbrada alegría. Habéis desarrugado el ceño, acompañado vuestros aplausos con una risa franca y amable (...) apenas me habéis visto aparecer, se os ha dibujado un nuevo semblante. Algo así como cuando un nuevo sol muestra su rostro resplandeciente a la tierra; o como cuando la primavera, empujada por un blando céfiro, renueva la faz de las cosas, les da un color distinto y les devuelve su juventud. Con estas palabras el humanista Erasmo de Rotterdam en su Elogio de la locura hacía que la misma se presentara. En el siglo XIX el poeta alemán Heinrich Heine decía que: “La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.” Y Pinel, considerado el gran libertador de la locura durante la Revolución Francesa añadía: “Ciudadano, estoy convencido de que estos locos son tan intratables sólo debido a que han sido privados del aire y de la libertad ”.Sin duda, visiones placenteras del enfermo mental que vosotros sabéis que no se corresponden con la realidad. Mucho más dura, mucho menos agradable. Comentaba Enrique González Duro al comenzar su libro“Memoria de un Manicomio” en la que cuenta su paso por el Sanatorio Psiquiátrico de Jaén y los problemas que tuvo en nuestra provincia la implantación de lo que, entonces, se llamó “reforma psiquiátrica”, que si preguntásemos a la gente de la calle sobre los enfermos mentales, sobre lo que realmente piensa de los locos, la respuesta sería más o menos ésta: " Los locos me dan miedo, pena o asco. La verdad es que no me preocupan, que me traen sin cuidado. Pero mejor no verlos ni olerlos. Me pasa como con los moros o los gitanos, mientras más lejos, mejor; que no vengan a incordiar, que no molesten, que los quiten de en medio, que los encierren, como siempre se ha hecho, en un lugar aparte, en un sitio cerrado, donde no sean vistos ni oídos ni olidos, donde puedan ser olvidados: Los locos son de otra parte y han de estar en otro mundo”.
 Recuerdo que, cuando era un joven estudiante de los primeros cursos de derecho, tuve la oportunidad de asistir a unas Jornadas que sobre la locura (así se titulaban) se celebraba en la sede de la CNT de Granada. En aquellos años, principios de los 80, estaba empezando en nuestra ciudad la llamada reforma psiquiátrica y había un cierto desasosiego social sobre lo que suponía“dejar salir a los locos a la calle” . Quizás por ello me dio, sin tener relación alguna entonces con el mundo de la salud mental, por asistir a aquellas jornadas. En ellas González Duro impartió una conferencia sobre la experiencia de Jaén. Tras ella se abrió un turno de preguntas y a mí se me ocurrió preguntarle si existía la locura. Su respuesta fue que, médicamente, la locura no existe, lo que existe es la enfermedad mental y, lógicamente, los enfermos mentales. Recuerdo, muchas veces, aquella respuesta. La enfermedad mental es algo accesorio, como cualquier otra enfermedad. La condición de persona, digna y libre, portadora de unos valores innatos que la trascienden, es lo principal, lo sustantivo. El enfermo aquejado por una patología mental es, ante todo, una persona, un ser humano. Mi compañero Fernando Santos cuenta una interesante anécdota que refleja lo que queremos decir: un viejo Fiscal presenta una demanda de incapacitación y el demandado acude a su despacho para que se le explique el porqué. El viejo Fiscal tras recibir a la persona que le parece completamente lúcida y capaz, estudia la documentación y le comunica:- ¡Ah claro! Es usted esquizofrénico paranoide.Y el buen hombre le contesta:- Perdone usted señor Fiscal. Yo lo que soy es fontanero y, a veces, me pongo enfermo. Anécdota clarificadora.
Añadamos que el desarrollo personal del ser humano no conoce límites. La persona que padece una enfermedad mental tampoco los conoce. Por solo poner unos cuantos ejemplos de los que Vallejo-Nájera llamó “locos egregios” que son puntales de nuestra memoria cultural e histórica: -En el arte el pintor Vincent van Gogh, psicótico que tuvo que ser internado en el sanatorio de Saint-Remy.-En la religión San Juan de Dios, el Juan Ciudad que, tras ser ingresado en un manicomio de Granada, fundó la Orden Hospitalaria que lleva su nombre tras comprobar las condiciones de los atendidos allí.-El matemático Jhon Nash, Premio Nóbel de Economía en 1994 por su teoría del equilibrio, que fue internado varias veces debido a su esquizofrenia y cuya vida inspiró la película“ Una mente maravillosa” ganadora de varios Oscar, y que refleja perfectamente como el apoyo familiar y social, y el deseo de vivir puede permitir una vida completamente normalizada del enfermo.-El músico Mozart, aquejado de depresión y muchos otros virtuosos de la música. Artistas, santos, científicos. Enfermos mentales. Personas. Hombres y mujeres que pueden llegar donde quieran con un poco de apoyo y de comprensión.
Seres humanos con el principal derecho que tenemos todos y que, sorprendentemente, no es recogido en nuestras constituciones, aunque si lo sea en el preámbulo de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de 4 de julio de 1776: el de buscar la felicidad. Es sintomático que el primer sanatorio psiquiátrico europeo sea el de Nuestra Sra. de los Inocentes de Valencia, fundado en 1409 por Fray Juan Gilabert Joffre, comendador del Convento de Nuestra Señora de la Merced, tras ver como unos jóvenes se burlaban de un pobre enfermo de locura. Seres inocentes son sin duda, con la misma capacidad que los demás para ser felices o desgraciados, y que precisan del apoyo contra las barreras que su enfermedad les impone.

Desde las Secciones de Protección a las Personas con Discapacidad andaluzas llevamos mucho tiempo pidiendo a las asociaciones de afectados y a los familiares que le den una oportunidad al derecho. Este no va a solucionarlo todo, no tiene todas las respuestas, ni hará desaparecer el problema. Todos sabemos que los enfermos mentales necesitan tratamiento médico, pero también una profunda intervención social y, por qué no, una intensa protección jurídica de sus derechos y de los riesgos que, en la vida legal y social, su situación genera. Nosotros tenemos muy claro la máxima de Hipócrates dirigida a los médicos: “Si puedes curar, cura; si no puedes curar, palia; si no puedes paliar, escucha”. Kant decía que la locura (y perdón por usar, una vez más, una palabra cargada de connotaciones negativas) consiste en la sustitución del sentido común por el sentido propio. Por eso nos es tan difícil entenderla e incluso nos da tanto miedo. Pero para entender tenemos que escuchar a los que viven y sufren el problema. Tenemos que acercarnos a ellos. Acercarnos a vuestra lucha y a vuestros anhelos.
Termino ya. Quiero hacerlo con un poema de Bertolt Brecht que, sin duda todos conocemos y que nos llama a intervenir, cuando todavía hay tiempo, por las personas que están en riesgo como una forma de salvarnos nosotros mismos:
" Primero cogieron a los comunistas, y yo no dije nada porque yo no era un comunista. Luego se llevaron a los judíos,y no dije nada porque yo no era un judío. Luego vinieron por los obreros, y no dije nada porque no era ni obrero ni sindicalista.Luego se metieron con los católicos, y no dije nada porque yo era protestante.Y cuando finalmente vinieron por mí no quedaba nadie para protestar ".

