jueves, 17 de marzo de 2011

La Mujer-Precipicio (de Princesa Inca)

Princesa Inca
Princesa Inca (Cristina Martín) nació en Barcelona en 1979. Es jardinera y estudiante de Psicología en la Universidad de Barcelona, y ha participado en los colectivos poéticos MUPOCAT y Haloperidol Poesía. Colabora semanalmente en el programa La Ventana, de la Cadena Ser, y es miembro de la Asociación Sociocultural Radio Nikosia, que tiene como misión luchar contra la estigmatización de las enfermedades mentales en la sociedad. La mujer-precipicio es su primer libro de poemas. 


 Una reseña de nuestro admiradísimo Ricard Ruiz Garzón:
"Hacía meses que se la esperaba en los círculos vinculados a la salud mental, por fortuna cada vez más activos. Cristina Martín, conocida como Princesa Inca por sus intervenciones en Radio Nikosia y La ventana de la SER, verá por fin cómo su poemario La mujer-precipicio sale en marzo en Libros del Silencio. Violencia, sexo, belleza, sensibilidad y lucha sin cuartel contra el estigma de la “locura” se darán cita en él. La Princesa Inca es abismal, no se la pierdan."

Y otra de Jorge David Alonso:
"Los poemas de La mujer-precipicio son textos que salen directamente del corazón, llenos de lirismo, en los que habla a veces de la locura, pero no es el tema predominante. Son poemas siempre cercanos, que llegan al lector sin dificultad, que se resienten a veces de la forma y de falta de refinamiento, pero que, sin ninguna duda, dicen que aquí hay una poeta a quien le duele la vida, que sufre cada día, aunque lo intente ocultar con su carácter risueño y desprejuiciado."

El prólogo de Genma Nierga empieza con esta pregunta ¿Por qué queremos tanto a la Princesa? y nos habla de ella, de Cristina:
"Hay algo muy especial en Cristina, y hacer un retrato de esa persona singular y maravillosa no es nada sencillo. Su voz, su risa sonora, su elocuencia, sobre todo su verdad... son únicas.
Nadie escucha como ella, nadie mira como ella, nadie se interesa por la gente tan en serio como la Princesa Inca.
(...) ella lo cuestiona todo. Empezando por las cosas convencionales. A ella no le vale un «¿Qué tal, cómo estáis?».
Reconozco que en un primer momento tuve cierta prevención ante Cristina. «¿Por dónde me va a salir? Es una enferma mental», pensé. Tengo los mismos prejuicios que todo el mundo, y a todos hay cosas que nos dan miedo; palabras como locura que, de sólo pronunciarlas, nos dan pavor.
Pero Cristina me conquistó muy pronto. Porque sus palabras me llegan muy adentro.

Su vida ha sido dura, pero ella no es frágil. Tiene una terapia infalible: la risa. Cuando nos cuenta sus brotes, sus ingresos psiquiátricos, todas esas experiencias suyas tan dolorosas, logra desdramatizarlas porque es capaz de reírse de sí misma, y reírse a gusto, con carcajadas sonoras que la alivian a ella y me relajan a mí. Sus historias, sus reflexiones, sus palabras nunca vacías se han ido convirtiendo en un espacio imprescindible, no sólo de mi programa, sino también de mi vida.(...)"



Y para el que aún tenga dudas sobre la calidad del libro sólo una muestra:

El No-Lugar

Estoy allí.
Este allí no tiene nombre,
no giro por delante de nada.
Estoy allí,
en el No-lugar,
en un pozo,
sin pies ni subidas,
sin alteraciones del sueño.
Estoy allí,
en el No-lugar,
la locura.

Esperamos ansiosos poder tener en nuestras manos este más que interesante libro de la autora del poema "A Todos Ellos".

Entrevista en el País Semanal.

César M. Estévez (Enfermero Especialista en Salud Mental)

martes, 15 de marzo de 2011

Un novato en el Insti

A todos nos ha llegado esa sensación de incertidumbre cuando pasamos del colegio al instituto. Una sensación casi incluso de miedo. De qué va a ocurrir ahora, qué es eso de las novatadas, cuánta gente habrá...
Pues puede que esa haya sido mi primera sensación al pisar una Unidad de Salud Mental, antes conocida para mí como psiquiátrico.
Pensaba que al llegar iba a ver a usuarios, antes para mí pacientes, corriendo sin sentido de un lado para otro, gritando y alguno de ellos en una esquina sin mediar contacto con nadie.
Y para todo ello  iba equipado con un escudo, que era evitar cualquier contacto visual con ellos, y una espada de conocimiento si tal hecho ocurría, espada que se derritió a los pocos segundo de estar allí.
A medida que han pasado los días me doy cuenta que todas esas ideas vacías de contenido se transforman y todo se torna mucho más agradable.
Me he dado cuenta que se puede trabajar mucho con ellos, y que sí se aprecia mejoría.
 Que muchas actividades que tal vez en un colegio serían un tedio, aquí son muy valoradas e incluso consideradas un premio y una grata distracción.
Los usuarios de una Unidad de Salud Mental son personas con una enfermedad más como cualquier otra, y  debemos tratarlos como tal.
Agradecen todo lo que haces por ellos e intentan participar en todo lo que pueden.
Me he percatado que son ellos los que tienen la varita de director de orquesta y son ellos los que deben ser responsables y tomar las riendas de su enfermedad, ya que nosotros estamos ahí para ayudar, pero no para dirigir sus vidas.
También he descubierto cosas fascinantes dentro de determinadas enfermedades mentales. Porque una cosa es estudiar los síntomas de un trastorno de esquizofrenia y otra verla en vivo y en directo. Uno no se puede hacer a la idea.
Creemos que salimos de la carrera como profesionales en la materia, que ya no hay mucho más que aprender, y en realidad, salimos con una base de conocimiento y es con ese contacto con los usuarios cuando se empieza a aprender de verdad, empezamos a ser profesionales y todo esto con su ayuda.
Los usuarios nos ayudan a adquirir conocimientos para poder a la vez ayudar a otras personas  en condiciones similares, por ello hay que darles un papel activo en el tratamiento y así poder mejorar sus condiciones en la medida que se pueda y en el menor tiempo posible.
Por último comentar que los días de prácticas se pasan volando, y que con ayuda de las personas ingresadas en las diferentes unidades, el trabajo se hace mucho más fácil y enriquecedor.

Texto escrito por Daniel González, alumno de Psicología en prácticas en el Área Externa de Salud Mental de Tenerife.

jueves, 10 de marzo de 2011

Pensamientos



Hoy, entre todos los que hacemos el taller del blog, y después de una rápida tormenta de ideas, hemos escogido los siguientes temas: ¿por qué empezó mi enfermedad?, las amarras de la vida y mis pensamientos. He aquí el resultado.

A.R. (hombre diagnosticado de esquizofrenia paranoide): ¿por qué comenzó mi enfermedad?
" Yo estaba trabajando en el campo y de repente llegó un amigo a buscarme. Sentí un miedo, sentí un miedo terrible en mi pensamiento. Dije me echaron algo en la bebida pero no busqué ayuda médica y lo dejé pasar. Un amigo me dijo “busca ayuda psiquiátrica” pero pensé “éste está mezclado”, también me dijo eso para hacerme creer que estaba loco y yo me quería suicidar, hasta que mi madre se dio cuenta y me internó en un hospital psiquiátrico. Estaba muy flaco, entonces comprendí que estaba loco y lloraba día tras día encerrado en el manicomio de mi pueblo ".

