lunes, 28 de mayo de 2012

Atad@s


Hoy Borja Esteso, residente de psicología clínica, ha planteado estas preguntas para aquellos que quieran contestarlas:
Urgencias es la puerta de entrada a Salud Mental. El protocolo de actuación lleva en ocasiones a atar al usuario. ¿Has tenido experiencia de estar atado? ¿Funciona para algo? Propón alternativas.

J.A.
En una ocasión acudí a urgencias ya con una estabilidad buena y compartí la espera con enfermos con esquizofrenia. Había una chica que  llegó muy nerviosa y solo por levantar la voz al tardar más de dos horas en bajar el psiquiatra de planta, vi como haciéndole daño, ya que era una chica frágil, la ataron a una camilla de una forma brutal, cuando empezó a gritar de impaciencia y nerviosismo sin pincharle ningún tipo de medicación durante dos horas o mucho más, por no haber alguien preparado que le dedicara cinco minutos y hablar con ella para calmarla.

Aug.B.G.
No estuve en Urgencias pero sí en Febles, directamente en planta. Fueron dos sujeciones al igual que dos ocasiones. La primera era para sacarme el mal y no por violento. La segunda otro tanto de lo mismo. Digo para sacarme el mal porque estaba poseído por el mal y hasta que no me abandonara no me quitaban las sujeciones. No sé si el hospital sabía algo de eso o simplemente lo hicieron para prevenir algo peor. Las secuelas fueron muchas, una de ellas la humillación.
Alternativas: “Ser humanos”.

Man.M.Ll.
Estar atado no me gusta pero hay que hacerlo para protegerme de mí mismo. Sí he tenido que estar atado. Es malo estar atado pero es necesario para proteger a uno mismo y a los demás.

Iv.R.
Sí, y me han pinchado un sedante si yo estaba nerviosa y diciendo que podría estar embarazada. ¿Para?Para no salir por patas. Intimidarlo y “acojonarlo”. ¿Alternativas? Que nos suban a planta al instante. Que nos dejen sentados y nos acompañen al baño. Que nos den de comer. Que nos traten como una persona digna de expresar sus derechos y yo creo que deberíamos ir al despacho de un psiquiatra y poder hablar con él.  Que podemos estar acompañados de otro que sube y entra en planta. Que nos den una manta porque yo paso frío. Y que te permitan fumar un cigarro.

Car.E.M.
Sí he estado en Urgencias y cada vez que voy me entrevistan y luego me atan hasta que suba a planta. Hay veces que me llevan a un cubículo muy parecido al de la UVI y allí me desespero y me da por gritar.
No me gusta mirar hacia los demás pacientes porque los veo y son muchos ancianos con sondas y vías cogidas.
Alternativas: escuchar al paciente, no sujetarlo al menos que intente huir. Que el médico ponga más atención cuando se le pide que no quieres que te sujeten. Tener a tu familia al lado. Atender a las personas como seres holísiticos.

M.M.S.S.
Estuve atada y mi libertad estaba sufriendo en lo máximo de su ser... Me ahogaba y se me aceleraba el ritmo cardiaco cada vez más... No estoy de acuerdo con ello en absoluto... Porque es un sufrimiento que se puede evitar con la comunicación.