Texto introducido por Esther Sanz (psicóloga clínica área externa salud mental), escrito por Cristóbal Francisco Fábrega Ruiz, Fiscal de la Sección de Protección de Personas con Discapacidad de la Fiscalía de Jaén.

jueves, 17 de febrero de 2011

Seminario RADIO NIKOSIA: locura sana en estado puro

Nos da mucha alegría poder anunciaros el seminario que, de la mano del Colegio Oficial de Psicólogos de Tenerife y a la Facultad de Psicología de la ULL, nos presentarán el próximo 01 de Marzo en el Aula Magna del Campus de Guajara de la Universidad de La Laguna dos destacados miembros del colectivo de Radio Nikosia. La entrada será libre según el aforo.
Os dejamos información del acto y del proyecto Radio Nikosia.

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Radio Nikosia compuesta por unas 45 voces que, una vez por semana se apoderan del dial de Radio Contrabanda en plena Plaza Real de Barcelona. Son 25 personas, algunas veces más, que se reúnen para darle forma a ese intento de hablar de la locura desde la voz que la sufre, para soltarse a esa posibilidad de hacer un tipo de política de subsuelo, cierta militancia desde el margen que, en definitiva, aquí se reinventa como un tipo de catarsis que abre nuevas puertas. Radio Nikosia increpa a la locura, la cuestiona, se refugia en ella, la expulsa, la redefine, la ubica en el lugar de lo normal, la abraza, convive con ella y sus vaivenes; la padece. Es una emisora transversal íntegramente realizada por personas con distintos tipos de problemática mental, personas que buscan comunicar y comunicarse como una estrategia en pos de deconstruir las bases del propio sufrimiento.
Radio Nikosia surgió inspirada en La Colifata, aquella emisora realizada por pacientes que funciona hace ya 18 años en el interior del Hospital José T. Borda de la ciudad de Buenos Aires. El objetivo principal de esa primera iniciativa fue llevar adelante una labor terapéutica a partir de la restauración de la red social y de la valoración del discurso individual de los internos, como una manera de trabajar en salud tanto o más eficiente que la puesta en marcha por los mismos dispositivos hospitalarios. La tarea de la radio se centra en la reconstrucción identitaria y personal (en tanto persona) de cada paciente, en un rescate que se realiza a través de la recuperación del decir, de la revalorización de las particularidades de cada discurso y de su vehiculización a través de los medios de
comunicación.
Quizás lo más interesante de aquella radio no sea tanto su nacimiento, sino el hecho de que aun pasados esos 18 años continúe emitiendo desde el hospital y haya logrado instalarse de cara a la sociedad y al sistema sanitario de Argentina como una herramienta efectiva en el plano de la concientización y sensibilización ciudadana y, al mismo tiempo, como un dispositivo de probado valor terapéutico con resultados específicos en el bienestar continuado de los pacientes.

Aún, y sin fecha de caducidad aparente, cada sábado en los patios centrales del hospital se reúnen entre 20 y 50 pacientes, (algunos ya externados que regresan específicamente para la radio) que coordinados por Alfredo Olivera, psicólogo y director, junto a un equipo multidisciplinar de profesionales, ponen en marcha la emisora. Ese es el momento en el que entre todos con su labor trascienden los muros físicos y simbólicos de la institución.
Por su parte, Radio Nikosia es consecuencia de una reelaboración teórica de los planteamientos que sustentan a La Colifata. Una reelaboración que buscó adaptar la experiencia a un contexto sociocultural diferente en el que el ámbito de la salud mental presentaba características estructurales distintas y los denominados usuarios estaban
inmersos en una lógica otra, en lo relativo a su problemática. Esta reelaboración y las circunstancias y dinámicas específicas de la experiencia provocaron el surgimiento de prácticas y conceptualizaciones propias.



Extraído de la imprescindible Tesis Doctoral de Martín Correa-Urquiza "RADIO NIKOSIA: LA REBELIÓN DE LOS SABERES PROFANOS (OTRAS PRÁCTICAS, OTROS TERRITORIOS PARA LA LOCURA)"


LOCURA SANA EN ESTADO PURO
Participantes: Joan Gª Olera, Raúl Velasco Sánchez.



Programa del seminario (sujeto a modificaciones).
1ª parte:
-La radio como vehículo en la lucha contra el estigma. La locura a la plaza pública o la desinstitucionalización necesaria.
La necesidad de abrir espacios más allá de la dimensión médico/clínica: Los nuevos “territorios de escucha social”. La desarticulación de la carga de opresión simbólica que pesa sobre la locura, la re-semantización (o suspensión semántica) de las categorías que materializan la opresión.

-Experiencias e identidades, arqueologías del self.
 La necesidad de reconsiderar críticamente el conjunto de nociones que giran actualmente alrededor de la idea de locura. De crear espacios para la construcción de una subjetividad otra que pueda generar no sólo un nuevo corpus discursivo sobre la locura sino la transformación del yo de quien lo dice.

-Documental: “El revés sobre el tapiz de la locura”.
“El revés del tapiz de la locura”, un film que destaca por ser el primer documental que expone otra mirada sobre la “locura”, ya que son las mismas personas que tienen un diagnóstico mental los que realizan las entrevistas a diferentes profesionales del medio de la salud mental, medios de comunicación y del entorno social de Barcelona.
De la mano de Adriana Leira, Viviana García Besné, Elena Martín, Uribarri Alberdi y Zuzanna Wejman, “El revés del tapiz de la locura” se presenta como un largometraje documental que invita a los espectadores a crear su propia opinión, en una atmósfera desmitificadora y llena de contrastes, sobre el significado de “la locura” en la sociedad actual; ¿reivindica y acepta la sociedad actual “la locura”?

