domingo, 19 de septiembre de 2010

Vuelve el taller del blog



Como ya sabéis todos los que nos seguís habitualmente, el taller del blog es un programa que hemos incluido dentro de las actividades llevadas a cabo por el servicio de psicología de nuestras unidades para que la voz de "los pacientes" llegue a vosotros.
Después de un largo silencio de casi dos meses, volvemos.
El tema elegido: cualquiera.

" Lo que quiero plasmar en este papel son mis vivencias, cómo han transcurrido todos estos años. Pese a mi enfermedad sigo teniendo todo claro y sé cuales son mis expectativas y quiero seguir luchando en la vida. Todos los obstáculos los estoy rebasando y no pararé de sentir. Tengo un montón de cualidades positivas con lo cual sigo adelante y no pararé hasta conseguir tener una estabilidad.
Transcurrido el tiempo necesario, he tenido cuatro ingresos, y este último me hizo ser una persona más paciente, tranquila y aprendí a valorar un montón la vida.
Tengo ganas de salir de este último ingreso para seguir con mi vida normal, con mucho ímpetu y alegría. He pasado distintas etapas en las cuales me identifico. Ahora lo que necesito es apoyo familiar y de mis mejores amigos que esos son lo que nunca te van a fallar en la vida: mi familia y mis amigos ".
De O., chico diagnosticado de esquizofrenia paranoide.

" Vivimos en un mundo donde ya no importan los sentimientos, todo el mundo mira el dinero. Todo es consumir y robar. Ya nadie pasea por los parques o va a tomarse un café con los amigos. Se ha convertido en un mundo de consumismo. A mi me gusta estar bien. Tener dinero para mis cosas, me gustaría tener mi coche y una casa el día de mañana. Yo a la vida le pido salud y amor y mucha felicidad. La gente es mala, no hacen sino robar, maltratar y asesinar. El mundo se ha vuelto loco. La gente conduce borracha. Luego está el tema de la droga. Abusar de la droga es malo. Y a traficar hasta con la carne de caballo. Todo es consumir, la gente no mira sino el dinero y eso para mí es lo menos importante. Para mí lo más importante es estar bien con uno mismo, con la familia y tener mucha gente que te quiera.

A veces la vida nos pone metas muy duras, pero supongo que de todo se aprende. A mi la vida me ha hecho fuerte y dura. Me ha hecho ser una persona totalmente capaz e independiente. Soy una persona muy inteligente, a veces creo que soy demasiado inteligente. Tengo una pequeña enfermedad, es hereditaria, pero no me impide hacer absolutamente nada. Tengo muchos jobies: patino, nado, bailo, canto y muchas cosas más. Mi madre se suicidó cuando yo tenía seis meses y mi abuelo se me fue cuando tenía 15 años, a partir de ahí empecé a sufrir, me quedé sola, empezaron los maltratos y los abusos. Ahora tengo 29 años y estoy cansada. Quiero que todo cambie porque si no me voy con Dios y con mi abuelo y con mi madre a la otra vida, al cielo.

Ya nada es lo que era. El mundo se ha convertido en un autentico desastre. Todo es puro consumismo. No se mira sino el dinero y el bolsillo. Ya se han olvidado los valores y los sentimientos. La gente se dedica a robar, desde el político hasta el ladrón. El dinero se ha convertido en un verdadero problema. No hacen sino construir hoteles y todas esas cosas. No emplean dinero en lo que verdaderamente importa, en la sanidad, empleo, en colegios y todo lo demás. Da pena que Africa esté como está y todo por dinero. Están en crisis y todo por culpa de los bancos. Porque se gastó más dinero del que había. Sólo se trata de ser un poco más humilde con el prójimo y ayudar a los demás. Es tan fácil. Sólo hace falta que cada uno ponga su granito de arena porque Dios existe y no quiere esto para el mundo ".
De K., chica diagnosticada de trastorno bipolar.

" Querido Pedro: me gustaría mucho que vinieras a verme todos los días y siempre pienso en ti. Aquí la vida –en el hospital- es muy aburrida sin ti. Estoy deseando verte. Cuento los días. Se me da mejor comunicarme con la risa que con las palabras, por eso no te he escrito antes. Nada más. Un saludo afectuoso y cariñoso. Espero que vengas a verme y a sacarme de aquí ".
De B., mujer diagnosticada de esquizofrenia.