P.M (mujer diagnosticada de trastorno bipolar).: Mis pensamientos
" Estoy totalmente en desacuerdo con tener que estar hospitalizada, sobre todo tanto tiempo. Yo concretamente, tengo un trastorno bipolar, experimento a veces crisis maníacas, pero no siempre que me han hospitalizado me encontraba en crisis. Simplemente estaba experimentando para tener un cambio de vida y más concretamente un cambio de pareja y al tener muchas cosas que hacer, pasaba de llevar una vida tranquila y sosegada a una pequeña hiperactividad. Mi pareja ha catalogado mi hiperactividad como una crisis y ha llamado a la policía y la ambulancia para que me pararan los pies y no pudiera abandonar ni mi casa ni la isla. Cuando la policía te ubica acuden en tropel y tanto si quieres como si no pasas a estar detenida, con esposas si te niegas o atada a una camilla, si lo haces de forma voluntaria. Los policías suelen ser bastante agresivos y los médicos de la ambulancia tienen por costumbre meterte una inyección con la que te quedan K.O. unas cuantas horas .
Cuando logras despertarte te encuentras fatal. En primer lugar estás en urgencias esperando habitación en planta. En urgencias todo es un caos, varias camillas por los pasillos, se vuelve casi imposible conseguir la atención de una enfermera y estás deshidratado y toda la medicación que te han pinchado así porque sí, sin preguntarte nada para comprobar si realmente estás en crisis, o simplemente has tenido un día un poco más difícil de lo habitual. Es como si de repente todo el sistema se volviera en contra tuya y tú simplemente fueras alguien con un cartel en la frente que ponga “soy bipolar” y en consecuencia pueden hacer ustedes lo que les dé la gana con mi cuerpo, desde encerrarme varios meses, o medicarme hasta desmayarme o tenerme atada a la cama o un largo etcétera de vejaciones ".

J. (hombre diagnosticado de esquizofrenia paranoide): ¿por qué empezó mi enfermedad?
" Mi enfermedad empezó cuando un individuo, conocido como el Diablo, se empeñó en que mi cabeza no trabajara muy bien, creándome un estado algo vegetativo. Por ejemplo, este señor es un loco viejo que mata tanto a un niño, como a una viejecita, en fin, un muerto vivo. Después siguió con una esquizofrenia hasta que nos fuimos acercando al año 2000, entonces llegó la hora de hacer algo y se arregló todo de una vez para siempre ".

C.C.C ( hombre diagnosticado de esquizofrenia). : Mis pensamientos
" Me he encontrado manipulado por mis vecinos ¿cómo? Con llamadas telefónicas, simpatía con mis vecinos e hijos, fui sumiso. No comprendo como puede una gente en su sano juicio disfrutar haciendo daño. Lo que he aprendido es que somos más pecadores. He sido sumiso y he sufrido desde mi adolescencia. Esta gente ha sido conmigo cruel ".

J.A.C.D.(hombre diagnosticado de esquizofrenia paranoide) : ¿por qué comienza la enfermedad?
" Yo no soy un entendido de la psiquiatría pero soy un enfermo mentalizado y enfermo desde hace ya tres décadas. Sé, bueno mejor que saber, he vivido en mi mismo los síntomas de una enfermedad mental. Sobre cómo o por qué surge una enfermedad mental yo pienso que todos tenemos una genética a la cual estamos atados, he ahí las enfermedades hereditarias, pero creo que cuando se trata de la mente, ésta tiene que estar bajo unas circunstancias: pueden ser con motivos de tóxicos que adelanta o ayuda a tener un cuadro psicótico, el alcohol no sé hasta que punto puede ser perjudicial.
 En los comienzos de las estancias para enfermos mentales se utilizaba para compensar la psicosis métodos como la insulina, los electroshocks, el aguarrás pinchado en una pierna para que el dolor hiciera de balanza. Las situaciones u obstáculos que no encajamos empiezan por causar un cuadro psicótico, el cual se va agudizando y desencadenando una serie de alteraciones con la dopamina, sustancia que tenemos en nuestro cerebro y hace que pasemos a ser como personas diabéticas que no le funciona el páncreas: en nuestras mentes los niveles de esas sustancias hacen que se desregulen y pasemos a ser enfermos mentales, también hay casos en el que ese brote llegue de repente.De esto hay mucho que decir pero no se sabe a ciencia cierta la verdad ".

C.(hombre diagnosticado de esquizofrenia): ¿por qué comenzó mi enfermedad?
" Mi casa en ruinas, un padre alcohólico y una madre sensible… Mi desesperación era ser uno más y no ser uno menos, así que me enamoré de una chica allá por 2006. Ella me rechazó y todo el mundo se me vino arriba cayendo en una profunda depresión ".

B.(hombre diagnosticado de esquizofrenia): ¿por qué comenzó mi enfermedad?
" Mi enfermedad empezó a los 16 años, cuando entré a un hospital por primera vez. Estaba un poco nervioso y no sabía bien lo que pasaba ahí dentro, creo que fue por una discusión que tuve en casa y en el hospital hablé con el médico y le expliqué lo que pasó y más adelante salí y me curé ".

Anónimo: Mis pensamientos/Las amarras de la vida
" Mis pensamientos son los deportes en primer lugar, después salir de compras y estar con mis amigos, también me gusta pensar en ser una persona tranquila y pacífica.
Las amarras que a mi me pasan es que pienso mal de mi papá pero no me importa mucho, también me molesta pensar en que no me llevo bien con ellos, espero superarlo.
Me gusta hacer amigos nuevos, estar con mi familia, ver los deportes y pasarlo bien jugando a las videoconsolas; también me gusta ver la fórmula 1 y adivinar quien va a ganar y las motos también me gustan ".

E (hombre diagnosticado de esquizofrenia).: Mis pensamientos/La enfermedad
" Cuando estaba en mi casa oyendo música y estaba rodeado de los objetos que estaban rodeando mi aura. De pie, bailando y pensando en que me gustaría tener en el presente. Pues estaba leyendo un libro que se llamaba entre el cielo y el infierno de William Blake “Las ventanas de la percepción”, y de repente yo no sabía que tenía algo similar a lo que me diagnosticaron aquí en el hospital. Algo así como un poco inquieto, la enfermedad que yo todavía no me creo está ahí evolucionando, el significado de lo que me comentó el médico y después de aún no creérmelo. ¿Por qué? Las almas de mi espíritu sigues el proyecto hasta la objeción, yo todavía no me lo creo, cuando empezó mi enfermedad pensaba que no la tenía igual que ahora, por mucho que me digas no quiero saber los efectos secundarios después sabía que escondí un mundo lleno de sabiduría, pero la idea tenga o no la tenga cuando empezó a lo mejor fue y la tenía sin ir más lejos que ahora ".

Textos escritos por personas ingresadas en el Área Externa de Salud Mental de Tenerife.

lunes, 7 de marzo de 2011

La misma piedra. Un acercamiento al Trastorno Bipolar


La misma piedra from Pablo Rogero on Vimeo.

http://lamismapiedra.blogspot.es/

La misma piedra es aquella que encontramos una y otra vez en el camino, un obstáculo por sortear, pero que no detiene nuestro paso.

La misma piedra es un acercamiento al trastorno bipolar desde lo audiovisual. Un documental que recoge las distintas sensibilidades (afectados y especialistas) de quienes conviven con esta enfermedad.
Pincha aquí si quieres ver el dossier del documental.
César M. Estévez (Enfermero especialista de Salud Mental)

viernes, 4 de marzo de 2011

El taller del blog



Hoy los temas que han escogido los participantes del taller del blog son: tema libre, qué le dirías a un compañero muy agobiado por el ingreso que está pensando en fugarse y qué a un adolescente que comienza a tomar drogas.

