jueves, 25 de febrero de 2010

Mentes revueltas

Aquí, justo al lado de mi paranoia, subiendo los 65 escalones que dan acceso a mis alucinaciones y recorriendo los muros de mi imaginación, caigo en la idea.... de que lo que me contó "Risas", era verdad.
Él, con su mirada simple, pero anegada de misterios, juraba haber visto, como los cinco coches habían desaparecido antes de entrar en el túnel.
!!! Es verdad !!! lo vi con mis ojos, y nadie me lo puede negar. !!! Pregúntale a "Malanoche" !!! él te dirá que los coches no desaparecen sin razón.
"Malanoche" estaba acostumbrado en sus buenos años, a conducir grandes camiones, tarea que debió abandonar cuando sus largos periodos de tristeza y depresión terminaron por arrinconarlo en la vida, y con esa buena razón, "Risas" sabía que por su sabiduría terminaría siendo un aliado.

Una tarde, cuando " Risas" caminaba por la calle que llevaba a la cafetería de doña Susana, se acercó a mí, y en voz alta me dijo..... ¿ sabes ? " Elvis no esta muerto" fue secuestrado por los extraterrestres, se lo llevaron en una nave junto con los cinco coches, tenemos que rescatarlo. Tal vez, si hablaras con el " General" , ......sí,sí, ése de los llaveros, entonces podríamos hacer un cuerpo de élite, y subir a por él.
 Claro, qué difícil respuesta podría ofrecer, si me atenía a la idea de Berto,  mi amigo Berto.... en sus momentos de esplendor, llegaba a sostener, que la torre de Pisa no estaba inclinada, éramos nosotros, los que no guardábamos la verticalidad  con el eje terrestre, y por consiguiente... nosotros estábamos inclinados.
Así que dejé pasar unos segundos en silencio, y que fuese el tiempo el que de alguna manera me ayudase a salir airoso.
Casi al instante " Feliz " había desaparecido, lo imaginaba entre las trincheras, jugando a no ser visto en la otra Alemania, la otra Alemania era la mitad de lo que quedaba de mi casa, por ideas convexas, mi casa fue dividida en dos, así que, cada una de ellas, era una antigua Alemania.  " Feliz " habría saltado
la frontera, y escondido tras las paredes, estaría sonriente con sus conquistas asidas a sus manos.
" Feliz " no entendía de caminos, de Alemanias o de banderas, " Feliz " era un guerrero solitario, siempre con su fusil imaginario alzado al viento
" Feliz " sólo entendía su cruzada, era simplemente eso, " Feliz "
De vuelta al muro," Lely " se esmeraba, para que a nadie le faltara nada, ella siempre atenta, con su bondad y carnet de Gran Madre, conseguía dar luz a cada centímetro del muro, a cada hueco y cada instante de estos sueños.
Decido bajar los 65 escalones, y descansar en la ventana de mi jardín, ver pasar las estrellas que me llevarían a París, y pensar que lo que me contó " Risas " .......era verdad.
Por momentos pienso, qué secreto habitará, en un supuesto minuto de lucidez, de cada una de estas mentes revueltas.
¿ o son las mentes revueltas, las que anidan en nuestro interior ?

Manuel J. Cano, T.A.E. del área externa de salud mental

martes, 23 de febrero de 2010

La familia: hablan ellos

"Cuando aparece en un miembro familiar una enfermedad mental, comienza una larga lucha en la que, no pocos familiares terminan por cansarse. La principal causa es la falta de información sobre cómo llevar al enfermo.
Sin embargo, hoy en día, esta carencia empieza a ser menor, gracias a la labor de los especialistas y las asociaciones de familiares y enfermos mentales, que van consiguiendo, poco a poco, que lo que parecía algo monstruoso e imposible de sobrellevar, se haga más llevadero.
Y es que ahora, existe más comunicación con el enfermo y más entendimiento de la enfermedad y de cómo actuar ante las dificultades que se van presentando en el día a día.
También es cierto que, en los últimos veinte años se ha iniciado una revolución farmacológica, hospitalaria y comunitaria, las cuales han dado sus frutos y nos han aportado a nosotros, los enfermos mentales, grandes ventajas de las que no disfrutaron otros enfermos del pasado".
Escrito por J.A., hombre diagnosticado de esquizofrenia paranoide.