" La transición: eso de que a los cuarenta una persona hace una reflexión sobre su vida es verdad: ¿dónde estamos? ¿adónde vamos?. Hacemos un juicio de valor de quien somos, “la crisis de los cuarenta”, como la define la sociedad, pero sólo algunos se toman en serio esas valoraciones e intentan mejorar. Yo llevo el lastre de una enfermedad mental pero al mismo tiempo, es una bendición porque me ha cambiado el chip. Ya no me quejo ni lloro, me río de la vida y encuentro aquí, en la Tierra, el paraíso donde también está el infierno. Sólo depende de cómo la afrontes. Si tu problema tiene solución ¿para qué te preocupas? y si no lo tiene ¿para qué te preocupas? ".
De P., hombre diagnosticado de trastorno de ideas delirantes.

" Ladrona de besos: fue cuando salí del cuartel ¡aventurero…!. Bajé con los “amigos” de siempre una mañana cálida y soleada. Fue a la luz tenue del toldo del kiosko cuando la vi, no quiero acordarme de su nombre pero tengo la sospecha (ja, ja, ja) de que se llama Mª del Carmen. Entre gominolas y perfume de tabaco me robó el corazón. Yo no comprendía sus besos a otros muchachos que me rompían el pecho con los latidos del corazón enfermándome de celos. Ya no me gustaban las gominolas de ese Kiosko, sino el alcohol y los pequeños sellos de papel secante que me hacían estallar en carcajadas. Pero al llegar a dormir la sentía leyéndome el pensamiento más íntimo. Yo la dejé de lado físicamente pero no mentalmente. Mi madre y mi hermana, y una vecina (Margarita) me llevaron al psiquiatra pago primero y luego a este centro de salud mental...".
De J.J.G, hombre diagnosticado de esquizofrenia.

" La enfermedad y el amor a la familia que son mis hijos y sus parejas y demás familia: mis hijos son adorables y también mi hija. La enfermedad de la esquizoafectividad es muy muy mala, tengo altos y bajos, a veces comprendo a mis compañeros y a veces me aíslo de ellos. Todo lo que tengo aquí es bueno para mi pero deseo siempre visitas y llamadas. Ayer tuve una llamada pero estaba un poco confundida. Y no me supe explicar lo suficientemente bien...".
De T.M.H., mujer diagnosticada de trastorno del estado de ánimo.

" Unas vacaciones tranquilas: Me lo he pasado bien pues he ido a la playa y he estado con mi familia. Este verano ha mejorado la enfermedad, no oigo tantas voces, estoy más tranquila. Estoy mejor con mi familia. Y me he teñido el pelo...".
De C.R.T., chica diagnosticada de esquizofrenia.

" Me gusta salir al patio ya que me entretengo mucho, además me gusta porque me siento bien y además me gusta salir porque me entretengo con mis compañeros. Además me encuentro estupendo y cuando salgo me encuentro bien... ".
De J.B.B., hombre diagnosticado de esquizofrenia.

" Yo como paciente me tomaba la medicación a rajatabla estricta y comportamiento y compañerismo diez en todo. Entreno en mi habitación cinco series de treinta, hago estiramiento, elasticidad y flexibilidad. Buena terapia para mi enfermedad crónica: deporte y alimentación. La experiencia y consejos que he aprendido en la planta me servirán en el futuro. El truco para no ingresar es tomar la medicación, la pastilla ".
De L.M.G., hombre diagnosticado de trastorno bipolar.

" Mi día favorito es el domingo, cuando viene mi familia a visitarme. Viene mi hermana, mi madre, me cuentan cosas de mi pueblo. Estoy deseando darme un baño en la playa y distraerme caminando por la arena mientras tanto me imagino cuando vendrá mi familia ".
De S., hombre diagnosticado de esquizofrenia.

" La luna: dicen que la luna es el astro más sufrido de entre todos. ¿Por qué?, pues por lo mismo que a todos aunque a ella le afecte muchísimo más, tampoco sabemos cuando se va a arreglar todo esto (LO INJUSTO QUE ES TODO): INTERESES, PAYASADAS, PECADO, EN FIN... una infinidad ".
De J.L.M., hombre diagnosticado de esquizofrenia.

" La experiencia más grande de mi vida ha sido aquí en el hospital, ya que no he tenido otra, con esto quiero decir que aquí he hecho amigos, hemos tenido problemas de todo tipo en el hospital, pero siempre gracias a dios los hemos solucionado. Me gustaría no sólo hacer clases de blog sino hacer muchas otras actividades ".
De Y.B., chica diagnosticada de esquizofrenia.