Caracol de E.
El caracol subía la pared suavemente.
Mientras lo veía sin patas
cómo imaginaba verlo trepar con tanta fuerza
que casi ni me lo creía
por más animal que era,
cómo podía trepar las paredes sin patas.
Asombrosa criatura casi en miniatura
al que rendir afecto por su existencia .

Fuga de J.A.
— Alex ¿por qué quieres fugarte si aquí los especialistas están haciendo todo lo que pueden por ti?, ya te pondrás bien y te irás de alta... y estabas saliendo de permiso.
— Pero yo estoy bien Juan, no tengo nada.
— Mira Alex, cuando te diagnosticaron una enfermedad mental es que la tienes y yo te he estado observando y por lo poco que sé de psiquiatría te veo mal, no estás para irte. Tú no te ves ese mal rollo que tienes, esa desconfianza y seguro que hay muchos síntomas que pasan por tu mente y los guardas. Aquí nadie está por estar, esto es un hospital. Cuando pase el tiempo y aprendas a tener paciencia y estés relajado y los médicos te den el alta, verás que yo tenía razón. Alex, esto no sé si te va a servir de mucho, porque ahora lo ves todo negro por tu enfermedad, pero cuando llegue ese momento, verás como te das cuenta que yo tenía razón.

Fuga de A.
Si un compañero quiere escaparse del centro hospitalario, yo le diría que no lo hiciera, porque es peor el remedio que la enfermedad, porque ahí donde vaya, la calle no es el sitio adecuado para un enfermo, y además está la policía que lo cogería al momento.

Fuga de J.A.S.S.
Si me dice alguien que se va a escapar le diría: tranquilo, que no pasa nada, que no se escape, que después si  se escapa tardan más en darle el alta y es más difícil salir. Que tranquilo, que se vaya por planta a ver la televisión, iría con él adonde hay gente a hablar y que tranquilo, que se le quite eso de irse, que se le quite de la cabeza.

Fuga de R.
Le diría que si no quiere estar aquí que llame al Juzgado que viene los viernes y está en su perfecto estado en hacerlo y pedir el alta voluntaria. Que venga el juez, por favor. Es nuestra salida

Fuga de E.
Me comentó un compañero que tengo en el hospital que quería fugarse y yo le aconsejé que no lo hiciera, pues todavía estaba a tiempo, que esperara unos cuantos días que el alta está a punto de llegar. La compañera que estaba a mi lado me sugirió que lo controlase. Pues el individuo estaba loco y seguía diciéndoselo y yo decía que no, y él seguía. Al final lo tendría que ver, para ver por qué quería eso y me contestó que el médico no le hacía caso sobre las pastillas que tenía que tomarse, que él le hablaba que no, que  aunque hubiera otras el doctor no se las daba y estaba nervioso porque decía que se sentía nervioso por tomar esa medicación. Al final se fugó y después lo cogieron al instante, lo trajeron de vuelta al hospital. Fue, según él, a ver a la novia y después, aunque resultaba un poco pesado en tanto decirme que se me iba a fugar, él no se tomaba las pastillas, que se quería mandar otra medicación. Le hizo caso al médico y ahora está recuperándose de los efectos secundarios de la medicina que le recetara y hasta se reía con la broma. Está esperando salir. Entonces me seguía contando lo de fugarse pero en broma, ya que hasta el médico me comentó cuando estuve hablando con él que si seguía con eso, esperaría al final.

Esta enfermedad de K.M.W.
Esta enfermedad es un rollo. Hace unos meses estaba muy mal, estaba eufórica, ahora estoy depresiva. No hablo, estoy siempre callada, no fluyen bien las ideas en mi cabeza. Siento que ya no soy yo misma. No consigo mantener una conversación, estoy bloqueada y no tengo ganas de nada. Para mí esta enfermedad es muy difícil, ya que estoy siempre entre una de las dos fases. Cuando me voy a mi casa los fines de semana es aún peor, me agobio aún más y estoy siempre sola. También me afecta el hecho de no tener amigos. Siempre tengo la mente en blanco y no soy feliz.

Drogas de A.
Yo a un chico o una chica que se drogara de alguna manera, de todas las que existen, le diría que no lo hiciera, porque ese es camino que sólo conduce a la ruina, tanto física como mental. Sin hablar de los problemas que le causaría a su familia y también el rechazo de sus amigos y de la sociedad en general.

Coge otro camino, chaval! de J.A.
Eres muy joven para consumir tóxicos aunque realmente ninguna edad es buena para tal cosa. El alcohol con autocontrol, como beber para refrescarte en verano o acompañando una comida, está bien. No debes buscar más allá de tus propias sustancias naturales que te da tu cerebro. El cánnabis produce brotes psicóticos y la marihuana tiene muchos alucinógenos que son malísimos para la salud, la cocaína es la droga más dura que hay junto a  la heroína y el alcohol. En exceso, todos lo que hemos estado metidos en ese mundo, nos hemos dado cuenta que no lleva sino a la destrucción y queremos dejar el tema, vemos la vida desde el otro lado de la moneda y apreciamos las cosas que antes no veíamos: el contacto con la naturaleza, el deporte, la familia, que terminas perdiendo por ello y además, es ilegal y aunque sea para tu consumo te puedes ver metido en un problema judicial y terminar entre rejas, perdiendo la libertad y exponiéndote a una tortura psicológica de la cual si llegas a salir te costará mucho recuperarte. ¡Coge otro camino chaval!

Textos escritos por los participantes del taller del blog ( personas ingresadas en el Área Externa de Salud Mental de Tenerife).

miércoles, 2 de marzo de 2011

Nikosia en Tenerife. Reflexiones.

Tras el fantástico seminario de Radio Nikosia presentado por Raúl Velasco y Joan Gª Olera en el Aula Magna del Campus de Guajara de la Universidad de La Laguna mil ideas contrapuestas vinieron para no dejarme dormir (bueno, puede que un pequeñín pachucho en la habitación de al lado también ayudara a ello) pero lo cierto es que la charla no nos puede dejar indiferentes (no debería) a quienes trabajamos en esto de la "salud mental".

¿¡Qué estamos haciendo!?, ¿para qué lo hacemos?, ¿para quién?... y a los afectados, ¿alguien les ha preguntado qué necesitan?, ¿qué opinan ellos?... Y si no sabemos muy bien ni lo que hacemos ni para qué lo hacemos, y a los afectados por problemas de salud mental grave ni se les espera en este debate... la pregunta sería ¿podemos cambiar el modelo actual? Porque lo que resulta cada vez más evidente es que debemos, al menos, intentarlo.

Seminario de Radio Nikosia en Tenerife

Los nikosianos nos hablaron en primera persona de SU proyecto, de SU experiencia. Proyecto que les ha dado voz y empoderamiento (vaya palabra fea, con lo bonita que suena en inglés), cuyas claves deberían de estar integradas (grabadas a fuego) en cualquier sistema socio-sanitario que pretendiera ayudar/acompañar a estas personas en su proceso de recuperación.
Claves como el RESPETO, la capacidad de escucha, el uso de la palabra, el afecto ("cariñoterapia" la llamaban), la humildad, la horizontalidad... son fundamentales y son los únicos conceptos que deberían ser considerados LEY ("palabrita del niño Jesús" decimos en Canarias). El resto (escalas, NANDAs, DSMs,...) son sólo herramientas. Herramientas (no debemos olvidar) que nacen del consenso, nada más. Puden tener su utilidad pero no deberían jamás impedirnos ver lo realmente importante. Y lo importante siempre debería ser la PERSONA. Y voy más allá, si esas herramientas nos alejan tanto de lo verdaderamente importante deberíamos empezar a plantearnos si dichas herramientas son necesarias, o mejor dicho, para quién son necesarias.