"Mi familia, que no es muy grande pero ha estado siempre unida, sufrió un duro golpe cuando comenzó mi enfermedad. Antes me admiraban y confiaban en mí. Ahora me apoyan pero no me entienden.
Si ni siquiera yo termino de entender lo que me ocurre cómo puedo explicarles a ellos todo lo que me está pasando.
Sé que en mis fases depresivas y de ideas suicidas, en casa hasta mi perrita sufre. Sé que va a ser difícil sobrellevar las continuas crisis, los errores cometidos. Por eso le pido a mi familia que me perdone y por eso también le digo a cualquier persona que me lea que no deje de apoyar a su familiar con enfermedad mental. Es duro para vosotros y también lo es para nosotros".
Escrito por M.O., mujer diagnosticada de trastorno bipolar.

"Cualquier persona con enfermedad mental necesita más que nadie un apoyo moral y psicológico, al ser más frágil y sensible a las miserias de esta vida.
Tenemos derecho a ser queridos, valorados, estimados, comprendidos y se debe de evitar en la medida de lo posible rodear a la persona con enfermedad mental de un ambiente hostil y violento (tanto física como verbalmente). Ello no sólo agrava la enfermedad, sino que convierte al enfermo en un ser acomplejado y desdichado...."
Escrito por el curioso parlante, hombre diagnosticado de esquizofrenia paranoide.

"Mi familia me ha apoyado mucho durante mi enfermedad, en especial mi madre y mi padre. El resto de mis familiares tienen su vida y no me ayudan tanto como mis padres pero yo los respeto igual.
Mis padres se han tomado mi enfermedad positivamente . Agradezco verles preocupados ya que me quieren mucho.
A veces hacen mucho por uno y uno no se da cuenta de ello. Otras veces, no nos entendemos entre nosotros.
Sé que no lo están pasando muy bien  y que se sienten afectados por todo lo que he pasado, aunque ellos no padezcan mi enfermedad.
Mi padre, por ejemplo, recorre muchos kilómetros para venir a verme y eso lo admiro mucho. Sé que se preocupa mucho por mí. Mi madre no puede venir tanto pero también la respeto. Tiene que cuidar de mi abuela y dispone de menos tiempo".
Escrito por L.H., hombre diagnosticado de esquizofrenia paranoide.

domingo, 21 de febrero de 2010

3000 visitantes!!

Ya son 3000 los visitantes contabilizados por nuestro contador. En escasos 2 meses nos hemos posicionado como un blog de referencia en cuanto a la Salud Mental en nuestra región y yo diría que incluso a nivel nacional... quién nos iba a decir que esta pequeña iniciativa nacida en el despacho de Esther y acogida con entusiasmo por un grupo de profesionales del Área Externa de Salud Mental del HUC podía llegar tan lejos... y es que llegó hasta Laos, a Hong Kong o a Tailandia además de muchas regiones de América Central y del Sur (gracias Lizardo), EEUU y por supuesto Europa.


Quién nos iba a decir que estaríamos en prensa escrita por ser considerada ésta una iniciativa de interés social, este blog que uno de sus primeros objetivos era combatir el estigma social de los afectados por una enfermedad mental y darles la palabra a ellos fundamentalmente.
Gracias, gracias y gracias.
Gracias a los participantes del Taller del Blog, gracias a sus familias, gracias a los profesionales y gracias a ti que pasas por este blog y nos permites saltar los muros que rodean a esta enfermedad.
Esto no ha hecho más que comenzar y esta respuesta no hace sino responsabilizarnos aún más si cabe en este proyecto.

Edito 23/02:
Ayer día 22 de febrero nos llamaron de Canarias Radio, una nueva emisora de difusión regional, para hacernos una entrevista sobre este blog en el programa La Alpispa (de la periodista María Domenech). La experiencia ha sido muy positiva, vamos consiguiendo lo que pretendíamos que no era otra cosa sino SALTAR MUROS.
Gracias a María Domenech y su equipo por esa sensibilidad demostrada hacia estos temas y gracias a Maty de prensa del HUC.