P.L.G.
¿Urgencias? Sí, unas cinco o seis veces, y he tenido sujeción física, atado. ¿Qué pienso de la sujeción física? Que han sido llevadas a cabo de una forma correcta, por mis variadas malas actitudes, y he de reconocer que sirvieron para algo. Por ejemplo para poco a poco estar más pacífico y con derecho a tomar medicación prudente que me han puesto los psiquiatras y después, ser trasladado a la primera o a las segunda planta del Hospital Universitario de Canarias, a una Unidad Breve de Internamiento. También he estado varias veces en la sala de observación con enfermos/as, psiquiatras y celadores o auxiliares. En ella me encontraba enormemente “enclaustrado”, con necesidad de aire, y fue un periodo muy difícil para mí. Sí, funciona para algo, porque tuvieron en mis momentos que tranquilizarme, aunque me quedara muy somnoliento, por graves actitudes más, propias de mis “achaques” y/o enfermedades mentales.
Alternativas: Yo me encuentro en planta bien asistido, sin rencores, mi soberbia, con gran humildad, llevo las comidas y medicación propuesta por la Dra y si la capa de ozono mejorara en este tiempo de primavera que parece más bien un verano anticipado, me sentiría más acorde a mis facultades a corto plazo, que he desarrollado, durante estos casi tres meses, me parece que llevo en este Hospital Psiquiátrico. Estimo mucho la labor de todos, pero muchas veces querer es poder y otras, no puede ser. Lo acepto con resignación. Hay veces que soy enormemente feliz, y otras en las que me adapto a las circunstancias. Me encanta, con este tiempo, darme duchas de agua fría-tibia. Nada más. ¡Gracias eternas a todos!

Ag.G.M.
Pues sí he estado atado y me parece muy mal que me tengan atado tres días antes de subir a planta. Cuando subes a planta parece que ves a Dios. Allí te tratan muy mal y muy bien, según tu enfermedad, y allí transcurren los días y unas ganas locas de salir hasta que te trasladan aquí. Aquí todo es diferente, más bueno.

Textos escritos por los participantes del taller del blog (personas ingresadas en el Área Externa de Salud Mental de Tenerife).

jueves, 24 de mayo de 2012

Devin Townsend: otro ejemplo de recuperación

Hoy tengo el gusto de hablar de uno de los músicos que más me ha impactado e influenciado en mi manera de sentir la música: Devin Townsend. No hace mucho que le conozco, no fui un adolescente enganchado a su música. En 2009 estaba incluido en la programación de un festival veraniego en Clisson (Francia) y decidí escuchar su música antes de verle en directo. Para introduciros su interesantísima historia personal, aquí tenéis la primera canción que escuché de él:


Devin Townsend es un multiinstrumentista, compositor, cantante, productor y posee su propia discográfica independiente (HevyDevy). Como productor utiliza el “muro de sonido”, una técnica que le imprime volumen e impacto a su música. Como productor ha sido comparado con el archiconocido Phil Spector y con Frank Zappa. Y no se queda corto, como cantante destaca la versatilidad de registros vocales, desde el grito más enraizado en el Metal hasta el canto operístico. Su música es tremendamente variada, desde el Metal más extremo, pasando por Thrash Metal, Metal Progresivo, Punk Rock, Ambient, Noise, guiños a la música folk y Medio Oriente, hasta realizar discos de música electrónica y de New Age. Él siempre ha querido reflejar parte de su personalidad y de sus conflictos en su música.



 En 1993 mandó su maqueta a unas cuantas discográficas y una de ellas le respondió con una oferta: ser el cantante de Steve Vai. Él no tenía ni idea de quien era ese tal Vai, ni la fama que tenía como virtuoso… Pasó de tocar en bandas de institutos a grabar un disco llamado “Sex and Religión”.

Después de las andanzas con Vai, realizó todo tipo de obras enmarcadas en los diferentes estilos que antes mencioné. Pero si nos tenemos que remontar a una fecha, sería 1997, momento en el que lanzó el álbum “City” en su banda de Metal Extremo, Strapping Young Lad. Siendo considerado por la revista Revolver como uno de los mejores discos de Metal de todos los tiempos. En ese mismo desarrolló su proyecto paralelo de rock progresivo. Ambos proyectos jugaron un papel muy importante en la expresión de sus emociones, las crisis simbolizadas en SYL y sus bonanzas cristalizadas en Devin Townsend.