-La recuperación de los saberes profanos.
Quien es ese “otro”. La noción de sujeto, del “otro” en salud mental. El trabajo fuera de la noción de enfermedad. Quienes somos nosotros frente a ese “otro”. Repensar los vínculos. El acercamiento de persona a persona.
Saliendo del monologo vertical profesional-paciente para entrar en el ámbito del diálogo simétrico entre saberes complementarios.
La desjerarquización de los vínculos, hacia una elaboración compartida del corpus terapéutico.
Un empoderamiento real.

2ª parte:

-¿Qué hay más allá de Radio Nikosia? (Experiencias innovadores en el ámbito de la salud mental).
De redes, roles, vínculos e identidades.
La comunicación como punto de partida. El trabajo con la comunidad.
La desestigmatización en manos de los propios afectados por el estigma. Derivaciones teóricas desde el Teatro del Oprimido (Boal.A)
La experiencia de La Colifata. Primera emisora en transmitir desde un Hospital Psiquiátrico. Lógicas de acción. Los inicios. La voz que logra cruzar las paredes del psiquiátrico. El trabajo con la comunidad. El feedback necesario.
La experiencia de Radio Nikosia. Barcelona.
Itinerarios, logros y contrariedades. Herramientas y marcos de acción.
Los inicios, el miedo y aquella arqueología de la subjetividad.
La necesidad de la complicidad comunitaria. El trabajo con los medios de comunicación de masas. El trabajo con las instituciones.
La dificultad de las recetas absolutas. El caso a caso. Situación a situación.

César M. Estévez (Enfermero especialista de salud mental)

viernes, 11 de febrero de 2011

El pabellón número seis, El Alienista y El hospital de la transfiguración

Recientemente han caído en mis manos tres libros, de geografías y tiempos lejanos, que sin embargo, más allá de una lectura superficial, contienen en esencia mensajes que se solapan.

La Rusia zarista, el Brasil colonial de finales del siglo XIX y los primeros meses de la segunda guerra mundial en Polonia, son los escenarios donde se enmarcan las vivencias de tres hombres dedicados a la psiquiatría en ambientes opresivos e injustos, que terminarán siendo parte esencial de sendos procesos de transformación personal.

Pero vayamos por partes...


EL PABELLÓN NÚMERO 6  es una narración escrita en 1892 por A. Chejov. El aludido pabellón es el edificio destartalado y miserable de un hospital rural donde se albergan a los escasos locos de la aldea.
La narración nos adentra en la vida rutinaria y desesperanzada del Doctor Andrei Efímich Raguin y su relación con  Ivan Dmitrich, recluido en el pabellón número seis  del psiquiátrico por padecer una mania persecutoria, con el prepotente y brutal Nikita, guarda del pabellón, y con algunos otros paisanos y coetáneos.
El protagonista, de filosofía estoica y amante del desarrollo intelectual,  echa en falta la existencia de inquietudes en las personas y considera que la sociedad en que vive es triste y pobretona. Sólo una persona será capaz de deslumbrarle con su elocuencia y su fascinante visión de la vida: Ivan Dmitrich, uno de los internos de aquel inhóspito lugar.
    El desenlace del relato es anunciado por una descarnada frase del médico protagonista: "Mi enfermedad sólo consiste en que en 20 años no he encontrado más que a una persona inteligente en todo el pueblo, y éste es un lunático".
El autor remata la historia con un final desconcertante pero ineludible y leal a la trama: "Ahora todo, incluso el sincero interés de mis amigos, me arrastra sólo a una cosa: a mi perdición . Es el final y tengo el valor de reconocerlo".

EL ALIENISTA de Machado de Assis no es sólo una obra muy divertida, además de poseedora de un sutil  humor e inteligente sátira de la escena costumbrista del Brasil colonial del siglo XIX, sino una brillante metáfora sobre muchos de los despropósitos de la psiquiatría, sus confusiones y también sus miserias. Esta historia muestra en sus pocas páginas un resumen de las principales preocupaciones no exteriorizadas de Machado de Assis: la identidad, la separación entre lo normal y lo anormal, la lucha y los trasfondos políticos, la relación matrimonial, la amistad, las preocupaciones sociales, el dinero, el status.
La obra, en su línea central, resulta graciosa y simple: un médico brasileño, graduado en Lisboa, rechaza las propuestas de ser médico de la corte o catedrático universitario para regresar a su pueblo natal y dedicarse al estudio y la experimentación científica. Su especialidad es la psiquiatría. Con el fin de estudiar y remediar los males de la locura, construye un manicomio, la Casa Verde, en la más bella calle de Itaguaí, y se le abren cincuenta ventanas, pintadas de verde en cada cara del edificio. Con la subvención del Ayuntamiento y el pago de los internados pudientes, se inicia la gran obra que comienza, como era de esperar, con la reclusión de cualquier persona que exteriorizase el menor signo de anormalidad. Estos límites se van ampliando y llega un momento en que prácticamente la totalidad de la población debería ser internada. De ahí el psiquiatra, el sabio Simão Bacamarte, llega a la conclusión de que la anormalidad es la normalidad, y libera a los primeros locos para internar a los supuestos cuerdos. El final lo dejamos en el aire, aunque ¿qué otra cosa podría hacer Simao al ver derrumbadas todas sus teorías?

EL HOSPITAL DE LA TRANSFIGURACIÓN es la primera novela de Stanislaw Lem, inédita hasta ahora en castellano; una obra demoledora sobre la ocupación nazi de Polonia. Terminada en Cracovia en septiembre de 1948, y ambientada en los primeros meses de la invasión de Polonia por los nazis, El hospital de la transfiguración narra la historia de Stefan Trzyniecki, un joven doctor que encuentra empleo en un hospital psiquiátrico enclavado en un bosque remoto, un lugar que parece «fuera del mundo». Pero, poco a poco, la locura del exterior va filtrándose entre los muros del hospital. Una serie de sádicos doctores, compañeros de Trzyniecki, se entregan a atroces experimentos con los enfermos mentales internados en el centro, mientras los nazis, que peinan los bosques en busca de partisanos, deciden convertir el sanatorio en un hospital de las SS. Lem, uno de los más indiscutibles maestros de la narrativa europea del XX, evoca en esta novela todo lo que hay de monstruoso en el espíritu humano
A lo largo de esta historia, el protagonista, gracias al contacto con diversos personajes, como la bella y misteriosa doctora Nosilewska o el poeta Sekulowski, inicia un acelerado aprendizaje vital que recuerda al del protagonista de La Montaña Mágica, de Mann. Pero cuando las tropas de las SS que persiguen a los partisanos se acercan al sanatorio los acontecimientos dan un cruel giro…
Dice Sekulowski en una de sus largas charlas con el doctor:
"—No sabemos más sobre nuestro cuerpo que sobre la estrella más lejana —dijo el poeta en voz baja.
—Vamos conociendo las leyes que lo rigen...
—Y resulta que la mayoría de las tesis biológicas tienen sus antítesis. Las teorías científicas son un verdadero chicle psíquico ".