Qué importante resulta el devolverle la palabra al afectado, centrarnos en la queja y dejar a un lado el diagnóstico. Si escucha "voces" por qué nos empeñamos en traducirlo a un lenguaje inventado por los profesionales (Psicosis o Trastornos del Pensamiento...). Los seres humanos somos únicos y nuestras historias personales son únicas y deben ser respetadas, ayudemos a los afectados a buscar SU propio camino hacia la recuperación desde la humildad y la paciencia. No les robemos SU voz.

Cuando iniciamos la andadura de este blog sentíamos la necesidad de poner nuestro granito de arena en este camino ("...hacer lecho para que fluya el río" decía Alfredo Olivera según nos recordaba Raúl) y pensábamos machaconamente en la idea de que "OTRA SALUD MENTAL ES POSIBLE".
Después de más de un año intentando sacar la cabeza para hacernos oir, a veces, me sorprendo bajando el tono de la afirmación "Otra Salud Mental, ...es posible" e incluso tengo días grises en los que no me queda otra que plantearme:
"Otra salud mental, ¿es posible?"

Sigo pensando que algo se está moviendo, sin ir más lejos hoy los nikosianos han venido a Tenerife y de una patada han sacudido en un entorno tan académico como el Aula Magna de la ULL los cimientos de mucho dogma y mucha idea preconcebida sobre ellos mismos (los afectados) y sobre el sistema e incluso sobre la sociedad.
Algo se mueve en nuestro entorno y algo se está moviendo en otros países como por ejemplo los  nórdicos y los anglosajones con potentes movimientos antiestigma, movimientos de orgullo de la diferencia, enfoques integrales de acompañamiento (Escocia, modelo Tidal en Reino Unido...).




Me han gustado las verdades que nos han traído Raúl y Joan a Tenerife. Verdades quizás incómodas para algunos profesionales, verdades intolerables para otros ¿profesionales?, pero verdades. Grandes verdades.
Un rayo de luz esperanzador entre tanta oscuridad nunca viene mal.


César M. Estévez (Enfermero especialista de Salud Mental)

lunes, 28 de febrero de 2011

Mi experiencia de la locura

Aquí os dejamos una nueva colaboración de Diana, esta vez nos da su visión de lo que es "la locura" para ella.

" Venía conduciendo y de repente me ha venido mi idea de lo que significa la locura, de su sentido... (es mi vivencia personal pero igual las personas que lo lean puedan ver reflejos en lo escrito).
Para mí es una forma extrema, potente, urgente, un intento del ser humano de deshacerse de sistemas de creencias o patrones mentales establecidos, impuestos, ya sea por nosotros mismos o por el exterior. Aquello que nos hace sentirnos como seres limitados cuando nuestra naturaleza no la es.

Cuando una persona entra en un estado psicótico se le muestra, de manera podríamos decir literal, aquello a lo que nos aferramos, aquello a lo que estamos profundamente apegados y que ya colapsa, que caduca. Se muestra de manera literal la idea mental que tenemos acerca de ello. La mente se expande y muestra aquello en lo que cree, o en lo que se ha visto "obligado" a creer. La persona, pues, en pleno estado psicótico siente un tremendo terror por aquello que está percibiendo, que no entiende pero que amenaza su mundo, un mundo que tiene asumido como real pero que no lo es en su sentido literal. De ahí las sensaciones de perder identidad, de confusión, de muerte...

Cuanto más la persona se resista al cambio, más fuerte y más potente será el brote. También, cuanto más fuerte es el brote, cuanta más intensidad tenga, nos indica, desde fuera, lo tremendamente aferrados, apegados que estamos a esa idea en su sentido literal para la persona que lo vive.
Por ello, los que acompañan a personas que atraviesan estos episodios tienen que ser tremendamente comprensivos, compasivos, y a la vez ser el punto de anclaje de la persona que lo sufre, ya que por momentos puede perder toda referencia. Mientras duren estos episodios, uno, desde fuera, no puede hacer mucho más (a excepción de suprimir a la persona mediante medicación).

Cuando logramos distanciarnos, no identificarnos con eso que estamos percibiendo de manera tan potente, cuando logramos ver la sutileza, lo que ese proceso trae implícito, cuando logramos ver lo simbólico, lo metafórico que hay en ello, es cuando nos logramos liberar de esa neurosis, es cuando comprendemos y salimos de ese estado renovados, sintiéndonos más ligeros, más libres de conflictos, transformados. Este es el trabajo una vez la persona haya salido de la crisis y para que tenga el resultado deseado para profesional-paciente deberá ser un trabajo colaborativo. Sólo el paciente tiene toda la información, sólo el paciente conoce enteramente su realidad, pero puede carecer de herramientas que le hagan permanecer en equilibrio. Es ahí donde entra el trabajo del profesional.
(Bueno, la idea que me vino, fue un sentir pero que al querer plasmarlo se hace extenso y aún así no queda plasmado todo lo que querría. En realidad las palabras no sirven de mucho, y si se intenta analizar mucho, al final consigue más confundir que aclarar).
Me apetecía dejar plasmada esta idea y pensé que igual es una buena idea el compartirla. Así que si de alguna manera piensan que sería buena para reflejarla en el blog, les doy libertad de hacerlo. Para eso estamos, para colaborar e intentar ayudar dentro de nuestras posibilidades.
Un abrazo! "

Texto introducido por César M. Estévez (Enfermero especialista de Salud Mental), escrito por Diana (Experta en temas de Salud Mental) 

jueves, 24 de febrero de 2011

Carta de un fiscal


Esta es la carta de Cristóbal Francisco Fábrega, fiscal de la Sección de Protección de Personas con Discapacidad de la Fiscalía de Jaén: un ejercicio de acercamiento a la lucha y los anhelos de las personas que padecen una enfermedad mental; un alegato contra las injusticias que recaen sobre dicho colectivo; una llamada a la cordura de una sociedad que ignora y desprecia al loco porque sí.

Durante estas últimas semanas un golpe de realidad ha caído sobre Saltando Muros. No queremos avivar el fuego de la polémica suscitada en la red alrededor de un artículo seguramente que no malintencionado,  pero que ha levantado un telón de prejuicios que pensábamos superados dentro del propio sistema sanitario.

Y nos ha dolido contemplar el panorama, haciéndonos mucho más conscientes de  que es necesaria una lucha firme y constante, una defensa innegociable y tenaz de los derechos de las personas con enfermedad mental.

Y hemos encontrado alivio en estas palabras...