Poco después de alcanzar su realización como músico, tuvo que ser ingresado en un psiquiátrico dónde le diagnosticaron de “Trastorno bipolar”. Así se refiere él mismo a su crisis: “Empecé a ver seres humanos aislados, unos trozos de carne rosa con base acuosa”, “formas de vida expulsando aire a través de sí mismos y haciendo unos ruidos que los otros trozos de carne parecían entender”. Estos síntomas psicóticos son lo que más sobresalen para él a la hora de describir lo que le pasó. Discutible o no el diagnóstico de Trastorno Bipolar, fue una experiencia que le cambió la vida. Una vez resuelta su crisis, en 1998 llevó a cabo un álbum influenciado por los musicales de Broadway: Infinity. Con una portada muy característica, grabó el disco siendo dos miembros, él y el batería Gene Hoglan. Sin duda, algo inusual en la música, indicativo de genialidad.

Siguió reflejando su personalidad, sus temores, sus deseos, sus estados de conciencia extremos y sus experiencias. En 2004 decidió interrumpir repentinamente su medicación, en este contexto, decidió expresarse como él sabía, a través de la música: “Como artista, para conseguir un nuevo hito, sentí la necesidad de explorar cosas y en ocasiones esa búsqueda te lleva a sitios que son un poco alocados” y “Alien no fue la excepción”. Años después se referiría a ésta como una obra impenetrable, la fuga de ideas no le dejó componer las letras, la megalomanía hizo que llenase hasta la saciedad las canciones de samplers con sonidos electrónico-industriales y coros. Actualmente llega a manifestar aversión, decepción y arrepentimiento acerca de lo sucedido en la época en la que grabó el disco, fue una experiencia que le hizo tocar fondo.


En 2006 nace su primer hijo con él se producen cambios: “tener un hijo me ha hecho darme cuenta de muchas cosas y darme paciencia”. Decide dejar de beber y fumar marihuana. Cierra su dicotomía musical, disuelve Strapping Young Lad (por representar la parte indeseada de él) y se centra en su proyecto homónimo: Devin Townsend. Realiza un álbum conceptual llamado “Ziltoid: The Omniscient”, un álbum conceptual que trata de la invasión de un alienígena a La Tierra para encontrar la quintaesencia materializada en una taza de café.

Posteriormente se toma un hiato de dos años para disfrutar de su mujer y de su hijo. Se corta las rastas, sigue abstinente, el cambio de vida era irreversible, según sus palabras: “dejé atrás el caos y la paranoia”. “Empecé la conquista de la persona que realmente quiero ser”. “Han sido años duros de abstinencia y mi mente todavía sigue asustada”.


Actualmente está otra vez en la carretera, cuatro discos bajo el brazo, cada uno con estilos musicales diferentes y que reflejan las facetas de él. Tiene una personalidad extravagante, tiene una adicción severa al trabajo, tiene una mente brillante y una familia a la que siente unido y que le ha ayudado a realizarse como persona. Sin duda, un ejemplo dentro del modelo de recuperación que este blog intenta trasmitir.





Texto escrito por Borja Esteso Orduña (Psicólogo Interno Residente).

domingo, 20 de mayo de 2012

Sueño igual que tú. (Documental completo)

"Sueño igual que tú", un documental de la Fundación Pública Andaluza para la Integración Social de Personas con Enfermedad Mental. FAISEM.

"Sueño Igual que tú", es un documental sobre la vida de las personas en Faisem. Durante 42 minutos nos presenta 5 historias cargadas de valor, lucha y superación.

El trabajo, el paso de una casa hogar a un piso, el deporte, el arte, la familia, el amor y los hijos, el afán por recuperarse, son los ejes de este documental que demuestra que personas con problemas de salud mental pueden vivir como cualquier otra, si cuentan con determinados apoyos.

Gente que ayuda, que cuida, que acompaña y personas como Milagros, Eva, Daniela, José Antonio y Manuel, que, pese a sus dificultades, Sueñan... igual que tú. Vale la pena verlo.



César M. Estévez (Enfermero Especialista de Salud Mental)

martes, 15 de mayo de 2012

Mitos y contra-mitos




Últimamente han llegado a mis manos dos libros que recogen diversos "mitos" sobre los trastornos psicóticos.