" La humildad: Un día ingresé en psiquiatría de subagudos y mi vida dio un giro inesperado. Todo el mundo me trataba bien y había humildad y esperanza. Hasta que de pronto la humildad desapareció y empezaron las voces. Era la peor pesadilla que puede pasar una persona. Mi sueño se había convertido en una pesadilla. Las enfermeras y las auxiliares pasaban de un lado al otro de la planta dando órdenes y todo era estricto y yo pensaba que no iba a salir de ésta pero con la ayuda de mi doctora y la fe en el Señor me regularon y estabilizaron la enfermedad. Todo volvió a la normalidad y mis amigos de planta me entendían más, o sea que había humildad y esperanza.
Con esto quiero decir que el mundo puede cambiar, que todos cambiamos y sobre todo tú puedes cambiar ".
De D.F.G., chico diagnosticado de esquizofrenia.

viernes, 10 de septiembre de 2010

El futbolista Fernando Torres "salta los muros" con nosotros

"Fernando Torres, el gran delantero del Liverpool y de la selección española de fútbol (Campeona del Mundo 2010) se ha sumado desinteresadamente a nuestra iniciativa y ha querido mostrar desde la distancia su apoyo al Proyecto Saltando Muros.

Resulta de gran importancia para los objetivos de proyectos como el nuestro que personalidades relevantes de la vida pública den la cara y apoyen a las personas que tienen problemas de salud mental. Ya en EE.UU. y Reino Unido hemos podido ver como en los últimos tiempos personas famosas del mundo del arte, cine o del deporte participan en campañas contra el estigma.


A través de Esther Sanz, Fernando ha conocido nuestro proyecto y ha querido aportar su granito de arena. Es quizás poco conocida la labor solidaria de Fernando Torres y desde aquí le agradecemos sinceramente su apoyo a nuestra iniciativa pro-salud mental y en lucha contra el estigma que padecen las personas afectadas por un problema de salud mental.

Gracias a Fernando Torres por "saltar los muros" con nosotros.

Escrito por César M. Estévez (Enfermero Especialista de Salud Mental)

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Empoderamiento y búsqueda de sentido



Repetimos sin parar el término empoderamiento (empowerment). Lo usamos con asiduidad siempre que queremos situar a la persona diagnosticada de enfermedad mental en el epicentro de su propia recuperación. Pero, en realidad, qué queremos decir exactamente, por qué hemos de empoderar o simplemente  por qué hemos de dejar de obstaculizar el empoderamiento.

Partimos de una premisa: tanto en la prevención como en el tratamiento de los trastornos mentales es necesario que se den las condiciones  necesarias para que la vida valga la pena, que esencialmente consisten en que el ser humano tenga la autonomía suficiente para determinar su propia vida.
Autonomía significa tener la voluntad, la información y la libertad para tomar decisiones, y la capacidad de actuar sobre ellas; en resumen, tener recursos para dar sentido a la vida.
Y es que el sentido no se descubre, no es algo que vamos a encontrar tirado en mitad del camino esperando que tropecemos con él. Uno mismo  debe darle sentido a su vida. Y si ya de por sí, este darle sentido a la existencia es una tarea ardua, qué podemos decir de aquellas personas diagnosticadas de  enfermedades mentales graves a las que se les despoja del derecho a decidir sobre lo que tiene valor y lo que no lo tiene.
Pero, no nos engañemos, sólo el ser humano que tiene la experiencia de vivir su vida, la de todos los días, con sentido, goza de una percepción subjetiva de bienestar interno. No pretendamos robarles este derecho fundamental y además exigirles que se adapten y sean felices.
Dejemos de repetirnos y de repetirles a ellos, los diagnosticados, que esta es la mejor vida posible que pueden llevar, que la esperanza sólo les conllevará mayores frustaciones, que no están en condiciones de autogobernarse porque sus decisiones no son las adecuadas ( para quién exactamente...).
Decía Victor Frankl, que existen tres caminos para encontrar el sentido a la vida:
- hacer o producir algo
- vivenciar algo o amar a alguien
- afrontar un destino inevitable y fatal con una actitud de firmeza adecuada
En todas estas vías hacia el sentido y en muchas otras sendas alternativas, sólo nos queda decir que el protagonista siempre ha de ser la persona, pues sólo haciéndonos dueños de nuestra vida podemos empezar a disfrutar de ella y a dotarla de un sentido que la haga única y valiosa.
Por lo tanto, si pretendemos ayudar a otros seres humanos a mejorar sus vidas, hemos de empoderarles, primero y ante todo, mediante nuestra actitud hacia ellos.