Aparte del disfrute de estas tres lecturas, me quedo con éstas y otras muchas preguntas: 
- ¿ dónde está el límite entre lo diferente y lo patológicamente diferente?
- ¿ quién pone ese límite?
- ¿ la ciencia es omnipotente? ¿ lo somos los profesionales?
- ¿ en qué hemos mejorado en el ámbito de la salud mental y qué resquicios del pasado arrastramos?
- ¿ hemos avanzado tanto como nos esforzamos en evidenciar?
- ¿ son los errores y arbitrariedades del pasado un tema zanjado?

Texto escrito por Esther Sanz ( Psicóloga Clínica Área Externa salud Mental Tenerife).
Muchos de los datos de esta entrada han sido recogidos de artículos de Lizardo Cruzado, autor del blog Desde el manicomio. Desde aquí mi agradecimiento por su trabajo y un saludo. Esperamos tu pronta vuelta a la blogosfera.

miércoles, 9 de febrero de 2011

El taller del blog



AYER, HOY Y MAÑANA

K.M.W.
" En el pasado era una chica muy alegre y tenía muchos amigos. Me gustaba mucho ir a la playa y patinar. Era buena estudiante y escribía mucho, como ahora. Me gustaba mucho como era, era muy extrovertida, no me costaba nada hacer amigos, hablaba con todo el mundo. Tenía una vida muy agradable. Hoy en día mi vida no me gusta, estoy ingresada en una planta de psiquiatría y además me cuesta mucho relacionarme. Últimamente he tenido un ingreso detrás de otro y he estado bastante mal. Mañana, espero estar fuera de aquí con todos mis papeles solucionados. Espero estar con mi novio en M. Quiero conseguir un trabajo, sacarme el carnét de conducir y vivir una vida feliz y tranquila, pero lo más importante no volver a recaer ".

A.
" Yo de pequeño era muy nervioso, siempre lloraba por cualquier tontería, rompía una botella en el colegio, todos los niños empezaban a gritar: 25 céntimos me repetían y si no llevaba los 25 céntimos la maestra te lo cobraba. Ya en el instituto veía que llegaban con coches viejos, fumaban, tomando drogas, las chicas iban con ellos... por eso empecé a fumar marihuana. No prestaba atención a los profesores hasta que me botaron y me puse a trabajar y de grande me gustaría empezar de nuevo, ser joven y empezar trabajando y no volver a las drogas ".

J.L.M.
" Ayer tenía problemas; hoy tengo problemas y mañana tendré problemas por lo tanto dejamos de ser amigos, pues problemas aquí, ya es no tener nada. Un fandango, eso sois. Hasta nunca ".

A.B.S.
" Echo de menos no haber realizado mi vida,  con este sentimiento de oscuridad, con esta incapacidad de percibir la vida como algo positivo o agradable. Me hubiera gustado ser más atenta y bondadosa con mis congéneres.
Hoy, ahora, estoy de fábula. Estoy rodeada de personas buenas, con las que compartir buenos sentimientos y comprensión. Me gustaría para el futuro que mi vida se estabilizara de forma adecuada, que yo pudiera animarme y tener amigos bondadosos y creer en Dios. Creo que debo acceder a ser capaz de dialogar a menudo con las personas que me rodean para averiguar cuáles son nuestros diferentes problemas para obtener una solución y aplicar una herramienta de filosofía terapéutica. Así, podremos ser felices ".

R.S.
" Ayer, siempre pienso en el ayer, pero ahora me estoy acostumbrando a vivir el presente, siento que estoy recuperada y voy bien en la vida. Sé ser yo misma y me puedo cuidar bien hasta que vayan confiando en mi, que ya lo hago; pido disculpas por haberme cogido una borrachera en fin de año y por coger cosas que no son mías, lo siento, soy un ser independiente y hoy creo y sé que voy a adelante. No sé que pasa, arriba en la ura, ura, ura. Me tratan mal algunos  auxiliares y quiero todo lo contrario. No me digáis que estoy mal. Voy mejorando a pasos agigantados. Hoy y siempre respetaré a las personas, las ayudaré y seré lo que siempre he querido ser: una buena amiga.
El futuro se me presenta prometedor y quiero ver a mi familia, los adoro. Sobre todo a mi perrito y a mi padre. Anita se está portando muy bien conmigo y le quiero un montón.
Tengo trastorno bipolar, sé que es crónico pero saldré adelante porque ya lo estoy haciendo y lo haré. Sólo necesito amor, sobre todo amor a mi familia que es lo que más quiero en el mundo. Familia, amigos, compañeros y personas que me han apoyado como lo has hecho tú, Esther. Muchas gracias ".

J.A.C.D.
" Mi ayer fue cruel,  negra mi niñez pero llena de fantasía, pero con pánicos, miedos, complejos que me llevaron a despertar una enfermedad  cuando dejé mis estudios para hacer lo que hacía un chico de aquella edad. Todo fue genial, tenía la chica que quería, me pasaba todas las noches de fiesta pero, pero, comencé a consumir drogas y alcohol, eso me terminó perturbando de tal manera que salí del ejército y fui directamente al despacho de un psiquiatra. Yo no podía creer que había una enfermedad, pensaba más en un daño espiritual o que el mismo diablo se había metido en mí.
Pasaba el tiempo y yo no cambiaba y todo lo bonito de aquel cambio se había vuelto una pesadilla y pasó ese cataclismo que nadie se espera y hoy estoy aquí recuperándome por decirlo de alguna manera, no digo que en este hoy sea feliz, pero sí que he conseguido metas de las que quería. Me siento yo más que nunca. sin dependencia sin locuras añadidas a mi descompensación hoy estabilizada, compartiendo y viviendo lo que nunca pensé en ese ayer que viviría.
Mi mañana me gustaría que fuera mejor, no me refiero a que sea rico, solo pido tener salud y corregir muchos defectos que ese antaño marcó y hoy están reflejados en mi carácter; no me llegan a obstruir mi vida pero sí que hay cosas que me gustaría que cambiaran.
Por mi madurez ya sé que no voy a terminar con las ilusiones que tenía en mi niñez, pero esta vida me ha enseñado que son posibles los sueños que a veces parecen milagros y aquello que creo no conseguir puede ser realidad porque mientras haya vida hoy esperanza y con mi resignación y paciencia sé que llegarán cosas buenas y satisfactorias. Preparado para esos obstáculos que nos depara esta vida pero llevándolos con mucha madurez ".