En el primero: "50 grandes mitos de la psicología popular", de Scott O. Lilienfeld y Steven Jay Lynn, se tratan como FICCIÓN las siguientes afirmaciones :
- Los diagnósticos psiquiátricos son poco fiables.
- Las etiquetas psiquiátricas son perjudiciales porque estigmatizan a las personas.
- La mayoría de los psicóticos de las sociedades occidentales serían vistos como chamanes en las culturas no occidentales
Frente a estas "ficciones" se ofrecen los "HECHOS":
- En el caso de los trastornos mentales importantes (como la esquizofrenia y la depresión clínica), la fiabilidad del diagnóstico es comparable a la de las principales enfermedades.
- Parece probable que el rechazo de que son objeto los pacientes psiquiátricos procede de su conducta anómala antes de la etiqueta diagnóstica, siendo el estigma de la enfermedad mental considerablemente anterior a todos los sistemas de clasificación psiquiátrica.
- Las personas de las culturas no occidentales distinguen perfectamente a los chamanes de los esquizofrénicos.

El otro libro al que hago referencia: "Mitos en psicosis", de J.J. de la Gángara Martín y L. García Carbonell (con el sello del grupo Ferrer en su contraportada) plantea como verdades incuestionables ("frente a lo que dicen algunos  ignorantes"- cito textualmente-) que:
-  La ciencia médica nunca se ha librado de que muchas apreciaciones erróneas, a base de repetirlas, acaben convirtiéndose en certezas, especialmente en materia psicopatológica. De hecho, si una rama de la medicina ha sido víctima de tales asunciones y maldiciones ha sido la psiquiatría. Ello se debe en parte a su propia tendencia a sustentarse en especulaciones más que en evidencias, o a la delicada frontera que en materia psíquica existe entre la evidencia y la “videncia”. A partir de estas premisas, los autores sentencian que:
- La esquizofrenia es una enfermedad o patología crónica con una prevalencia del  1%  que no discrimina entre culturas, razas, religiones y sexos.
- Los pacientes resultan inútiles para la sociedad (página 2).
- Hasta los años 90 los medicamentos solo eran eficaces para una parte de los síntomas y producían una gran cantidad de efectos secundarios desagradables que a veces ocasionan deterioro.
- El paciente con esquizofrenia, como el paciente con diabetes o hipertensión, debe mantener un tratamiento crónico, que le permitirá llevar una vida normalizada y evitará la complicación más grave de su enfermedad: la recaída.
- Un paciente con esquizofrenia no es un vago, sino un paciente que no está recibiendo el tratamiento adecuado para su patología, ya que, cuando se emplean neurolépticos atípicos, no solo se consigue actuar sobre los síntomas positivos, sino que además se mejoran los síntomas negativos, los afectivos y los cognitivos, aunque corramos el riesgo de que nuestro enfermo pida tabaco, café y un puesto de trabajo en lugar de la programación habitual.
- Si lo que le pasa (al paciente psicótico) es del cerebro, y no está claro que sea bueno, entonces lo que ocurre es que su cerebro está “estropeado” y tenemos que arreglarlo. Y para eso, lo que hay que hacer es ponerle un tratamiento que resuelva algunas cosas en su cerebro.
- La aparición de los neurolépticos en la década de los cincuenta y el hecho de que tanto clorpromazina y sus derivados como haloperidol mostraran su eficacia en el tratamiento de los pacientes con esquizofrenia supuso un duro golpe para aquellos psiquiatras que creían que las causas de la enfermedad mental estaban relacionadas con la existencia de conflictos intrapsíquicos, y no con alteraciones de los procesos biológicos que tienen lugar en el cerebro (¿reducción al absurdo?).
- Frente al mito de que los antipsicóticos son fármacos que mantienen al paciente anulado y no lo curan, la historia demuestra que la llegada de la farmacoterapia ha permitido evidenciar de forma palpable que existe un antes y un después de la irrupción de los tratamientos neurolépticos; el mito se sigue manteniendo en nuestros días, en parte debido a la propaganda transmitida desde determinados sectores pseudointelectuales y pseudoprogresistas, y sobre todos gracias a la labor poco afortunada de ciertos periodistas que desde distintos medios se empeñan en transmitir imágenes negativas de los pacientes en tratamiento, así como por la imagen poco edificante que difundieron determinadas películas de cine.
- Los “antipsicóticos atípicos” han demostrado su eficacia para el control de los síntomas positivos en los estudios comparativos realizados frente a fármacos como haloperidol (?). Además, esos estudios también demuestran que son superiores a los fármacos clásicos para controlar los síntomas negativos. Ni provocan ni agravan los síntomas afectivos, e incluso existen algunos estudios que demuestran que los mejoran.
- Ya solo los datos de eficacia permitirían convertir los antipiscóticos atípicos en los fármacos de primera elección para el tratamiento de pacientes con esquizofrenia, pero es que, por otra parte, estos nuevos antipsicóticos presentan un perfil de efectos secundarios muy distinto al de los antipsicóticos clásicos (¿pero este libro no iba de mitos?).
- El comportamiento violento entre la población con esquizofrenia es inferior al registrado entre la población general, y normalmente dicho comportamiento suele venir precedido por un clínica cuyo debido tratamiento a tiempo podría evitar muchas de esas conductas.