" Sé muy bien lo que dice de mí la gente, pues no se me oculta la mala fama que tengo, aún entre los más necios. Pero yo soy la única, sí, la única que, cuando quiero, hago reír a los dioses y a los hombres. Y prueba evidente de ello es que, tan pronto como he comenzado a hablar ante esta numerosa audiencia, vuestros rostros se han iluminado con nueva y no acostumbrada alegría. Habéis desarrugado el ceño, acompañado vuestros aplausos con una risa franca y amable (...) apenas me habéis visto aparecer, se os ha dibujado un nuevo semblante. Algo así como cuando un nuevo sol muestra su rostro resplandeciente a la tierra; o como cuando la primavera, empujada por un blando céfiro, renueva la faz de las cosas, les da un color distinto y les devuelve su juventud. Con estas palabras el humanista Erasmo de Rotterdam en su Elogio de la locura hacía que la misma se presentara. En el siglo XIX el poeta alemán Heinrich Heine decía que: “La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.” Y Pinel, considerado el gran libertador de la locura durante la Revolución Francesa añadía: “Ciudadano, estoy convencido de que estos locos son tan intratables sólo debido a que han sido privados del aire y de la libertad ”.Sin duda, visiones placenteras del enfermo mental que vosotros sabéis que no se corresponden con la realidad. Mucho más dura, mucho menos agradable. Comentaba Enrique González Duro al comenzar su libro“Memoria de un Manicomio” en la que cuenta su paso por el Sanatorio Psiquiátrico de Jaén y los problemas que tuvo en nuestra provincia la implantación de lo que, entonces, se llamó “reforma psiquiátrica”, que si preguntásemos a la gente de la calle sobre los enfermos mentales, sobre lo que realmente piensa de los locos, la respuesta sería más o menos ésta: " Los locos me dan miedo, pena o asco. La verdad es que no me preocupan, que me traen sin cuidado. Pero mejor no verlos ni olerlos. Me pasa como con los moros o los gitanos, mientras más lejos, mejor; que no vengan a incordiar, que no molesten, que los quiten de en medio, que los encierren, como siempre se ha hecho, en un lugar aparte, en un sitio cerrado, donde no sean vistos ni oídos ni olidos, donde puedan ser olvidados: Los locos son de otra parte y han de estar en otro mundo”.
 Recuerdo que, cuando era un joven estudiante de los primeros cursos de derecho, tuve la oportunidad de asistir a unas Jornadas que sobre la locura (así se titulaban) se celebraba en la sede de la CNT de Granada. En aquellos años, principios de los 80, estaba empezando en nuestra ciudad la llamada reforma psiquiátrica y había un cierto desasosiego social sobre lo que suponía“dejar salir a los locos a la calle” . Quizás por ello me dio, sin tener relación alguna entonces con el mundo de la salud mental, por asistir a aquellas jornadas. En ellas González Duro impartió una conferencia sobre la experiencia de Jaén. Tras ella se abrió un turno de preguntas y a mí se me ocurrió preguntarle si existía la locura. Su respuesta fue que, médicamente, la locura no existe, lo que existe es la enfermedad mental y, lógicamente, los enfermos mentales. Recuerdo, muchas veces, aquella respuesta. La enfermedad mental es algo accesorio, como cualquier otra enfermedad. La condición de persona, digna y libre, portadora de unos valores innatos que la trascienden, es lo principal, lo sustantivo. El enfermo aquejado por una patología mental es, ante todo, una persona, un ser humano. Mi compañero Fernando Santos cuenta una interesante anécdota que refleja lo que queremos decir: un viejo Fiscal presenta una demanda de incapacitación y el demandado acude a su despacho para que se le explique el porqué. El viejo Fiscal tras recibir a la persona que le parece completamente lúcida y capaz, estudia la documentación y le comunica:- ¡Ah claro! Es usted esquizofrénico paranoide.Y el buen hombre le contesta:- Perdone usted señor Fiscal. Yo lo que soy es fontanero y, a veces, me pongo enfermo. Anécdota clarificadora.
Añadamos que el desarrollo personal del ser humano no conoce límites. La persona que padece una enfermedad mental tampoco los conoce. Por solo poner unos cuantos ejemplos de los que Vallejo-Nájera llamó “locos egregios” que son puntales de nuestra memoria cultural e histórica: -En el arte el pintor Vincent van Gogh, psicótico que tuvo que ser internado en el sanatorio de Saint-Remy.-En la religión San Juan de Dios, el Juan Ciudad que, tras ser ingresado en un manicomio de Granada, fundó la Orden Hospitalaria que lleva su nombre tras comprobar las condiciones de los atendidos allí.-El matemático Jhon Nash, Premio Nóbel de Economía en 1994 por su teoría del equilibrio, que fue internado varias veces debido a su esquizofrenia y cuya vida inspiró la película“ Una mente maravillosa” ganadora de varios Oscar, y que refleja perfectamente como el apoyo familiar y social, y el deseo de vivir puede permitir una vida completamente normalizada del enfermo.-El músico Mozart, aquejado de depresión y muchos otros virtuosos de la música. Artistas, santos, científicos. Enfermos mentales. Personas. Hombres y mujeres que pueden llegar donde quieran con un poco de apoyo y de comprensión.
Seres humanos con el principal derecho que tenemos todos y que, sorprendentemente, no es recogido en nuestras constituciones, aunque si lo sea en el preámbulo de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de 4 de julio de 1776: el de buscar la felicidad. Es sintomático que el primer sanatorio psiquiátrico europeo sea el de Nuestra Sra. de los Inocentes de Valencia, fundado en 1409 por Fray Juan Gilabert Joffre, comendador del Convento de Nuestra Señora de la Merced, tras ver como unos jóvenes se burlaban de un pobre enfermo de locura. Seres inocentes son sin duda, con la misma capacidad que los demás para ser felices o desgraciados, y que precisan del apoyo contra las barreras que su enfermedad les impone.

Desde las Secciones de Protección a las Personas con Discapacidad andaluzas llevamos mucho tiempo pidiendo a las asociaciones de afectados y a los familiares que le den una oportunidad al derecho. Este no va a solucionarlo todo, no tiene todas las respuestas, ni hará desaparecer el problema. Todos sabemos que los enfermos mentales necesitan tratamiento médico, pero también una profunda intervención social y, por qué no, una intensa protección jurídica de sus derechos y de los riesgos que, en la vida legal y social, su situación genera. Nosotros tenemos muy claro la máxima de Hipócrates dirigida a los médicos: “Si puedes curar, cura; si no puedes curar, palia; si no puedes paliar, escucha”. Kant decía que la locura (y perdón por usar, una vez más, una palabra cargada de connotaciones negativas) consiste en la sustitución del sentido común por el sentido propio. Por eso nos es tan difícil entenderla e incluso nos da tanto miedo. Pero para entender tenemos que escuchar a los que viven y sufren el problema. Tenemos que acercarnos a ellos. Acercarnos a vuestra lucha y a vuestros anhelos.
Termino ya. Quiero hacerlo con un poema de Bertolt Brecht que, sin duda todos conocemos y que nos llama a intervenir, cuando todavía hay tiempo, por las personas que están en riesgo como una forma de salvarnos nosotros mismos:
" Primero cogieron a los comunistas, y yo no dije nada porque yo no era un comunista. Luego se llevaron a los judíos,y no dije nada porque yo no era un judío. Luego vinieron por los obreros, y no dije nada porque no era ni obrero ni sindicalista.Luego se metieron con los católicos, y no dije nada porque yo era protestante.Y cuando finalmente vinieron por mí no quedaba nadie para protestar ".

Texto introducido por Esther Sanz (psicóloga clínica área externa salud mental), escrito por Cristóbal Francisco Fábrega Ruiz, Fiscal de la Sección de Protección de Personas con Discapacidad de la Fiscalía de Jaén.

jueves, 17 de febrero de 2011

Seminario RADIO NIKOSIA: locura sana en estado puro

Nos da mucha alegría poder anunciaros el seminario que, de la mano del Colegio Oficial de Psicólogos de Tenerife y a la Facultad de Psicología de la ULL, nos presentarán el próximo 01 de Marzo en el Aula Magna del Campus de Guajara de la Universidad de La Laguna dos destacados miembros del colectivo de Radio Nikosia. La entrada será libre según el aforo.
Os dejamos información del acto y del proyecto Radio Nikosia.