Publicado por César M. Estévez (Subdtor. Enfermería)

Leopoldo María Panero, poeta



En el obscuro jardín del manicomio
los locos maldicen a los hombres
las ratas afloran a la Cloaca Superior
buscando el beso de los Dementes.
Un loco tocado de la maldición del cielo
canta humillado en una esquina
sus canciones hablan de ángeles y cosas
que cuestan la vida al ojo humano
la vida se pudre a sus pies como una rosa
y ya cerca de la tumba, pasa junto a él
una Princesa.

Los ángeles cabalgan a lomos de una tortuga
y el destino de los hombres es arrojar piedras a la rosa.
Mañana morirá otro loco:
de la sangre de sus ojos nadie sino la tumba
sabrá mañana nada.

El loquero sabe el sabor de mi orina
y yo el gusto de sus manos surcando mis mejillas
ello prueba que el destino de las ratas
es semejante al destino de los hombres.


Leopoldo María Panero (de Poemas del Manicomio de Mondragón)


Este gran poeta de vida personal y familiar enormemente atormentada y compleja ha suscitado la morbosa curiosidad de artista e intelectuales de las últimas décadas, prueba de ello son las películas "El desencanto" de Jaime Chávarri y posteriormente "Después de tantos años" de Ricardo Franco, así como documentales y experiencias musicales con músicos de la talla de Enrique Bunbury, Carlos Ann o Nacho Vegas.
El padecer esquizofrenia no ha impedido que desarrollase una admirada obra literaria que merece la pena descubrir, a pesar de que su enfermedad lo haya mantenido ingresado por largos periodos en diversos centros psiquiátricos de la Península y de las islas (concretamente en Las Palmas) y que haya ido mermando sus capacidades al paso de los años.
Hoy, Panero está ingresado en el Hospital Clínico de Madrid, vive aislado de todo y de casi todos, y se siente tan al margen de la vida que asegura que hace tiempo que ha muerto. Ésa es una de sus paranoias más frecuentes, pero también tiene otras, como una según la cual la CIA lo persigue desde hace años y otra según la cual fue su madre, Felicidad Blanc, quien lo volvió loco y quien ahora, después de muerta, lo sigue atormentando en sueños, apareciéndosele en las sombras y devorando poco a poco su corazón.
Publicado por César M. Estévez (Enfermero especialista en Salud Mental)

jueves, 18 de febrero de 2010

Cuentos

Era una noche de Agosto, pero el ambiente de la habitación se tornaba invernal. Allí estaba yo, sin dejar de dar vueltas entre las mantas, insomne y congelada de frío. Miré el reloj de la mesita de noche, somnolienta y amodorrada: eran la una y media de la madrugada y aún no había conseguido dormirme.
En los telediarios decían que ya no había marcha atrás. Después de tanta contaminación y tantos abusos inflingidos al planeta, un clima gélido e invernal azotaba el mundo entero.
De pronto, brotó desde el suelo un prisma multicolor y, de golpe, se encendieron todas las luces. Yo grité asustada y pregunté: ¿quién es?, ¿qué está pasando?, y una dulce voz de mujer que provenía de la esquina de la habitación dijo: está bien!
Desde aquel día intenté no ser pesimista y pensar que todo podía volver a ser como antes. Rezaba para que la tierra no se destruyera y mientras lo hacía le pedía a Dios que se manifestara de algún modo. Unos golpecitos en el armario serían una señal, pensé.
Aunque el armario sonó, creí que sólo había sido fruto de la casualidad. Quizás sólo era que la madera se había hinchado por culpa de la humedad.
Pero la voz angelical volvió a hablar y un ruido de campanillas sonó desde la esquina del cuarto.
En ese instante, y casi sin darme cuenta pensé: que mañana llegue el calor. En realidad, no sé por qué pedí ese deseo. No creía que fuese a cumplirse, pero a la mañana siguiente me desperté con la habitación iluminada con una gran claridad y un aire denso y caliente hasta lo insoportable.
Y yo seguía creyendo que todo era un sueño, una casualidad.
Cada vez el ambiente era más sofocante. Al salir a la calle hasta el asfalto se derretía. Sería imposible sobrevivir a esas temperaturas, pensaba aterrada.
Y todo era por mi culpa. Por aquel deseo escéptico que hice a la voz de la habitación.
Aquella misma noche la voz volvió y me advirtió: con la tierra no se juega, no es vuestra, no lo sabéis todo.
Asustada, casi podía percibir el fin del mundo entre aquellas palabras invisibles.