lunes, 7 de mayo de 2012

Un mensaje de lucha


Borja, residente de Psicología Clínica que actualmente está rotando en nuestras unidades, planteó las siguientes preguntas durante el taller del blog:

" Hoy vamos a lanzar un mensaje de lucha, como tú hay un montón de persona en tratamiento.
- ¿Qué estrategias o trucos utilizas cuando te sientes mal durante un ingreso?
- ¿Hay esperanza al final del camino?
- ¿Cómo te ves una vez que estés fuera, con el alta y recuperado? "

AUG.
- Agarrarme a la libertad, que algo va a cambiar cuando salga. Cumplir con el ingreso hasta que me den el alta. Mientras tanto, desde la fecha del ingreso hasta el alta, pasar lo más desapercibido posible. En resumidas cuentas: como si no estuviera.
- La libertad y una nueva vida.
- Vivir la vida lo más que pueda y no recaer otra vez.

I.
- La estrategia y los trucos son mantener la paciencia y la confianza en uno mismo ... porque has llegado a este lugar y la confianza de salir con unos hábitos de educación y tolerancia que te ayudan a poder sobrevivir en un mundo tan adverso como el nuestro y siempre teniendo la ilusión y la confianza de ganar un amigo más, por regalar y conservar la alegría de mi espíritu.
- Sí, conociéndote a ti mismo y valorando la madurez que has tenido y fortaleza que te ayuden a caminar con paso firme y segura, siempre mirando humildemente de frente.
- Disfrutando de mi libertad, embarazada y queriendo más lo que me rodea, aprovechando cada segundo de mi vida, haciendo buenos amigos y conservar la amistad como un tesoro, porque los amigos están ahí para seguir un camino en conjunto...

And.
- Aquí no hay ni trucos ni cartón, solo esperas a que te den la libertad, aquí la única esperanza es el día que te dan el alta. La lucha es diaria, intentas meterte en la rutina para poder pasar el tiempo, que es lo único que cura todo.
- El día del alta.
- Me veo saliendo después de desperdiciar mucho tiempo.

PED. L.
- Las estrategias que utilizo, aunque sea un gran minusválido, operado cinco veces quirúrgicamente de fémur y cadera derecha (por accidente de tráfico), y tenga paresia en ambos pies, son: primero, siempre que puedo no ser perezoso, sino tratar de caminar en el patio lo más que pueda. Tener mi miente ocupada en tareas diversas en la primera planta, bien sea de cálculo mental, de lectura, de realizar sopa de letras, cruzadas, pirámides numéricas, etc., y asistir cuando puedo a Psicología o Psicoterapia.
- Para mí no quiero que me den expectativas que sé, por experiencia, que no podré llevar a cabo al final; me gusta ser asertivo y que tengan empatía conmigo, y yo con los compañeros. No obstante, adquiero un grado de felicidad y armonía bueno, aunque me afecta una grave depresión.
- Yo particularmente no lo veo posible, ni permisos de fin de semana, pues mis casas están cerradas y yo ya no sé defenderme ni deambular en la sociedad externa. Me encuentro comprendido por todos y agradezco las atenciones que me han prestado. Mi recuperación y alta, subjetivamente, yo no lo veo imposible, con toda sinceridad.