J.F.M.S.
" Pues de pequeño me gustaba dibujar. Estaba en la escuela de arte y oficios de Santa Cruz de La Palma y tuve tres premios en dibujo. Hacía mecanografía. Mi primer trabajo fue en una agencia de aduanas. Y hacía notas de gastos para después salir a cobrarlas. Después lo dejé y empecé a trabajar de carpintero con un hermano que tenía carpintería y hacía cosas como perchas para ganar algo para ir al cine ".

LOS ABUELOS

J.A.
" Mis abuelos eran muy viejitos y apenas los conocí, tengo un recuerdo remoto, me acuerdo de ir a su casa y coger a mi hermano en brazos e intentar que aprendiese a silbar; mi hermano tenía seis meses y nos daban caramelos, eran pobres y muy buenos ".

A.
" Siempre salían mi padre, mi madre y mis hermanos y yo me quedaba con mi abuela. Ella hacía café y agarraba un pan, lo partía por la mitad, lo rellenaba de azúcar y luego le echaba café y me daba la mitad y, me decía que estaba bueno, ¿te gusta?, y yo le decía que sí... me decía que el ángel de la guarda acompañaba a mis padres y mis hermanos ".

A.
" Mis abuelos eran, porque ya están muertos, pero siempre los recordaré, porque a su manera eran sabios, de la sabiduría que dan los años y la experiencia. Siempre recordaré a mi abuela bordando y a mi abuelo cerca de ella fumando en su pipa mientas hablaban de cosas cotidianas ".

MI PRIMER BESO

A.
" Mi primer beso fue bonito, auque fue fruto de la inexperiencia, pero siempre lo recordaré como algo agradable porque era fruto de la cándida inocencia y el ansia del despertar sentimientos nuevos ".

Textos escritos por los integrantes del taller del blog que llevamos a cabo en las unidades de subagudos y rehabilitación activa del Área Externa de Salud Mental de Tenerife.

jueves, 3 de febrero de 2011

Resiliencia... ¿resiquéee?



Pues por definiciones que no sea:
La resiliencia es la capacidad que posee un individuo frente a las adversidades, para mantenerse en pie de lucha, con dosis de perseverancia, tenacidad, actitud positiva y acciones, que permiten avanzar en contra de la corriente y superarlas.
E. Chávez y E. Yturralde (2006)
La resiliencia es un proceso dinámico que tiene por resultado la adaptación positiva en contextos de gran adversidad.
Luthar (2000)
La resiliencia distingue dos componentes: la resistencia frente a la destrucción, es decir, la capacidad de proteger la propia integridad, bajo presión y, por otra parte, mas allá de la resistencia, la capacidad de forjar un comportamiento vital positivo pese a las circunstancias difíciles.
Vanistendael (1994)
La resiliencia se ha caracterizado como un conjunto de procesos sociales e intra-psíquicos que posibilitan tener una vida «sana» en un medio insano. Estos procesos se realizan a través del tiempo, dando afortunadas combinaciones entre los atributos del niño y su ambiente social y cultural.
Rutter (1992)
Habilidad para resurgir de la adversidad, adaptarse, recuperarse y acceder a una vida significativa y productiva.
ICCB, Institute on Child Resilience and Family (1994)
El arte de vencer las adversidades con los pies en la madre tierra.
Jorge Montoya Avecías (2006)
Concepto genérico que se refiere a una amplia gama de factores de riesgo y su relación con los resultados de la competencia. Puede ser producto de una conjunción entre los factores ambientales y el temperamento, y un tipo de habilidad cognitiva que tienen algunos niños aun cuando sean muy pequeños.
Osborn (1996)
Capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e inclusive, ser transformados por ellas.
Grotberg (1995)
La resiliencia significa una combinación de factores que permiten a un niño, a un ser humano, afrontar y superar los problemas y adversidades de la vida, y construir sobre ellos.
Suárez Ojeda (1995)
La resiliencia es una respuesta global en la que se ponen en juego los mecanismos de protección, entendiendo por estos no la valencia contraria a los factores de riesgo, sino aquella dinámica que permite al individuo salir fortalecido de la adversidad, en cada situación específica y respetando las características personales.
Infante (1997)
Personalmente me quedo con una definición más de andar por casa, la resiliencia sería una mezcla entre la entereza y la "flexibilidad" personal que nos posibilita el adaptarnos, sobreponernos e incluso "crecer" con los contratiempos que nos depara la existencia. 
Y este término en Salud Mental cada día cobra mayor importancia sobre todo cuando sabemos que dicha capacidad se puede "trabajar" tal y como se explica en la web de la Asociación Americana de Psicología:

viernes, 28 de enero de 2011

lunes, 17 de enero de 2011

Invertimos los papeles: los profesionales a examen



Los textos que aparecen a continuación son las opiniones personales de algunos de los usuarios de nuestras unidades ( subagudos y  rehabilitación activa) acerca del trabajo que los profesionales que convivimos con ellos día a día realizamos. Hemos sido fieles en la transcripción de sus redacciones aunque hemos decidido mantener el anonimato de los autores y omitir algunos nombres propios sujetos a críticas.