Texto escrito por Esther Sanz (Psicóloga Clínica Área Externa de Salud Mental)

domingo, 5 de septiembre de 2010

Elsa y Eduard Punset nos ayudan a "saltar los muros"

 

Elsa Punset es una polifacética mujer: según leemos en su biografía es Licenciada en Filosofía y Letras y Máster en Humanidades por la Universidad de Oxford, en Inglaterra, Máster de Periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid, estudió Composición en la Manhattan School of Music .... (y otras muchas cosas más). Sus ámbitos de interés se centran en la aplicación de la inteligencia emocional, la toma de decisiones y los procesos de aprendizaje en niños y adultos. Actualmente, es coordinadora y formadora del grupo de la Universidad Camilo José Cela que desarrolla la implementación de un programa pionero en España de aprendizaje social y emocional. Colabora de forma habitual en distintos medios de comunicación e imparte conferencias y talleres sobre inteligencia emocional en diversos ámbitos, sociales y educativos.  Ha publicado dos muy recomendables libros y colabora en la nueva temporada del programa "El Hormiguero" de Cuatro. Destacar también su inteligente y entusiasta uso de las TICs, especialmente los blogs y redes sociales; mediante estas herramientas viene estableciendo una red de conocimiento en los últimos años que se ven reflejados en diferentes proyectos: elsapunset.com, anochetuveunsueño, inocenciaradical ó Inteligencia Emocional, este último es el punto de encuentro con nuestro Proyecto Saltando Muros: nuestra compañera Esther Sanz se puso en contacto con ella y le explicó dicho proyecto y Elsa le propuso escribirlo en su blog. Aquí tenéis el resultado: Saltando Muros en Inteligencia emocional.

¡Gracias Elsa! 

 En cuanto a Eduard Punset casi no necesita presentación, aquí, para variar, diremos que es ... el padre de Elsa y ha tenido el enorme detalle de mencionarnos en su página de Facebook: La psicóloga Esther Sanz trabaja en el Área Externa de Salud Mental del Hospital Universitario de Canarias. Allí comenzó el sueño de luchar contra la estigmatización que sufren las personas diagnosticadas de enfermedades mentales graves. Ella nos cuenta su experiencia en el blog Inteligencia Emocional y Social. 

 Dichos apoyos han supuesto un pico de 1073 visitas a nuestro blog y un aumento en más del doble de las visitas diarias que veníamos recibiendo. Gracias a ambos por saltar los muros con nosotros y ayudarnos a que otros muchos se atrevan también a dar el salto.

 Escrito por César M. Estévez (Enfermero Especialista de Salud Mental)

viernes, 3 de septiembre de 2010

Carta



Ésta es una carta que una mujer, a la que mantendremos en el anonimato, nos ha enviado, y a la que hemos solicitado permiso para publicar sus inteligentes y lúcidas palabras, pues contienen la experiencia, los sentimientos, temores y razones de muchas otras personas que han pasado y lo siguen haciendo  por situaciones similares.

Sobran los comentarios y las reflexiones porque ella lo dice todo. Juzgar vosotros mismos...