Uli.
- Se lo digo a mi enfermera y ella ya entiende qué hacer porque conoce una situación tan dura como la mía.
- La esperanza nueva se pierde. Es la manera que tenemos para levantarnos por la mañana y seguir adelante con tu mirada.
- Tengo que ir a la playa de Las Teresitas y correr por las mañanas y hacer gimnasia con lo común.
En resumen, todo lo que he escrito es todo un lote de Amor y Paz. Vive o muere. La verdad, no sé qué explicar al psicólogo porque en realidad no sé qué principio y qué final, qué principio, qué final, como un tajo al final termina en una fórmula para todos.

Textos escritos por los participantes del taller del blog (personas ingresadas en el Área Externa de Salud Mental de Tenerife).

miércoles, 2 de mayo de 2012

Daniel Johnston

La historia de Daniel Johnston es una historia desbordande de emoción y crudeza, llena de altibajos. Momentos en la cúspide y temporadas en lo más profundo.
Desde su nacimiento, a principios de los años 60 en el seno de una familia conservadora, se intuía en Johnston un extraordinario talento para todas las artes. Sus excelentes dibujos surgidos de un universo propio, sus vídeos caseros de un ingenio sorprendente y ante todo, la música que escuchó toda su vida fueron un potente vehículo para canalizar toda esa hiperactividad que lo caracterizó desde niño.
Daniel es fundamentalmente un artista. Un músico, cantautor y dibujante que inspiró a muchos componentes del movimiento grunge de los 90 en los EEUU, además de a otros grupos de la escena indie. Seguidores declarados de Daniel han sido Nirvana, Eddie Vedder, Sonic Youth, David Bowie, Tom Waits, Beck, Teenage Fanclub, Spiritualized, Eels ... el creador de los Simpsons Matt Groening también se cuenta entre sus admiradores. Mítica la imágen de Kurt Cobain en muchas de sus apariciones con una camiseta con uno de los dibujos de Daniel.

Daniel Johnston

La música de Daniel y sus dibujos mezclaba lo naif con los sentimientos más profundos y descarnados. Pronto empezaron a aflorar determinados problemas que iban más allá de las genialidades de un jóven diferente y original. Se le desencadena un brote psicótico motivado por consumo de tóxicos y un enfoque terapéutico con poca visión para el joven Daniel Johnston acaba con largos periodos de internamiento en centros psiquiátricos. En esta vertiginosa espiral Daniel sufre junto con su familia un proceso de pérdida que refleja magistralmente el documental sobre su vida "El Diablo y Daniel Johnston" (realizada con gran cantidad de material grabado en vídeo y audio por el propio Daniel y su familia). Película más que recomendable para abordar estas temáticas con grupos iniciados en el tema.


Daniel Johnston actualmente está presentando en España, en una minigira que lo ha llevado por varias ciudades, su música conjuntamente con una exposición de sus dibujos que ha sido acogida con gran interés por parte de púbico y crítica especializada. Unos dibujos a los que uno se asoma, al comienzo, con simpatía, y enseguida, con cierto dolor por el padecimiento que reflejan del autor.
Su música sigue impactando al igual que su lucha y la de su familia. En la actualidad Daniel vive en una casita anexa a la de sus padres y sigue cantando y dibujando. Tiene 51 años, un desgaste muy importante a nivel psíquico y problemas derivados de los efectos secundarios derivados de la toma de psicofármacos (pautados para estabilizar, en parte, su vida y sufrimientos) como un evidente Síndrome Metabólico que le merma de forma importante su salud.