" Yo llevo un proceso muy largo en este centro hospitalario por mi enfermedad y motivos judiciales. En este tiempo ha cambiado mi mente. Ya me lo decía mi antiguo psiquiatra... poco a poco me fui mentalizando de que mi enfermedad la tenía que tratar con medicación de por vida, pues en mis primeros brotes pensaba que no estaba enfermo y veía a mi psiquiatra como a un enemigo. Y me he dado cuenta que todo lo que querían hacer los especialistas era ayudarme y lo consiguieron, pues hoy soy un enfermo estable con mis fallos al igual que los especialistas, pues son humanos. No me refiero a los fallos respecto a su profesión, pues mis psiquiatras me han demostrado en todo lo que dicen que están muy bien cualificados.
Cuando yo entré en este centro no teníamos psicología clínica, después de los años se ha hecho realidad con una psicóloga muy maja que nos da sesiones que nos ayudan conjuntamente con nuestra medicación. Yo diría que en ese aspecto hemos avanzado como de la noche al día. Sí que tenía un psicólogo que me ayudó  con terapias de relajación pero no se compara con lo bien que nos viene la psicóloga clínica.
Al ser humanos, los auxiliares y enfermeros, y al ser muy largo el internamiento por mis circunstancias, he tenido malentendidos con algunos, pero reconozco que fue, digamos, mi culpa.
Bueno, entre comillas, existían en mí síntomas positivos (alucinaciones, delirios) y aunque había gente preparada, yo no tenía esos síntomas a flor de piel y los ocultaba.
Hubo quienes me consideraron una persona normal.
No reprocho a nadie nada, me alegro de mi estancia aquí y dado que esto para mí ha sido mi casa durante más de una década les doy las gracias a todos en general sabiendo que se entregan a nosotros, los pacientes, con toda la profesionalidad y cariño que pueden ".

" Mi pensamiento sobre mis instructores médicos, psicólogos, enfermeros, auxiliares, etc., es muy bueno, excepto algunos enfermeros, pero de todo lo demás muy bien. Creo que está todo dicho, insisto en algunos enfermeros que los veo con alguna mala intención y no le encuentro ninguna explicación, y también incluyo a algún compañero ".

" Pienso que estos trabajadores del Estado: psicólogas, doctores, enfermeros, auxiliares, servicios de limpieza, cocineros, jardinería, etc... hacen las cosas lo mejor que pueden, arreglado a sus dotes o conciencia. Ellos no pueden hacer mucho, pero te pueden sacar de algún problema que te tropieces ".

" Yo pienso que todos los especialistas están haciendo una gran labor pero yo he preguntado cosas y no me confirman nada, será que todavía simplemente no me pueden hablar de eso. Por lo demás, los auxiliares, la psicóloga y psiquiatra bien, están trabajando muy bien sobre todo porque lo que hacen  me vale de mucha ayuda para mi recuperación; pienso que puede ser absoluta ".

" La psicóloga nos habla claro de todas las cosas y de nuestra enfermedad, etc. El médico nos trata muy bien, que ni en el hospital me trataron tan bien. Me siento orgulloso del médico que tengo, el doctor me ha dicho que me va a dar una casa tutelada aunque tengo que esperar esta fiesta porque me ha dicho cosas importantes para mi salud . Esther es muy amable con mi corazón. Los auxiliares muy bien en todo sentido ".

" Las doctores son buenas  profesionales.  Las enfermeras y auxiliares son buenas personas porque nos ayudan y pienso que todos en general son buenos profesionales. Y las psicólogas nos tratan de ayudar en lo que puedan. En dos palabras: son buenos ".

" Pienso que no conozco bien a mi doctora. NO sé de qué va y a veces dudo algo de ella. Cuando le pido que me escuche para resolver mis problemas personales me contesta que no tiene tiempo y que tiene muchos pacientes a quien atender. Por otra parte es una persona que a veces muestra un cariz personal alegre y prometedor, muy positiva para ayudarme. No todo el mundo puede ser perfecto. Mi psicóloga del Centro de día es para mi muy importante, es muy positiva y receptiva, es democrática y me ayuda sólo con verla. Mi otra psicóloga del hospital es bondadosamente afectiva. Es democrática, moderna e insufla confianza, aunque esto último debería ser aún más redundante. Los auxiliares son todos, en general, personas con un cariz bueno, nos ayudan en todo y son respetuosos ".

" De mi psicóloga podría decir que es muy buena profesional. De mi psiquiatra que es una mujer muy dura pues por fumar un cigarro en el baño  me quitó el permiso de las cuatro pues yo iba con los compañeros a dar una vuelta . Ya veremos si podré salir más adelante ".

" Pienso que los profesionales del hospital psiquiátrico son buenos en general. Aunque hay diferencias entre ellos debido a su carácter. Por ejemplo hay un monitor que siempre está cabreado, porque tiene que tener el control de todo. De mi psiquiatra  pienso que no es mala persona. De los enfermeros y enfermeras pienso que su trabajo les hace a veces ser un poco autoritarios, porque si no sería un descontrol ".

" Soy una persona que pienso que la atención médica tendría que ser mejor en todos los sentidos, y sobre los psicólogos y los psiquiatras tienen que mejorar porque hay que tener mucha atención con ellos, hay bastantes médicos que en ocasiones no nos hacen caso y no tendría que ser así. De los médicos del hospital pienso que tendrían que ser más atentos, lo que pasa es que soy una persona que no sé como expresarme hablando...".

Textos escritos por los integrantes del taller del blog ( usuarios del área externa de salud mental) e introducidos por Esther Sanz ( psicóloga clínica área externa salud mental).

miércoles, 12 de enero de 2011

No son locos

Éste es un artículo sobre lo que Rosa Montero considera una obviedad: maldad y enfermedad mental nada tienen que ver. Pero las obviedades no calan con facilidad en nuestra sociedad cuando los mensajes alarmistas y morbosos inundan los medios de comunicación.
 Dice Cris de Radio Nikosia, en el programa La Ventana de Cadena Ser ( podéis escucharla pinchando el link que añadimos al final del artículo), algo así como que el ser humano tiene miedo de sí mismo, que es más cómodo colocar lo aberrante fuera y hacer cargar al loco con el peso de todo aquello que no queremos asumir como nuestro.
Me pregunto si en realidad la maldad no es más que una posibilidad entre miles, una elección desesperada o no, un rasgo más del ser humano desprovisto de su humanidad, una salida hacia ninguna parte o hacia lugares incomprensibles y oscuros.
Y es que, aunque dé miedo, sería mucho más justo reconocer que la maldad puede estar en cualquier parte, en pequeñas proporciones si la comparamos con la bondad, pero en cualquier sitio...