" Soy una persona bastante adaptada, si no empleo esta palabra negativamente, adaptada al entorno en el que estoy, con pareja estable, un trabajo que me gusta, miles de inquietudes culturales, incluso popular en la ciudad donde vivo, donde me conocen por mi trabajo. Todo esto me da fuerza, y al mismo tiempo me hace pensar en la gente que, teniendo un diagnóstico parecido al mío, y habiendo pasado por experiencias similares de desconexión de la realidad y puro terror, no tienen la misma suerte, bien porque su situación vital no es agradable, porque no disponen de redes sociales sólidas, o porque son presa del estigma o el autoestigma. Por eso no me desvinculo de ese sufimiento, aunque a mi no me afecte tan directamente.
Cuando le cuento a mis amigos que tengo miedo de un posible TAI (tratamiento ambulatorio involuntario), siempre me tranquilizan con buenas razones, como que en mi caso sería muy improbable que alguien que me conociese lo solicitase, ya que conocen mi criterio para detectar los síntomas, exteriorizarlos y no dejarme llevar por ellos. A modo de "curioso testamento", no por muerte sino por incapacidad, mi novio está informado de hospitales o profesionales alternativos al puro biologicismo, partidarios de un uso responsable y puntual de la medicación, en caso de que algún día, que espero no llegue nunca, la psicosis me ganase. Pero aún así la sombra del TAI es alargada, me hace pensar en lo peor de la psiquiatría, y me hace pensar que esta idea favorece a los que no quieren comerse el tarro con el meollo de la salud mental, a los que salen beneficiados, como las farmacéuticas, y a los políticos de derechas, muy aficionados a vincular todo lo raro y diferente con la violencia, a modo de chivo expiatorio de los males de esta sociedad (inmigrantes, gitanos, enfermos mentales, drogodependientes...). Me cabrea esta visión represiva, es como decir que la enfermedad mental es un problema de violencia que sólo se puede tratar con violencia.
Pienso que el asociacionismo de enfermos mentales está en pañales, y en general es más fuerte el asociacionismo de familiares. Con todos mis respetos a los familiares, que habrá de todo, creo que estos, muchas veces, son tan víctimas de los prejuicios y el estigma como la mayoría de la sociedad, y dependiendo del profesional que les haya tocado en suerte, estarán más o menos informados o desinformados. Supongo que ante el shock de que les digan, por ejemplo "su hijo tiene una enfermedad grave e incurable, llamada esquizofrenia, debe tomar la medicación de por vida, si no corre el riesgo de hacerse daño a sí mismo o a los demás", cualquier padre o madre desarrolla un plus de proteccionismo (con gran carga lógica de angustia) adecuado a la noticia. A partir de ahí, y si el hijo no lo tiene fácil para comunicarse bien con ellos en pie de igualdad, los malentedidos están servidos, y cualquier discusión cotidiana puede muy bien confundirse con síntomas ante los que estar alerta. Bueno, a lo mejor lo pinto un poco excesivo, pero yo tuve esa experiencia con mis padres: En el segundo brote, hace ya unos ocho años, se pusieron histéricos y me dieron tanto miedo que me quise ir, pero me lo impidieron, por la fuerza, sujetándome con muchísimo escándalo y llamando a urgencias para pedir un tratamiento a domicilio. Vino la policía con una enfermera que me pinchó, y me llevaron en ambulancia a urgencias. Con el psiquiatrra de guardia me sentí tranquila, ya que a diferencia de mis padres no estaba histérico, sino más bien somnoliento. No le mencioné ninguna paranoia ni idea delirante,(porque literalmente no tenía la menor gana de ingresar), me limité a contarle alguna vaguedad de variaciones de estado de ánimo y enseguida determinó que no veía motivo de ingreso, así que me fui a dormir a casa de un familiar y al día siguiente tuve una conversación con ellos para explicarles lo que debían y no debían hacer cuando me viesen rara. Creo que la necesidad de esa conversación, unida al efecto sedante de la medicación (ni flores de lo que era porque no te lo dicen), me hizo volver del brote. No le guardo, obviamente, el más mínimo rencor a mis padres, todo lo contrario, pero sí que veo la necesidad de que muchos padres entiendan estos procesos, y estas relaciones hay que construirlas cuando se puede, cuando vuelve la conciencia habitual, ya que sólo así se construye la comunicación y el empoderamiento del enfermo.

lunes, 30 de agosto de 2010

Comunicación y esquizofrenia: qué podemos hacer




Como es costumbre de la que escribe y empezando este artículo por lo que vendría a ser la conclusión final, podríamos afirmar, que si lográsemos familias y entornos sanitarios SIN:
- hostilidad ni rechazo hacia la persona diagnosticada de enfermedad mental
- críticas constantes sobre lo que hace, dice o piensa
- actitudes excesivas  de sobreprotección, intromisión,  alabanza, autosacrificio o preocupación
- inducción de culpa
- tendencias a adivinar los pensamientos o sentimientos del otro
- una manera vaga e imprecisa de comunicarnos

... si todo esto fuese posible, que sin duda lo es, estaríamos abonando el terreno de la prevención de la esquizofrenia y de la disminución de recaídas en caso de haberse desarrolllado el trastorno, así como de unos mayores índices de recuperación tras las crisis.

A continuación expondré de manera sencilla en qué consisten las tres variables que repetidamente aparecen en la bibliografía como factores relacionados con la aparición y agudización de la esquizofrenia, ( emoción expresada, estilo afectivo y desviación comunicacional), subrayando de nuevo  la urgente necesidad de cuestionarnos, familiares y profesionales de la salud mental, de qué manera nos estamos comunicando y de qué forma podemos mejorar.

1- La EMOCIÓN EXPRESADA (EE) está formada por tres elementos:
- la hostilidad, que a su vez la componen la crítica y el rechazo generales
- la crítica o comentarios negativos específicos acerca de lo que hace, piensa o siente "el paciente"
- el sobreenvolvimiento emocional, dentro del cual situaríamos la sobreprotección, intrusividad, exteriorización de emociones, exceso de alabanzas, autosacrificio y preocupación.
 Durante los últimos 40 años, la mayor parte de la investigación acerca de la relación entre la familia y la esquizofrenia se ha centrado en la relación entre la emoción expresada y las recaídas. La conclusión de dichos estudios apunta a un aumento considerable de las recaídas en aquellas familias donde existen unos niveles altos de EE, siendo el índice medio de recaída del 21 % en las familias con una EE reducida y de un 48% en las familias con una EE elevada.
 Además, existen otras fuentes de pruebas que confirman que estar rodeado de ambientes con una alta EE no es bueno para la salud mental:
- los programas para reducir las críticas, la hostilidad y la sobreprotección reducen los índices de recaídas. En un artículo donde se revisaban 6 estudios acerca de este tema, se calculó que mientras que el tratamiento normal (farmacológico) presentaba un índice de recaídas a los dos años del 71%, las intervenciones dirigidas  a tratar la EE producían una tasa de recaídas del 33%.
- las diferencias culturales en los niveles de EE pueden así mismo explicar los índices de recuperación mucho más elevados en países con índices de EE más bajos, como países en vías de desarrollo como la India 
- finalmente se ha constatado unos resultados más desfavorables en el tratamiento de las personas diagnosticadas de enfermedad mental en las unidades de salud mental donde prevalecen actitudes críticas en el personal.