Esta es una de sus canciones emblemáticas "True Love Will Find You in the End" una preciosa melodía con una letra llena de sentimiento con esa gran capacidad para expresar las emociones más básicas sin ningún rubor, sin máscaras, con total sinceridad y crudeza.



César M. Estévez (Enfermero Especialista de Salud Mental)

jueves, 26 de abril de 2012

Anatomía Humana (Crítica literaria)

Pues sí, el título no es ninguna metáfora. Anatomía de un espejo roto. Levántese quien pueda y otras locuras”, la ópera prima de Raúl Velasco Sánchez (periodista en diferentes medios y soportes), es un tratado de anatomía.
El autor toma la palabra, como un afilado bisturí, para diseccionar cada historia, haciendo un exámen descriptivo donde nada queda oculto al lector. Nos cuenta diecinueve situaciones humanas, donde lo que importa es la topografía, la ubicación, la disposición, las formas, con visión dinámica y pragmática. Sin entrar en juicios de ningún tipo. En la más pura tradición costumbrista, del médico-narrador de historias como fueron Pío Baroja o Anton Chejov, grandes autores cuya literatura eran esos retratos (anatómicos) de personas sencillas, que privilegiadamente como médicos rurales pudieron conocer, los más oscuros secretos familiares, las dichas y las desdichas más humanas, Ahí es donde empieza el arte, extraer la belleza de lo que tenemos frente a nuestras narices cada día, hacer ameno lo cotidiano, elevar los sentimientos tratándolos, mimándolos inteligentemente,…eso es la literatura. La tragedia de la vida, entre el amor y el dolor, no hay mediocridad que valga.

Puedes solicitar el libro ya en tu librería habitual.
 
Desde el más absoluto respeto, Raúl Velasco nos relata en su “Anatomía de un espejo roto” historias raras de seres humanos, historias humanas de seres raros; historias que se apartan de lo habitual, de lo más frecuente en nuestra sociedad; comportamientos o ideas poco frecuentes; personajes primitivos, insensibles y despiadados; seres que sufren y temen; individuos que aparentan estar integrados, felices y adaptados; otros que sufren la agresividad y la insolidaridad; individuos responsables, racionales y productivos; personas tratadas, medicadas y estigmatizadas;…
Ante la triste y dura realidad del mundo moderno, la sociedad racionalista occidental excluye a quien no se ajusta a su sistema de valores morales o a sus valores e intereses pragmáticos, y lo proclama enfermo.