"Hace unas semanas, un joven arrojó a las vías del metro de Madrid a una muchacha, que perdió una pierna a consecuencia de ello. Un terrible y escalofriante suceso que ha sido aireado hasta la saciedad en los periódicos. De cuando en cuando ocurre en nuestro país una agresión así, un incidente grave ocasionado por una persona que padece una enfermedad mental. Si se revisaran los archivos, se podría comprobar que estos actos fatalmente violentos son bastante raros. Pero saturan de tal modo y durante tanto tiempo los medios de comunicación que parecería que los mal llamados locos constituyen una de las principales amenazas de nuestra sociedad.

La realidad, sin embargo, es bien distinta. Todos los días, personas supuestamente normales cometen actos horribles de diversas índoles: hombres que pegan a sus mujeres hasta matarlas; gamberros que queman vivos a mendigos e inmigrantes; padres y madres que maltratan brutalmente a sus hijos pequeños; pedófilos que abusan de los niños; macarras que secuestran y apalean a extranjeras y las obligan a prostituirse… Por mencionar tan sólo algunas de las muchas barbaridades cotidianas que suceden en nuestra sociedad. Como en España hay unas 800.000 personas con problemas psíquicos, se diría que el porcentaje de actos violentos que comete este colectivo es ínfimo comparado con los crímenes de los demás ciudadanos.

Por favor, no añadamos más dolor, con nuestros prejuicios, al agudo sufrimiento de la enfermedad mental. La psicosis es un padecimiento grave y crónico, pero, bien tratados y bien integrados en su entorno, los enfermos pueden llevar una vida prácticamente normal. Lo malo es que esas circunstancias, el buen tratamiento, la buena integración, se dan pocas veces, justamente porque la sociedad los degrada y los rechaza, porque les impide ser personas. De entrada, los llamamos locos. O esquizofrénicos. O psicóticos. Como si no fueran más que eso, como si la enfermedad hubiera devorado todo su ser, aniquilando su personalidad. Sin embargo, cuando alguien padece un tumor maligno no decimos de él que es un canceroso, sino que es un enfermo de cáncer. Eso es lo primero que hay que conseguir: el respeto a la persona enferma, que no ha desaparecido, que sigue existiendo por detrás de su dolencia, con su voluntad, su dignidad, su inteligencia. Si la sociedad respetara más a los enfermos mentales, sin duda ellos podrían respetarse mucho más a sí mismos y estarían más apoyados y motivados para seguir los tratamientos, para luchar contra su mal, para quererse a sí mismos y cuidarse.

Los padres de estos enfermos (y sobre todo las madres, porque muchas veces los hombres tiran la toalla y se van del hogar) conocen bien el estado de abandono e indefensión en que se encuentran tanto los enfermos como sus familias. Desde luego se necesitan más Centros de Día, servicios ambulatorios en donde estos pacientes puedan recibir medicación y una cierta socialización. Pero eso, aun siendo una ayuda, no es suficiente. No basta con aparcarles durante el día en centros aislados y especiales para que se entretengan haciendo labores manuales. Hagamos un esfuerzo por cambiar nuestra mentalidad y dejar de marginar al enfermo mental. Por dejar de atizar el fantasma del miedo, como sucede cada vez que ocurre un incidente, y ofrecer una verdadera posibilidad de integración social. Hay algunas organizaciones, como la formidable Fundación INTRAS, que reeduca profesionalmente y fomenta la reinserción laboral de estos pacientes. Y en 2002 se puso en marcha en España el interesantísimo proyecto REdES, que consiste en proporcionar trabajo a personas con enfermedad mental crónica en el área de las nuevas tecnologías. Desde entonces, tres pacientes, Mamen, Eduardo y Lucía, se dedican a crear y mantener páginas web. Toman regularmente su medicación, han desarrollado su capacidad de convivencia, están bien insertados en el mundo y son brillantes, competitivos y eficientes en su trabajo. Son, en fin, personas completas, aunque estén enfermas.INTRAS, REdES y otras iniciativas internacionales de este tipo demuestran que la verdadera integración del enfermo mental no es una utopía ni un cuento voluntarista y edulcorado. Desde luego, el proceso no es fácil: y no sólo porque se trata de una dolencia grave y compleja, sino también, y sobre todo, por el espesor de nuestros prejuicios, por la ignorancia y la indiferencia de los llamados normales. Para cambiar la sociedad hay que empezar por cambiar uno mismo: por ejemplo, no utilicemos irreflexivamente la palabra loco. Y no olvidemos que detrás de la enfermedad siguen existiendo las personas."
 
Pinchando en  este link podéis escuchar a Rosa Montero y Radio Nikosia en el programa La Ventana de Cadena Ser.
 
Artículo de Rosa Montero introducido por Esther Sanz ( Psicóloga Clínica Área Externa Salud Mental Tenerife)

lunes, 10 de enero de 2011

De bipolar a bipolar

Con este título Alejandro Hernández nos presenta una " guía básica para que familiares, amigos y afectados por el trastorno bipolar aprendan como lidiar con esta enfermedad para la mejora de su calidad de vida ".
El ingrediente de interés de este libro es la condición de afectado de trastorno bipolar del autor, el cual de una manera sencilla y desde un posicionamiento biologicista, va desglosando los componentes habituales de un programa psicoeducativo: definición del trastorno, tipos y subtipos, episodio maníaco y depresivo, otros rasgos de los episodios, diagnóstico, tratamiento médico-farmacológico, tratamiento psicoterapéutico, grupos de ayuda mutua y psicoeducación, comorbilidad, suicidio, pródromos, qué hacer... Para concluir, Alejandro incluye un relato titulado " El amor bipolar ".

Desde Saltando Muros, y a pesar de disentir con algunos de los planteamientos de este libro, que pueden dar lugar a una visión algo reduccionista de la enfermedad mental, queremos dar nuestra enhorabuena a Alejandro por su ejemplo de superación personal.