2- El ESTILO AFECTIVO comprende tres subcategorías:
- crítica personal,
- inducción de culpa
- intrusividad (en el sentido de imaginar lo que piensan o sienten los demás)
Las investigaciones han relacionado esta variable con las probabilidades de sufrir un trastorno mental de tipo esquizofrénico, siendo el doble en los adolescentes que pertencían a familias con un estilo afectivo  negativo.

3- La DESVIACIÓN COMUNICACIONAL mide el modo de hablar de forma vaga, confusa e imprecisa, siendo imposible así el conocimiento compartido.
De nuevo, la investigación apoya la hipótesis de que vivir en un entorno donde prevalece este tipo de comunicación desviada aumenta las posibilidades de padecer un trastorno esquizofrénico.

Fuente: Modelos de locura de J. Read, L. Mosher y R.P. Bentall

Texto escrito por Esther Sanz ( Psicóloga Clínica Área Externa de Salud Mental)

viernes, 27 de agosto de 2010

Estigma y Salud Mental

Os presentamos aquí el documental íntegro (unos 30 minutos de duración) "Estigma y Salud Mental" (si vais con prisas aquí está el trailer, aunque os recomendamos que lo veais completo).
Antes de comenzar a verlo hazte esta pregunta y responde sinceramente: 
¿Qué pensamos cuando sabemos que alguien tiene una enfermedad mental grave?...
A través de opiniones de personas con enfermedad mental, familiares, profesionales de la salud mental y ciudadanía, este documental trata de mostrar las falsas creencias y prejuicios que existen en torno a las personas con trastornos mentales, y cómo ello influye de forma muy negativa en su proceso de recuperación. También muestra cómo muchas personas con trastorno mental afrontan su recuperación y la hacen posible gracias a su esfuerzo y al apoyo de su entorno, alcanzando una vida satisfactoria y con sentido, aún persistiendo los síntomas de su enfermedad.

Un proyecto del Área de Ciudadanía y Ética de la Escuela Andaluza de Salud Pública, con el apoyo del Plan Integral de Salud Mental de Andalucía y el Programa de Salud Mental del Servicio Andaluz de Salud. Con la colaboración de las asociaciones de pacientes y familiares de las federaciones En Primera Persona y FEAFES-Andalucía y de la Fundación Pública Andaluza para la Integración Social de Personas con Enfermedad Mental.


Estigma y salud mental from Área Ciudadanía y Ética on Vimeo.

César M. Estévez (Enfermero Especialista de Salud Mental)

lunes, 23 de agosto de 2010

El taller de pintura: collages

Hemos realizado varios collages de las exposiciones del Taller de Pintura de los años 2001, 2004 y 2007 respectivamente, para que podáis disfrutar de las valiosas obras que realizan los usuarios de nuestras unidades. Nuestra enhorabuena por estos magníficos trabajos y  mucho ánimo con las nuevas creaciones de la próxima exposición, la esperamos con muchas ganas...




Para los que queráis apreciar las obras en mayor tamaño sólo tenéis que pinchar sobre los murales.

Introducción y collages elaborados por Esther Sanz ( psicóloga clínica Área Externa de Salud Mental)

jueves, 19 de agosto de 2010

El Observatorio son tus ojos, es tu voz...

Diariamente nos topamos con actuaciones claramente discriminatorias y estigmatizantes que atentan contra los derechos y dignidad de las personas con enfermedad mental grave.

Hoy, sin ir más lejos, hemos recibido un mensaje anónimo que apunta en esta dirección y que transcribimos literalmente:
" Increíble el carnet para transporte que "generosamente" a cambio de 20€ ofrece el Cabildo de Tenerife. Tu foto y debajo la palabra en grande de DISCAPACITADOS, me parece que violan los derechos de las personas a su intimidad! Cómo se puede luchar contra esto? dónde hay que acudir?"