Pero la voz volvió  y gritó de forma clara: que el clima se vuelva primaveral! y me susurró: gracias por creer en mí y acto seguido entró una brisa por la ventana, empezaron a cantar los pájaros, mientras los rayos de sol se colaban por todos lados y un enorme arco iris brillaba en el cielo.
Siempre he estado contigo, en cada casualidad..., me dijo antes de marcharse.

Escrito por C.R., mujer diagnosticada de esquizofrenia paranoide,  durante varias sesiones del taller del blog.

Derechos asertivos

La asertividad parte de la idea de que todo ser humano tiene ciertos derechos:




Derecho a ser tratado con respeto y dignidad.

En ocasiones, derecho a ser el primero.

Derecho a equivocarse y a hacerse responsable de sus propios errores.

Derecho a tener sus propios valores, opiniones y creencias.

Derecho a tener sus propias necesidades y que éstas sean tan importantes como las de los demás.

Derecho a experimentar y a expresar los propios sentimientos y emociones, haciéndose responsable de ellos.

Derecho a cambiar de opinión, idea o línea de acción.

Derecho a protestar cuando se es tratado de una manera injusta.

Derecho a cambiar lo que no nos es satisfactorio.

Derecho a detenerse y pensar antes de actuar.

Derecho a pedir lo que se quiere.

Derecho a ser independiente.

Derecho a superarse, aun superando a los demás. (Castanyer: 1996:48)

Derecho a que se le reconozca un trabajo bien hecho.

Derecho a decidir qué hacer con el propio cuerpo, tiempo y propiedades.

Derecho a hacer menos de lo que humanamente se es capaz de hacer.

Derecho a ignorar los consejos de los demás.

Derecho a rechazar peticiones sin sentirse culpable o egoísta.

Derecho a estar solo aun cuando otras personas deseen nuestra compañía.

Derecho a no justificarse ante los demás.

Derecho a decidir si uno quiere o no responsabilizarse de los problemas de otros.

Derecho a no anticiparse a las necesidades y deseos de los demás.

Derecho a no estar pendiente de la buena voluntad de los demás.

Derecho a elegir entre responder o no hacerlo.

Derecho a sentir y expresar el dolor.

Derecho a hablar sobre un problema con la persona implicada y, en los casos límite en los que los derechos de cada uno no estén del todo claros, llegar a un compromiso viable.

Derecho a no comportarse de forma asertiva o socialmente hábil.

Derecho a hacer cualquier cosa mientras no se violen los derechos de otra persona.

Derecho a tener derechos.

Derecho a renunciar o a hacer uso de estos derechos.

Publicado por César M. Estévez (Enfermero especialista en Salud Mental)