                    


Texto escrito por Esther Sanz (Psicóloga Clínica Área Externa Salud Mental Tenerife).

viernes, 7 de enero de 2011

Silencio, por favor


Hace unos días tuvimos un encuentro muy especial.
D. se había puesto en contacto con nosotros tras tropezar con Saltando Muros por casualidad mientras navegaba en internet. Y tras un breve intercambio de correos electrónicos decidimos conocernos para darle forma a una propuesta de colaboración con nuestras unidades que D. nos planteó.
Durante nuestra pequeña reunión descubrimos a una chica llena de vitalidad que hace apenas unos meses pasó por una experiencia personal que la condujo a un corto ingreso en una unidad de internamiento breve de salud mental.
Aunque mis palabras no pueden describir ni de cerca toda la riqueza de sus vivencias, D. me explicó como su vida había dado un giro en los últimos meses, durante los cuales había experimentado un proceso de crecimiento interior, de búsqueda de sí misma, de nuevos descubrimientos... un torbellino emocional que le supuso un cambio de posicionamiento frente a sí misma y frente al propio mundo.
Aquí os dejamos un texto que D. escribió tras su ingreso y que ha tenido el detalle de enviarnos:

Silencio, por favor
" Sin ópticas, cada uno que lo interprete según su óptica, así cada cual podrá llegar a estar equilibrado en todo momento y no llegar a ser un excluido social, porque al fin y al cabo nadie quiere estar solo.
Yo creo en mí, en lo que mi corazón me dice que crea, creo en mi intuición. Cada cual debe creer en sí mismo ante todo porque si no crees en ti te estás dejando llevar por los demás. Eso no quiere decir que tienes que ser tozudo/a, el saber escuchar es muy importante, pero escuchar siempre con cautela, valorar siempre muy bien lo que se te cuenta y si tu corazón se lo cree acéptalo con cautela hasta que tu corazón, por experiencia, te enseñe que eso era.
Ya he pasado por la “locura” y por la “muerte” y he vuelto a nacer. Todo mi SER ha dado una vuelta de tuerca y cada vez se encuentra más calmado y tranquilo. Ahora no necesito interpretar las cosas desde ninguna óptica para entenderlas, simplemente interpreto sin justificar.
¿Cuándo justifico? Cuando intento explicar a la gente que me rodea. Entonces ahora estoy en ese punto. Por así decirlo soy un bebé. Los bebés no saben hablar, por eso se mantienen en silencio y sólo producen sonidos que tienen su significado pero nosotros no entendemos su lenguaje. Pues eso lo extrapolo a mí misma. Ahora estoy en esa fase, fase de silencio. Y los “sonidos” que emito sólo los entienden los que son bebés.
Así lo que me toca ahora es aprender a hablar, dentro de mi lengua materna, en el “dialecto” adecuado para cada cual, porque por así decirlo, cada cual tiene su dialecto determinado, su realidad particular.
Y aparte de esto hay grandes grupos, grandes lenguas que no son individuales de cada uno sino que se entienden colectivamente. Con esto me refiero a “místicos”, “religiosos”, “científicos”, “psicólogos”, “físicos-metafísica-física cuántica”, “filósofos”, etc.
Todo lo podemos ver desde todos los ángulos, y si aprendemos la lengua universal, la lengua del silencio, al final descubriremos que todos hablamos de lo mismo.
El problema actual es que nos perdemos en palabras, y las palabras tampoco son problema, el problema son las interpretaciones particulares que cada uno le da a esas palabras, los juicios que hacen sobre ellas ".

Texto escrito por D. e introducido por Esther Sanz ( Psicóloga Clínica Área Externa Salud Mental Tenerife).

lunes, 3 de enero de 2011

Sobre la locura y el deseo


E.
" La locura es el diamante de la mentira, lo que sucede cuando te vuelves loco y determinantemente eso como tal suena es locura... lo que hay a mi alrededor o la tengo yo. Supuestamente es como cuando se agita la mente... cuando añoras algo o alguien ".

A.R.
" La locura es algo que me está afectando mucho, por los ingresos a hospitales y manicomios. Pero hay cosas buenas y malas en algunos sitios. La sociedad nos mira mal. Pero los amigos y los familiares siempre están ahí para ayudar ".

J.L.M.
" La locura o estar enfermo, eso no es más que mierda (miserias, despojos, repudio) ".

J.A.C.D.
" Todos los humanos tienen síntomas de una locura o enfermedad mental en mayor o menor medida. La locura en sí suele empezar por un brote muy fuerte de síntomas positivos como alucinaciones, delirios: creerte un personaje famoso o ficticio, visualizaciones irreales, oír constantemente voces en tu mente de diferente manera. Cuando empieza el brote ya hemos tenido pródromos de aviso como desconfianza, apatía, falta de higiene, sentirnos observados y una cadena de síntomas que serían los que nos llevan al brote.
Con la medicación hacemos que esos síntomas desaparezcan y empecemos otra vez con una mente lúcida; como dije al principio algunos síntomas como la desconfianza, sentirse acomplejado, apatía... estos lo tienen muchos de nuestros semejantes en menor medida no llegando a trastornar al individuo, también las personas se enfadan y son agresivos sin ser enfermos mentales, no solemos ser agresivos los enfermos mentales ".




Y.J.C.C.
" Salud, suerte, amor, dinero, paz y felicidad ".

 E.
" Yo deseo que la entrada al año nuevo sea confortable. Que me regalen muchas cosas. Salir de aquí y reunirme con los amigos y con la familia a compartir las fiestas,  incluso la Navidad, Fin de año y Reyes y un poco de todo. Dinero, Salud y Paz interior ".

A.M.R.P.
" Deseo que haya paz en el mundo, que no haya tantas guerras. También que la crisis económica se vaya resolviendo y que no haya tanto paro, y también que haya más gente activa ".

 J.A.C.D.
" Mis deseos para el año dos mil once son que los conflictos se arreglen, salgamos de la crisis mundial que arrastramos, que los países capitalistas ayuden a las personas que están muriendo de hambre y enfermedades en los países subdesarrollados en los cuales controlan y tienen medicación.
Deseo para mis compañeros que consigan una estabilidad mental, que se siga investigando sobre la salud mental y haya más presupuestos para ello y para confort de las áreas de psiquiatría. Y para mí pido seguir teniendo mi enfermedad controlada, que mi familia y amigos prosperen y, sobre todo salud en general ".

 J.L.M.
" Para el año 2011 deseo que haya sencillez, tranquilidad, bienestar, mucho futuro y prosperidad ".

J.F.M.S.
" Pues desearía libertad para irme a vivir en una casa alquilada, que las hay. Sé de un piso cercano por 450 euros de alquiler que creo que está bien de precio. Sí creo que me alcance con lo que yo cobro, pues en una aldea puedes vivir, y que haya paz y feliz Feliz Navidad ".

 A.R.
" Deseo curarme y estar bien para ayudar en mi casa con un trabajo digno que me guste o, con ayuda de mi familia y el área de salud mental ".

Textos escritos por los miembros del taller del blog ( personas ingresadas en área externa de salud mental de Tenerife) y cuadros realizados por usuarios del taller de pintura.

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