Tampoco es inusual escuchar en tertulias aparentemente serias y de cierto rigor, como las emitidas por CNN PLUS, la palabra esquizofrenia como adjetivo calificativo ( o más bien descalificativo), sinónimo de violencia, caos, desorganización, injusticias...

Así mismo, nos estamos habituando a un discurso "anti-estigma", proveniente en muchos casos de importantes asociaciones nacionales de enfermos y familiares, o de personalidades de cierto peso y renombre, plagado de imprecisiones y verdades a medias, que desinforman más que informar y confunden en vez de aclarar ( haciendo equivalentes las enfermedades mentales a otras enfermedades orgánicas con las que tienen poco que ver, reduciendo las posibilidades terapéuticas a los tratamientos psicofarmacológicos (cuya utilidad desde aquí no ponemos en duda), obviando consiguientemente los tratamientos psicosociales u otorgándoles un peso ínfimo, ensalzando de forma simplista la figura del "enfermo mental", incidiendo más en la necesidad de controlar al "enfermo" que en su recuperación, asociando indisolublemente esquizofrenia con incurabilidad, etc...).

Pues bien, ante la pregunta de nuestro lector de cómo se puede luchar contra esto, nos vamos a remitir a una interesante herramienta para combatir algunas de las caras del estigma en Salud Mental, que hemos encontrado gracias a nuestro colega de la blogosfera Hilari, de Tira los Muros: EL OBSERVATORIO.



A continuación os dejamos la información que hemos recogido sobre esta valiosa iniciativa:

" Las personas sensibilizadas podemos contribuir a que la enfermedad mental tenga un trato justo y adecuado en la sociedad, en las informaciones que aparecen en medios de comunicación y en las manifestaciones de personajes públicos.
Los objetivos de este observatorio son:
1. Promover que no se utilice la salud mental como excusa para dar información sensacionalista y amarillista o elaborar fórmulas lacrimógenas o de impacto social negativo.
2. Animar a periodistas, publicistas, editores, productores, etc. a representar a las personas con enfermedad mental en su vertiente humana y alejarse de estereotipos y caricaturas.
3. Promover el uso adecuado de términos médicos asociados a enfermedades mentales y que se evite la exclusiva identificación y etiquetaje de una persona con la enfermedad mental que padece.
4. Alertar a los personajes públicos del impacto que pueden tener sus declaraciones sobre la enfermedad mental y animarles a que con su voz contribuyan a reducir el estigma.

viernes, 13 de agosto de 2010

Están entre nosotros...

Aprovechando la fecha (viernes 13...) os dejo el trailer de una película impactante... vais a quedaros con la boca abierta...
... un "esquizofrénico" que podría estar entre nosotros, más cerca de lo que podríamos imaginar...



Pues sí, es George, un señor británico que actualmente vive con su su familia,  que dispone del apoyo de sus amigos y del consejo de sus terapeutas .
George colabora en una campaña de sensibilización contra el estigma promovida en Gran Bretaña a través de la iniciativa "Time to Change".
Y no sé si se me olvidaba comentar que George fue diagnósticado hace 12 años de esquizofrenia.

Esto sí que es romper estereotipos y prejuicios.

César M. Estévez (Enfermero Especialista de Salud Mental)

jueves, 12 de agosto de 2010

El verano

Los que nos seguís con asiduidad habréis echado en falta los relatos del taller del blog. La razón de este paréntesis ha sido una rodilla que lleva un par de meses dándome la lata y me ha impuesto un parón forzoso para ir cogiendo fuerzas y volver muy pronto a la carga. Aún así he podido rescatar algunos textos que aquí os dejo. El tema escogido fue el verano y el resultado el que sigue:


"Llegaste como un abrasador incendio en un bosque de pinos. Tu repentina presencia me impactó tanto que me derrumbé con una fiebre de dos semanas. Aquel aire tan fiero y la ola de fuego que había fuera fueron los culpables. Entonces se derrumbó mi mente y empecé a asfixiarme y a querer estar en un vacío de letargo. La caída fue tal que tuve que añadir a mi menú diario de antipsicóticos algunos más. Todavía faltan dos meses para que desaparezcas, y es cierto que a pesar de todo me sigues trayendo buenos recuerdos, pero has sido tan calcinador que ahora sólo pienso en tu marcha, en que ya no estés aquí..." Escrito por J.A., hombre diagnosticado de esquizofrenia paranoide

" Llegaba directamente el verano, como cualquier otra estación del año. Ya no podía pelearme por ello. Anhelaba como otras veces ir a la playa, sobre todo el espejismo y un rayo de sol. Para hacerlo, aparte de estar siempre sentado en la arena, recordaba las olas chocando en la orilla, bañándome y pasándomelo bien durante unas horas con los amigos... yo mismo y ellos. El color y el tiempo se estaban transformando como una serpiente que muda la piel..." Escrito por E., hombre diagnosticado de esquizofrenia indiferenciada ( enhorabuena!)