miércoles, 17 de febrero de 2010

Prácticum de psicología clínica en la Unidad de Subagudos

Hola a todos los lectores de este maravilloso blog:
Durante mi último curso académico 2008/09, estuve realizando mis prácticas de Psicología en la U.S.A. con Esther. No quiero desaprovechar la oportunidad de dejar constancia de lo importante que me ha resultado la experiencia tanto profesional como personalmente. Por eso, dedico estas palabras:
Cuando me preguntaron en la entrevista de selección por qué quería realizar este prácticum, mencioné que para mí era algo parecido a una necesidad. Necesitaba ver con mis propios ojos que aquello que decían los libros era cierto. Me estoy refiriendo a cómo se manifiesta una alucinación, una idea delirante o un episodio maníaco. Después de varios años imaginándolo, ya he tenido la oportunidad de observarlo directamente con mis propios ojos.
Desde un principio, se notó la confianza que Esther depositó en nosotros. Aunque en los primeros días apenas participábamos en los grupos de trabajo, poco a poco nos fuimos acoplando, llegando al punto de impartir autónomamente programas, hacer evaluaciones e intervenir individualmente a algún paciente en los últimos días de prácticas.
Indudablemente, este contacto inicial con la realidad del Psicólogo Clínico no se paga con nada. De alguna forma, la Psicología y yo nos parecemos, pues somos igual de indecisos. ¿Qué teoría explica más de la enfermedad mental?, ¿cuál consigue mayor beneficio para el enfermo?, ¿hay prácticas en relación a alguna teoría que pudiera ser perjudicial para el enfermo? Con el tiempo, me di cuenta de que todas pueden explicar desde su perspectiva, más o menos científica, los síntomas de los trastornos mentales. Entonces, caí en la cuenta de que el problema radicaba en las preguntas que yo mismo me había formulado. El camino no era encontrar una teoría por excelencia, sino qué teoría o combinación de teorías funcionaba mejor con cada paciente. Después de estos meses de experiencia en el hospital, he llegado a la conclusión de que cada paciente es único y que, por tanto, cuanto más cierres tu foco teórico, más se cerrará tu campo práctico, lo cual se traduce en una menor probabilidad de recuperación de los/as pacientes. Al igual que no todos los/as pacientes reaccionan igual al mismo tipo y cantidad de medicación, en Psicología, no todos los/as pacientes son igual de receptivos a una terapia determinada. Opino que cuantos más puntos de vista adquiera un Psicólogo Clínico, más posibilidades de éxito tendrá en su trabajo, pues aunque no adopte una postura en su totalidad, sí puede adaptar parte de su contenido a la terapia.
La U.S.A. puede ser una fuente inagotable de Creatividad. La inclusión de recursos novedosos y útiles para los/as pacientes no sólo produce beneficios en ellos, sino que incrementa nuestra motivación en el trabajo.
Es importante adaptar los programas a las necesidades e intereses de los/as pacientes. No basta con exponer teóricamente el contenido de la sesión del día y seguir al pie de la letra lo que un grupo de autores han consensuado. Sin perder de vista la esencia de las sesiones, se pueden adaptar sus contenidos. Con esto se mejora el nivel de motivación intrínseca de los/as participantes en los talleres y, por consiguiente, se aumenta la probabilidad de que se consiga el objetivo final de cada sesión.

martes, 16 de febrero de 2010

Desde Cádiz con amor

Cuelgo aquí un correo que nos envía un antiguo compañero Enfermero en el que vuelca sus sentimientos sobre su paso por las antiguas unidades del Hospital Psiquiátrico de Tenerife. ¡Un saludo Quique! y gracias por tus palabras de apoyo a este proyecto.


Cuando aprobé aquellos exámenes casi a finales de los 90 en el extinto H.E.C.I.T, que me permitía incorporarme a trabajar con una Interinidad por plaza vacante, rogaba a Dios que no me tocara en el Hospital Psiquiátrico, pues no sólo no tenía experiencia con la Salud Mental, sino que además, me aterrorizaba ese "tipo de pacientes". ..."Ring, Ring, hola buenos dias, le llamamos para empezar a trabajar a partir del lunes en el Hospital Psiquiátrico, ¿está disponible?...Ehhh, sí sí," le respondí mientras corría un sudor frío por todo mi cuerpo. ¿No querías sopa?, pues toma el plato lleno me dije a mí mismo. Así que desde La Orotava, arranqué mi Seat Ibiza y me colé allí, presentándome a Supervisión, para ver un poco el lugar de trabajo, dinámica , cuadrantes, etc...