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Radio Nikosia compuesta por unas 45 voces que, una vez por semana se apoderan del dial de Radio Contrabanda en plena Plaza Real de Barcelona. Son 25 personas, algunas veces más, que se reúnen para darle forma a ese intento de hablar de la locura desde la voz que la sufre, para soltarse a esa posibilidad de hacer un tipo de política de subsuelo, cierta militancia desde el margen que, en definitiva, aquí se reinventa como un tipo de catarsis que abre nuevas puertas. Radio Nikosia increpa a la locura, la cuestiona, se refugia en ella, la expulsa, la redefine, la ubica en el lugar de lo normal, la abraza, convive con ella y sus vaivenes; la padece. Es una emisora transversal íntegramente realizada por personas con distintos tipos de problemática mental, personas que buscan comunicar y comunicarse como una estrategia en pos de deconstruir las bases del propio sufrimiento.
Radio Nikosia surgió inspirada en La Colifata, aquella emisora realizada por pacientes que funciona hace ya 18 años en el interior del Hospital José T. Borda de la ciudad de Buenos Aires. El objetivo principal de esa primera iniciativa fue llevar adelante una labor terapéutica a partir de la restauración de la red social y de la valoración del discurso individual de los internos, como una manera de trabajar en salud tanto o más eficiente que la puesta en marcha por los mismos dispositivos hospitalarios. La tarea de la radio se centra en la reconstrucción identitaria y personal (en tanto persona) de cada paciente, en un rescate que se realiza a través de la recuperación del decir, de la revalorización de las particularidades de cada discurso y de su vehiculización a través de los medios de
comunicación.
Quizás lo más interesante de aquella radio no sea tanto su nacimiento, sino el hecho de que aun pasados esos 18 años continúe emitiendo desde el hospital y haya logrado instalarse de cara a la sociedad y al sistema sanitario de Argentina como una herramienta efectiva en el plano de la concientización y sensibilización ciudadana y, al mismo tiempo, como un dispositivo de probado valor terapéutico con resultados específicos en el bienestar continuado de los pacientes.

Aún, y sin fecha de caducidad aparente, cada sábado en los patios centrales del hospital se reúnen entre 20 y 50 pacientes, (algunos ya externados que regresan específicamente para la radio) que coordinados por Alfredo Olivera, psicólogo y director, junto a un equipo multidisciplinar de profesionales, ponen en marcha la emisora. Ese es el momento en el que entre todos con su labor trascienden los muros físicos y simbólicos de la institución.
Por su parte, Radio Nikosia es consecuencia de una reelaboración teórica de los planteamientos que sustentan a La Colifata. Una reelaboración que buscó adaptar la experiencia a un contexto sociocultural diferente en el que el ámbito de la salud mental presentaba características estructurales distintas y los denominados usuarios estaban
inmersos en una lógica otra, en lo relativo a su problemática. Esta reelaboración y las circunstancias y dinámicas específicas de la experiencia provocaron el surgimiento de prácticas y conceptualizaciones propias.



Extraído de la imprescindible Tesis Doctoral de Martín Correa-Urquiza "RADIO NIKOSIA: LA REBELIÓN DE LOS SABERES PROFANOS (OTRAS PRÁCTICAS, OTROS TERRITORIOS PARA LA LOCURA)"


LOCURA SANA EN ESTADO PURO
Participantes: Joan Gª Olera, Raúl Velasco Sánchez.



Programa del seminario (sujeto a modificaciones).
1ª parte:
-La radio como vehículo en la lucha contra el estigma. La locura a la plaza pública o la desinstitucionalización necesaria.
La necesidad de abrir espacios más allá de la dimensión médico/clínica: Los nuevos “territorios de escucha social”. La desarticulación de la carga de opresión simbólica que pesa sobre la locura, la re-semantización (o suspensión semántica) de las categorías que materializan la opresión.

-Experiencias e identidades, arqueologías del self.
 La necesidad de reconsiderar críticamente el conjunto de nociones que giran actualmente alrededor de la idea de locura. De crear espacios para la construcción de una subjetividad otra que pueda generar no sólo un nuevo corpus discursivo sobre la locura sino la transformación del yo de quien lo dice.

-Documental: “El revés sobre el tapiz de la locura”.
“El revés del tapiz de la locura”, un film que destaca por ser el primer documental que expone otra mirada sobre la “locura”, ya que son las mismas personas que tienen un diagnóstico mental los que realizan las entrevistas a diferentes profesionales del medio de la salud mental, medios de comunicación y del entorno social de Barcelona.
De la mano de Adriana Leira, Viviana García Besné, Elena Martín, Uribarri Alberdi y Zuzanna Wejman, “El revés del tapiz de la locura” se presenta como un largometraje documental que invita a los espectadores a crear su propia opinión, en una atmósfera desmitificadora y llena de contrastes, sobre el significado de “la locura” en la sociedad actual; ¿reivindica y acepta la sociedad actual “la locura”?

-La recuperación de los saberes profanos.
Quien es ese “otro”. La noción de sujeto, del “otro” en salud mental. El trabajo fuera de la noción de enfermedad. Quienes somos nosotros frente a ese “otro”. Repensar los vínculos. El acercamiento de persona a persona.
Saliendo del monologo vertical profesional-paciente para entrar en el ámbito del diálogo simétrico entre saberes complementarios.
La desjerarquización de los vínculos, hacia una elaboración compartida del corpus terapéutico.
Un empoderamiento real.

2ª parte:

-¿Qué hay más allá de Radio Nikosia? (Experiencias innovadores en el ámbito de la salud mental).
De redes, roles, vínculos e identidades.
La comunicación como punto de partida. El trabajo con la comunidad.
La desestigmatización en manos de los propios afectados por el estigma. Derivaciones teóricas desde el Teatro del Oprimido (Boal.A)
La experiencia de La Colifata. Primera emisora en transmitir desde un Hospital Psiquiátrico. Lógicas de acción. Los inicios. La voz que logra cruzar las paredes del psiquiátrico. El trabajo con la comunidad. El feedback necesario.
La experiencia de Radio Nikosia. Barcelona.
Itinerarios, logros y contrariedades. Herramientas y marcos de acción.
Los inicios, el miedo y aquella arqueología de la subjetividad.
La necesidad de la complicidad comunitaria. El trabajo con los medios de comunicación de masas. El trabajo con las instituciones.
La dificultad de las recetas absolutas. El caso a caso. Situación a situación.

César M. Estévez (Enfermero especialista de salud mental)

viernes, 11 de febrero de 2011

El pabellón número seis, El Alienista y El hospital de la transfiguración

Recientemente han caído en mis manos tres libros, de geografías y tiempos lejanos, que sin embargo, más allá de una lectura superficial, contienen en esencia mensajes que se solapan.

La Rusia zarista, el Brasil colonial de finales del siglo XIX y los primeros meses de la segunda guerra mundial en Polonia, son los escenarios donde se enmarcan las vivencias de tres hombres dedicados a la psiquiatría en ambientes opresivos e injustos, que terminarán siendo parte esencial de sendos procesos de transformación personal.

Pero vayamos por partes...