" Mi verano fue maravilloso al lado de mis hijos. Yo era joven y preparaba unas tortillas que metía en la nevera junto a unos refrescos. Mi marido iba a pescar con Antonio, un buen amigo nuestro. Recuerdo que un día a mi esposo le picó un pez araña negro. Tuvimos que llevarle a la cruz roja y después le llevaron a la casa del socorro para ponerle la antitetánica. De allí le llevamos a la residencia hasta que despertó..." Escrito por N.H., mujer diagnosticada de esquizofrenia

"Allí estaba tumbada, desnuda y en silencio, dejándose llevar por aquel rumor de fondo que se colaba por la ventana entreabierta de la habitación, marea sinuosa de sonidos perfectos que la acunaban por dentro y la sumían en el más bello presente, que la despojaban de todos los interrogantes y la anclaban en el instante que pasaba, llevándola suavemente de la mano; no temas, le susurraban los ruidos lejanos, haciéndola cosquillas en las orejas. Eran las risas sin dueño, las voces anónimas, las idas y venidos de desconocidos que trazaban sus pasos invisibles en las aceras del barrio, los gritos de los niños que corrían por las calles dormidas, el chirriar incesante de los grillos en la hierba mojada, el zumbido del camión de la basura que, como cada noche, hacía su parada frente a casa.Era el verano entero que entonaba una canción propia de asfalto y estrellas. La misma melodía que la persiguió durante aquellos días de vacaciones y relojes olvidados y libros al anochecer y lealtades atiborradas de risas y anhelos.
La misma que aún, algunas noches templadas, vuelve a sonar en su corazón" Escrito por E.S.

Textos introducidos por Esther Sanz (psicóloga clínica USA), escritos por los integrantes del taller del blog

martes, 10 de agosto de 2010

El estigma: qué es y qué podemos hacer para afrontarlo


Vamos a comenzar este artículo por el final, y antes de definir detalladamente qué es el estigma y algunas de las variables implicadas en su erradicación, enumeraremos los dos factores más importantes  para solucionar los miedos y prejuicios que dan forma a la estigmatización:

1- Establecer contacto ( directamente a ser posible, o bien a través de los medios de comunicación) con las personas diagnosticadas de enfermedad mental.
2- Al hacerlo, describir sus dificultades en cuanto a sus historias vitales y sus circunstancias, en vez de describirles como personas que padecen enfermedades que escapan a su control y que no tienen relación alguna con su biografía personal.

Con estas dos sencillas directrices podemos reducir los temores e ideas preconcebidas ¿ Por qué desecharlas y hacer oídos sordos a todos los estudios que han demostrado su eficacia? , ¿ por qué seguir insistiendo en modos de hacer que repetidamente nos conducen al fracaso y aumentan el estigma?

Y es que, a pesar de los avances en el desarrollo de los derechos humanos, un análisis de los comportamientos sociales indica que persisten las actitudes discriminatorias hacia diferentes grupos de población, y entre ellos hacia las personas que sufren una enfermedad mental, en especial si es grave. Las razones de este tipo de reacciones son múltiples: estereotipos, prejuicios, miedos..., que en su conjunto forman una importante barrera, a veces infranqueable, para el desarrollo de sus derechos como ciudadanos, para su integración social, y añaden nuevos sufrimientos no atribuibles a la propia enfermedad.

• Las estereotipias son definiciones sobre la enfermedad y su evolución, consecuencia de análisis parciales o creencias erróneas: la incurabilidad, la imprevisión en sus actos, la no responsabilidad de sus conductas, la ausencia de intereses, la incapacidad de tomar decisiones... calificándose toda una vida por un diagnóstico o por los síntomas en un momento de crisis.

• Los prejuicios son actitudes irracionales derivadas de aquellas creencias: miedo, desprecio, agresividad, anulación del otro, paternalismo, etc...

• Los comportamientos discriminatorios serían las acciones de exclusión social, segregación, no acceso a los servicios, al trabajo, al disfrute de los beneficios culturales, de ocio, de enriquecimiento personal, etc.

El estigma, por lo tanto, es la huella que estas creencias, actitudes y comportamientos dejan en la persona que sufre la enfermedad y en su familia. Tiene su origen social en tiempos remotos, y por ello su superación es lenta y sigue influyendo en mayor o menor medida en todos los ámbitos sociales: familiares, vecindario, trabajo, medios de comunicación y también en los ámbitos sanitarios y profesionales de la salud mental.

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