Mi primer dia en la 4ª de la Unidad de Agudos fue un cúmulo de sensaciones extrañas, desconfiado, nervioso, sin dejar de mirar para detrás, y ojeando medicamentos que nunca antes había visto. Menos mal que contaba con la inestimable ayuda de un equipo de compañeros que me ofrecian todo su apoyo y respondían buenamente como podían a mis numerosas dudas. Los usuarios no paraban de encender un mechero que colgaba de una cuerda de la pared para fumar cigarrillos Krügger y sólo de vez en cuando se acercaban a mí a preguntarme qué cuándo pasaba el médico.

Poco a poco fueron pasando los dias, corriendo turnos, teniendo que bajar a Urgencias cuando tocaba para atender a algunos pacientes que con esposas y escoltados por algún Cuerpo de Seguridad, precisaban estabilizarlos e ingresarlos. Las sesiones clínicas multidisciplinares me resultaban muy interesantes, y cada vez más, me iba interesando en las patologías y en los tratamientos no sólamente químicos, sino humanos. Seguía disponiendo de un grupo de Auxiliares de Enfermería y de compañeros DUE que no me fallaban en los momentos más complicados, esto es, en los que la desestabilidad mental de los usuarios les juegan malas pasadas.

Así que, comencé a entenderles, a empatizar, pero también a ser asertivo. Y comencé a sentir, que la vida sigue siendo a veces injusta, pues quien sufre del corazón es un cardiópata, del páncreas un diabético, de los pulmones un EPOC, pero quien sufre de la mente, para muchos...sólo un loco. Y no sólamente eso, sino que pueden llegar a perder su trabajo, amigos, incluso familia, por no hablar de su propia dignidad.

Al cabo de varios meses allí, y cuando más integrado me sentía tuve que trasladarme a otra Unidad, dejando atrás un reguero de anécdotas, pensamientos y sensaciones, pero con una lección que el destino quiso que me aprendiera bien.

Casi una década después, no dejo de pensar en esa bonita experiencia, y aunque ya no ejerzo en la Salud Mental, lo hago en un Centro de Alzheimer a muchos Kms de distancia, donde el trabajo día a día con estos Pacientes no para de sorprenderme.

Un abrazo a todos los profesionales de la USA y URA del antiguo Hospital Psiquiátrico de Tenerife, mi segunda tierra.

Enrique Rodway Cantero, Enfermero.

Publicado por César M. Estévez

lunes, 15 de febrero de 2010

Trabajo Social

Las trabajadoras sociales del Área de Salud Mental del HUC queremos expresar nuestra satisfacción por la creación de este blog, un espacio donde todos los implicados en la salud mental, profesionales, afectados, familiares, etc., podamos expresar e intercambiar información y experiencias.

Desde 1967 el Trabajo Social ha estado presente en la asistencia de la salud mental, inicialmente en el antiguo Hospital Psiquiátrico, y en la actualidad en las diferentes unidades de atención del Área Externa de Salud Mental.

El Trabajo Social está implicado en el proceso de salud de la persona. Desde una visión global del individuo, los trabajadores sociales definen la salud de la misma forma que la OMS (Organización Mundial de la Salud), considerándola como el estado  de completo bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de enfermedad. La salud es considerada como un recurso que permite a las personas llevar una vida individualmente, socialmente y económicamente productiva (OMS. Ottawa, 1986).


La Trabajadora Social en el Área de Salud Mental es la profesional del equipo multidisciplinario que conoce las carencias y necesidades sociales que inciden en el proceso salud-enfermedad, identifica la red social del individuo y las posibilidades de recibir apoyo y soporte por parte de ella, promueve la utilización de los recursos disponibles, todo ello a través de acciones específicas de investigación y estudio, diagnóstico social, planificación y programación, tratamiento y gestión de los problemas sociales.

Somos un colectivo de cinco trabajadoras sociales que desarrollan su actividad profesional en el tratamiento ambulatorio, la hospitalización y  la rehabilitación.

Trabajamos con el resto del equipo terapéutico (psiquiatra, psicólogo, enfermero, etc.), proponiendo programas, recursos, alternativas para orientar la solución de las dificultades sobrevenidas o incrementadas a raíz de la enfermedad.