EL PABELLÓN NÚMERO 6  es una narración escrita en 1892 por A. Chejov. El aludido pabellón es el edificio destartalado y miserable de un hospital rural donde se albergan a los escasos locos de la aldea.
La narración nos adentra en la vida rutinaria y desesperanzada del Doctor Andrei Efímich Raguin y su relación con  Ivan Dmitrich, recluido en el pabellón número seis  del psiquiátrico por padecer una mania persecutoria, con el prepotente y brutal Nikita, guarda del pabellón, y con algunos otros paisanos y coetáneos.
El protagonista, de filosofía estoica y amante del desarrollo intelectual,  echa en falta la existencia de inquietudes en las personas y considera que la sociedad en que vive es triste y pobretona. Sólo una persona será capaz de deslumbrarle con su elocuencia y su fascinante visión de la vida: Ivan Dmitrich, uno de los internos de aquel inhóspito lugar.
    El desenlace del relato es anunciado por una descarnada frase del médico protagonista: "Mi enfermedad sólo consiste en que en 20 años no he encontrado más que a una persona inteligente en todo el pueblo, y éste es un lunático".
El autor remata la historia con un final desconcertante pero ineludible y leal a la trama: "Ahora todo, incluso el sincero interés de mis amigos, me arrastra sólo a una cosa: a mi perdición . Es el final y tengo el valor de reconocerlo".

EL ALIENISTA de Machado de Assis no es sólo una obra muy divertida, además de poseedora de un sutil  humor e inteligente sátira de la escena costumbrista del Brasil colonial del siglo XIX, sino una brillante metáfora sobre muchos de los despropósitos de la psiquiatría, sus confusiones y también sus miserias. Esta historia muestra en sus pocas páginas un resumen de las principales preocupaciones no exteriorizadas de Machado de Assis: la identidad, la separación entre lo normal y lo anormal, la lucha y los trasfondos políticos, la relación matrimonial, la amistad, las preocupaciones sociales, el dinero, el status.
La obra, en su línea central, resulta graciosa y simple: un médico brasileño, graduado en Lisboa, rechaza las propuestas de ser médico de la corte o catedrático universitario para regresar a su pueblo natal y dedicarse al estudio y la experimentación científica. Su especialidad es la psiquiatría. Con el fin de estudiar y remediar los males de la locura, construye un manicomio, la Casa Verde, en la más bella calle de Itaguaí, y se le abren cincuenta ventanas, pintadas de verde en cada cara del edificio. Con la subvención del Ayuntamiento y el pago de los internados pudientes, se inicia la gran obra que comienza, como era de esperar, con la reclusión de cualquier persona que exteriorizase el menor signo de anormalidad. Estos límites se van ampliando y llega un momento en que prácticamente la totalidad de la población debería ser internada. De ahí el psiquiatra, el sabio Simão Bacamarte, llega a la conclusión de que la anormalidad es la normalidad, y libera a los primeros locos para internar a los supuestos cuerdos. El final lo dejamos en el aire, aunque ¿qué otra cosa podría hacer Simao al ver derrumbadas todas sus teorías?

EL HOSPITAL DE LA TRANSFIGURACIÓN es la primera novela de Stanislaw Lem, inédita hasta ahora en castellano; una obra demoledora sobre la ocupación nazi de Polonia. Terminada en Cracovia en septiembre de 1948, y ambientada en los primeros meses de la invasión de Polonia por los nazis, El hospital de la transfiguración narra la historia de Stefan Trzyniecki, un joven doctor que encuentra empleo en un hospital psiquiátrico enclavado en un bosque remoto, un lugar que parece «fuera del mundo». Pero, poco a poco, la locura del exterior va filtrándose entre los muros del hospital. Una serie de sádicos doctores, compañeros de Trzyniecki, se entregan a atroces experimentos con los enfermos mentales internados en el centro, mientras los nazis, que peinan los bosques en busca de partisanos, deciden convertir el sanatorio en un hospital de las SS. Lem, uno de los más indiscutibles maestros de la narrativa europea del XX, evoca en esta novela todo lo que hay de monstruoso en el espíritu humano
A lo largo de esta historia, el protagonista, gracias al contacto con diversos personajes, como la bella y misteriosa doctora Nosilewska o el poeta Sekulowski, inicia un acelerado aprendizaje vital que recuerda al del protagonista de La Montaña Mágica, de Mann. Pero cuando las tropas de las SS que persiguen a los partisanos se acercan al sanatorio los acontecimientos dan un cruel giro…
Dice Sekulowski en una de sus largas charlas con el doctor:
"—No sabemos más sobre nuestro cuerpo que sobre la estrella más lejana —dijo el poeta en voz baja.
—Vamos conociendo las leyes que lo rigen...
—Y resulta que la mayoría de las tesis biológicas tienen sus antítesis. Las teorías científicas son un verdadero chicle psíquico ".

Aparte del disfrute de estas tres lecturas, me quedo con éstas y otras muchas preguntas: 
- ¿ dónde está el límite entre lo diferente y lo patológicamente diferente?
- ¿ quién pone ese límite?
- ¿ la ciencia es omnipotente? ¿ lo somos los profesionales?
- ¿ en qué hemos mejorado en el ámbito de la salud mental y qué resquicios del pasado arrastramos?
- ¿ hemos avanzado tanto como nos esforzamos en evidenciar?
- ¿ son los errores y arbitrariedades del pasado un tema zanjado?

Texto escrito por Esther Sanz ( Psicóloga Clínica Área Externa salud Mental Tenerife).
Muchos de los datos de esta entrada han sido recogidos de artículos de Lizardo Cruzado, autor del blog Desde el manicomio. Desde aquí mi agradecimiento por su trabajo y un saludo. Esperamos tu pronta vuelta a la blogosfera.

miércoles, 9 de febrero de 2011

El taller del blog



AYER, HOY Y MAÑANA

K.M.W.
" En el pasado era una chica muy alegre y tenía muchos amigos. Me gustaba mucho ir a la playa y patinar. Era buena estudiante y escribía mucho, como ahora. Me gustaba mucho como era, era muy extrovertida, no me costaba nada hacer amigos, hablaba con todo el mundo. Tenía una vida muy agradable. Hoy en día mi vida no me gusta, estoy ingresada en una planta de psiquiatría y además me cuesta mucho relacionarme. Últimamente he tenido un ingreso detrás de otro y he estado bastante mal. Mañana, espero estar fuera de aquí con todos mis papeles solucionados. Espero estar con mi novio en M. Quiero conseguir un trabajo, sacarme el carnét de conducir y vivir una vida feliz y tranquila, pero lo más importante no volver a recaer ".

A.
" Yo de pequeño era muy nervioso, siempre lloraba por cualquier tontería, rompía una botella en el colegio, todos los niños empezaban a gritar: 25 céntimos me repetían y si no llevaba los 25 céntimos la maestra te lo cobraba. Ya en el instituto veía que llegaban con coches viejos, fumaban, tomando drogas, las chicas iban con ellos... por eso empecé a fumar marihuana. No prestaba atención a los profesores hasta que me botaron y me puse a trabajar y de grande me gustaría empezar de nuevo, ser joven y empezar trabajando y no volver a las drogas ".

J.L.M.
" Ayer tenía problemas; hoy tengo problemas y mañana tendré problemas por lo tanto dejamos de ser amigos, pues problemas aquí, ya es no tener nada. Un fandango, eso sois. Hasta nunca ".

A.B.S.
" Echo de menos no haber realizado mi vida,  con este sentimiento de oscuridad, con esta incapacidad de percibir la vida como algo positivo o agradable. Me hubiera gustado ser más atenta y bondadosa con mis congéneres.
Hoy, ahora, estoy de fábula. Estoy rodeada de personas buenas, con las que compartir buenos sentimientos y comprensión. Me gustaría para el futuro que mi vida se estabilizara de forma adecuada, que yo pudiera animarme y tener amigos bondadosos y creer en Dios. Creo que debo acceder a ser capaz de dialogar a menudo con las personas que me rodean para averiguar cuáles son nuestros diferentes problemas para obtener una solución y aplicar una herramienta de filosofía terapéutica. Así, podremos ser felices ".