 Trabajadoras Sociales de nuestras unidades (Lourdes, Asun, Isa, Ino y Guaci)

viernes, 12 de febrero de 2010

Gracias por vuestra charla, gracias por vuestro ejemplo

Hoy, por primera vez en mi trayectoria profesional, he presenciado como los propios pacientes hablaban sobre su enfermedad, ante la presencia de más de treinta personas, entre las cuales se encontraban profesionales sanitarios y no sanitarios, alumnos, otros pacientes, y familiares de estos.

Asesorados y apoyados en todo momento por Esther (la psicóloga), los pacientes expusieron durante más de una hora de una forma clara y sencilla el significado de la esquizofrenia y el trastorno bipolar, siendo capaces de asociar algunas de las características principales de estos trastornos a sus propias vivencias como pacientes, además de mostrar una soltura y serenidad en su exposición digna de mención.

Creo que este tipo de iniciativas, en las que de verdad es el paciente el protagonista principal, deben fomentarse sin lugar a dudas, hacen que de alguna forma éste se sienta partícipe en la evolución de su propio proceso, favoreciendo una mejor percepción de su enfermedad, lo que conlleva con toda probabilidad a un afrontamiento más adecuado de sus problemas de salud, así como un incremento en su autoestima personal.

Enhorabuena a los pacientes por su valentía y a Esther por su dedicación y perseverancia.

Suso Calo (Supervisor de la USA)


Hoy ha sido un día muy especial, un grupo de expertos (los mejores) nos han dado una charla sobre las enfermedades mentales más prevalentes en nuestras unidades: la Esquizofrenia y el Trastorno Bipolar. En una sesión de poco más de una hora se expusieron los contenidos de una completa sesión de psicoeducación de una forma magistral.

Yo he realizado más de un curso con estos contenidos, pero como les decía, éste ha sido especial. Este taller, más que una lección magistral, ha sido toda una lección de humildad, una lección sobre lo que es la superación personal, sobre las capacidades reales de las personas, … de alguna manera algo se movió muy dentro de las personas que pudimos asistir a esta charla. Para nosotros, los profesionales de Salud Mental, ha sido como abrir una ventana largo tiempo cerrada, una bocanada de aire fresco, un “muro que saltas” para explorar nuevos territorios, una pequeña revolución silenciosa…

Sigamos apostando por estas iniciativas, hagamos protagonistas de su proceso de rehabilitación a las personas afectadas, ellos han de tener siempre la voz principal. Como en esta ocasión. Gracias por vuestra charla, gracias por vuestro ejemplo.

A los pacientes que impartieron la charla del pasado 11 de febrero.

César M. Estévez Dorta (Enfermero agradecido)

jueves, 11 de febrero de 2010

Charla sobre las enfermedades mentales impartida por los pacientes del taller de psicoeducación

Los cuatro protagonistas del día. Felicidades por la charla y gracias por vuestro ejemplo de superación.

Hoy ha sido un día muy especial.
Hoy, han sido los propios pacientes del taller de psicoeducación  los encargados de dar una charla sobre las enfermedades mentales ( concretamente, sobre la esquizofrenia y el trastorno bipolar).
Y ha resultado todo un éxito, tanto por el interés y la grata sorpresa que ha suscitado entre todo el personal que ha acudido a escucharles ( enfermeros y auxiliares, trabajadoras sociales, psiquiatras, alumnos de enfermería y residentes, etc.. ) como por la enorme desenvoltura, rigor  y naturalidad de los ponentes: L.H. , C.R. , El curioso parlante y M.O.
Así mismo, han estado presentes durante la hora larga que ha durado la exposición, algunos familiares y un gran número de pacientes de la U.S.A y la U.R.A., que se han mostrado atentos y respetuosos hacia el enorme esfuerzo y el trabajo de sus compañeros.
Desde el servicio de psicología de la USA manifestamos nuestro compromiso para repetir esta nueva iniciativa, tan estimulante y exitosa.

Que hablen ellos, porque hoy han demostrado que tienen mucho que decir y que además, son capaces de hacerlo con un nivel admirable.

Escrito por Esther Sanz. Psicóloga Clínica de la USA.

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