R.S.
" Ayer, siempre pienso en el ayer, pero ahora me estoy acostumbrando a vivir el presente, siento que estoy recuperada y voy bien en la vida. Sé ser yo misma y me puedo cuidar bien hasta que vayan confiando en mi, que ya lo hago; pido disculpas por haberme cogido una borrachera en fin de año y por coger cosas que no son mías, lo siento, soy un ser independiente y hoy creo y sé que voy a adelante. No sé que pasa, arriba en la ura, ura, ura. Me tratan mal algunos  auxiliares y quiero todo lo contrario. No me digáis que estoy mal. Voy mejorando a pasos agigantados. Hoy y siempre respetaré a las personas, las ayudaré y seré lo que siempre he querido ser: una buena amiga.
El futuro se me presenta prometedor y quiero ver a mi familia, los adoro. Sobre todo a mi perrito y a mi padre. Anita se está portando muy bien conmigo y le quiero un montón.
Tengo trastorno bipolar, sé que es crónico pero saldré adelante porque ya lo estoy haciendo y lo haré. Sólo necesito amor, sobre todo amor a mi familia que es lo que más quiero en el mundo. Familia, amigos, compañeros y personas que me han apoyado como lo has hecho tú, Esther. Muchas gracias ".

J.A.C.D.
" Mi ayer fue cruel,  negra mi niñez pero llena de fantasía, pero con pánicos, miedos, complejos que me llevaron a despertar una enfermedad  cuando dejé mis estudios para hacer lo que hacía un chico de aquella edad. Todo fue genial, tenía la chica que quería, me pasaba todas las noches de fiesta pero, pero, comencé a consumir drogas y alcohol, eso me terminó perturbando de tal manera que salí del ejército y fui directamente al despacho de un psiquiatra. Yo no podía creer que había una enfermedad, pensaba más en un daño espiritual o que el mismo diablo se había metido en mí.
Pasaba el tiempo y yo no cambiaba y todo lo bonito de aquel cambio se había vuelto una pesadilla y pasó ese cataclismo que nadie se espera y hoy estoy aquí recuperándome por decirlo de alguna manera, no digo que en este hoy sea feliz, pero sí que he conseguido metas de las que quería. Me siento yo más que nunca. sin dependencia sin locuras añadidas a mi descompensación hoy estabilizada, compartiendo y viviendo lo que nunca pensé en ese ayer que viviría.
Mi mañana me gustaría que fuera mejor, no me refiero a que sea rico, solo pido tener salud y corregir muchos defectos que ese antaño marcó y hoy están reflejados en mi carácter; no me llegan a obstruir mi vida pero sí que hay cosas que me gustaría que cambiaran.
Por mi madurez ya sé que no voy a terminar con las ilusiones que tenía en mi niñez, pero esta vida me ha enseñado que son posibles los sueños que a veces parecen milagros y aquello que creo no conseguir puede ser realidad porque mientras haya vida hoy esperanza y con mi resignación y paciencia sé que llegarán cosas buenas y satisfactorias. Preparado para esos obstáculos que nos depara esta vida pero llevándolos con mucha madurez ".

J.F.M.S.
" Pues de pequeño me gustaba dibujar. Estaba en la escuela de arte y oficios de Santa Cruz de La Palma y tuve tres premios en dibujo. Hacía mecanografía. Mi primer trabajo fue en una agencia de aduanas. Y hacía notas de gastos para después salir a cobrarlas. Después lo dejé y empecé a trabajar de carpintero con un hermano que tenía carpintería y hacía cosas como perchas para ganar algo para ir al cine ".

LOS ABUELOS

J.A.
" Mis abuelos eran muy viejitos y apenas los conocí, tengo un recuerdo remoto, me acuerdo de ir a su casa y coger a mi hermano en brazos e intentar que aprendiese a silbar; mi hermano tenía seis meses y nos daban caramelos, eran pobres y muy buenos ".

A.
" Siempre salían mi padre, mi madre y mis hermanos y yo me quedaba con mi abuela. Ella hacía café y agarraba un pan, lo partía por la mitad, lo rellenaba de azúcar y luego le echaba café y me daba la mitad y, me decía que estaba bueno, ¿te gusta?, y yo le decía que sí... me decía que el ángel de la guarda acompañaba a mis padres y mis hermanos ".

A.
" Mis abuelos eran, porque ya están muertos, pero siempre los recordaré, porque a su manera eran sabios, de la sabiduría que dan los años y la experiencia. Siempre recordaré a mi abuela bordando y a mi abuelo cerca de ella fumando en su pipa mientas hablaban de cosas cotidianas ".

MI PRIMER BESO

A.
" Mi primer beso fue bonito, auque fue fruto de la inexperiencia, pero siempre lo recordaré como algo agradable porque era fruto de la cándida inocencia y el ansia del despertar sentimientos nuevos ".

Textos escritos por los integrantes del taller del blog que llevamos a cabo en las unidades de subagudos y rehabilitación activa del Área Externa de Salud Mental de Tenerife.

jueves, 3 de febrero de 2011

Resiliencia... ¿resiquéee?



Pues por definiciones que no sea:
La resiliencia es la capacidad que posee un individuo frente a las adversidades, para mantenerse en pie de lucha, con dosis de perseverancia, tenacidad, actitud positiva y acciones, que permiten avanzar en contra de la corriente y superarlas.
E. Chávez y E. Yturralde (2006)
La resiliencia es un proceso dinámico que tiene por resultado la adaptación positiva en contextos de gran adversidad.
Luthar (2000)
La resiliencia distingue dos componentes: la resistencia frente a la destrucción, es decir, la capacidad de proteger la propia integridad, bajo presión y, por otra parte, mas allá de la resistencia, la capacidad de forjar un comportamiento vital positivo pese a las circunstancias difíciles.
Vanistendael (1994)
La resiliencia se ha caracterizado como un conjunto de procesos sociales e intra-psíquicos que posibilitan tener una vida «sana» en un medio insano. Estos procesos se realizan a través del tiempo, dando afortunadas combinaciones entre los atributos del niño y su ambiente social y cultural.
Rutter (1992)
Habilidad para resurgir de la adversidad, adaptarse, recuperarse y acceder a una vida significativa y productiva.
ICCB, Institute on Child Resilience and Family (1994)
El arte de vencer las adversidades con los pies en la madre tierra.
Jorge Montoya Avecías (2006)
Concepto genérico que se refiere a una amplia gama de factores de riesgo y su relación con los resultados de la competencia. Puede ser producto de una conjunción entre los factores ambientales y el temperamento, y un tipo de habilidad cognitiva que tienen algunos niños aun cuando sean muy pequeños.
Osborn (1996)
Capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e inclusive, ser transformados por ellas.
Grotberg (1995)
La resiliencia significa una combinación de factores que permiten a un niño, a un ser humano, afrontar y superar los problemas y adversidades de la vida, y construir sobre ellos.
Suárez Ojeda (1995)
La resiliencia es una respuesta global en la que se ponen en juego los mecanismos de protección, entendiendo por estos no la valencia contraria a los factores de riesgo, sino aquella dinámica que permite al individuo salir fortalecido de la adversidad, en cada situación específica y respetando las características personales.
Infante (1997)
Personalmente me quedo con una definición más de andar por casa, la resiliencia sería una mezcla entre la entereza y la "flexibilidad" personal que nos posibilita el adaptarnos, sobreponernos e incluso "crecer" con los contratiempos que nos depara la existencia. 
Y este término en Salud Mental cada día cobra mayor importancia sobre todo cuando sabemos que dicha capacidad se puede "trabajar" tal y como se explica en la web de la Asociación Americana de Psicología:

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