   Asombra la madurez con la que Raúl Velasco maneja el lenguaje pese a su juventud en una primera obra, ser culto sin caer en la pedantería, ser ameno sin caer en el sensacionalismo, ser poético sin caer en la frivolidad. Dueño y libre, no se somete a la moda actual para dar una impresión cómoda al lector de ser culto con un mínimo esfuerzo intelectual. En estos tiempos de infantilización de la cultura, donde el valor supremo es el entretenimiento, comete la temeridad de hacer una literatura adulta, ni adúltera,  ni adulterada. 
Y esto sólo puede ser obra de un loco. Un loco por el arte, por la literatura, por la belleza,…y por la vida. Y comprometido con la humanidad, generosamente, como un loco en estos tiempos que corren de exaltación del individualismo competitivo, violento e insolidario. Es otro de los valores añadidos de esta colección de cuentos. “Anatomía de un espejo roto” patenta la denuncia de la dictadura científica, brazo armado del poder establecido. La policía del pensamiento que identifica, separa y etiqueta lo raro. Lo personaliza, ocultando así la implicación del entorno en la problemática del individuo. Cuando hablamos de rareza, lo raro debe aparecer siempre en relación con una población de objetos, se tratará del objeto distinto. Pero si al raro lo llaman enfermo, en ese momento deja de hacer referencia la población en relación a la que adquiere el epíteto de raro. Individualizando el problema de forma espúrea y artificial, separando el problema de gran parte de su causa, exculpando al sistema social, ya que es lo bueno, lo normal. Lo racional es la ciencia creada por la comunidad científica y admirada por el resto de la sociedad, y lo irracional es exclusivamente el enfermo, el loco. El objetivo de la etiqueta “enfermo mental” es la exculpación  completa de la sociedad en la génesis y sostenimiento de los problemas de las personas raras en este sistema social.
   Muestra de ese compromiso con la causa de la humanidad y la libertad, es que lejos de ufanarse por su anhelado bautismo oficial como escritor, con la publicación en papel de una obra parida de su ingenio, compartiendo estante con otras más o menos universales, en bibliotecas y librerías, el primer paso hacia la inmortalidad…  humildemente, pero en un elegante gesto de clase, se nos presenta todavía en transición. Al parecer no es persona que le guste dejar a medias lo que empieza. Esto es, una lucha contra la violencia y el abuso que se ejerce “científicamente” sobre las personas excluidas del sistema, por sensibles, débiles, inadaptados,..por ser personas. Si bien como esquizofrénico su lucha fue por estar ahí, a bordo de su vida, ya convencido de que eso no pueden cambiarlo, pues la libertad nace de lo más íntimo, allá donde nunca llegará los psicofármacos. Y desde la experiencia, civilizada y dialécticamente, hacer esa lucha colectiva, en cruzada hacia un cambio de paradigma en el trato de esta problemática. Es por lo que le honra el gesto de considerarse escritofrénico, como santo y seña de un escritor que no abandona la lucha, una especie que parecía en extinción: el intelectual comprometido. Y es que hay demasiados necios dispuestos a hacer pedagogía con tu miseria, o a culparte por lo que no hiciste para que les agradezcas lo que no mereces
   Esto es lo que vais a encontrar entre las páginas de esta “Anatomía de un espejo roto”. Uno de aquellos libros que tiene la virtud de poderse leer en cualquier orden, directo en una primera lectura, pero con esa densidad que da para una segunda, una tercera lectura,…donde descubriréis otras realidades, malabarismos emocionales, vidas tan ajenas como enajenadas, todo aquello de esta vida que no tiene nada que ver con la tuya. Aunque, ¿quién sabe? puede que alguno de estos pedazos, contenga encerrado, algún reflejo de tu vida, de ese fututo que temes, de ese pasado del que te arrepientes….son cosas que pasan por ser humanos, nada más.
      Como dijo un lacaniano :“Sólo los idiotas creen en la realidad del mundo, lo real es inmundo y hay que soportarlo”. (Jacques Lacan)



 Reseña realizada por Joan García (Filósofo)

lunes, 23 de abril de 2012

Ni enfermedad mental ni locura (segunda parte)



Hace unas semanas comenzamos una sesión de psicoeducación (Tema uno: Los trastornos mentales) charlando sobre la terminología utilizada para referirnos a las patologías mentales. De manera unánime todos estuvieron de acuerdo en que no les gustaba que les llamasen locos ni enfermos mentales. En líneas generales, coincidieron en que preferían considerarse personas con problemas de salud mental.
 Un par de horas más tarde utilizamos este interesante debate para que los participantes del taller del blog escribiesen sus textos (en este caso les aporté una larga lista de "etiquetas" para que eligiesen aquella o aquellas con las que se identificaban o que les parecían más adecuadas).
Las respuestas fueron las que siguen...


Mig.
Yo prefiero que me digan que tengo problemas psicológicos ya que mi enfermedad es transitoria, me da y luego a los dos o tres semanas me quedo estable.

Anónimo
Me suelen llamar loco, pero eso no me gusta nada y creo que “persona cuya mente funciona de forma diferente a la de la mayoría de las personas” es la que me define más a mi. Yo pienso más rápido que muchas de esas personas, lo que pasa es que mis ideas son más claras que las de esas personas y se aturullan y les embotan, les saturan y no llegan a comprenderlas.

Ped.L.G.
-El razonamiento de mi respuesta más adecuada, de considerarme como una persona cuya mente funciona de forma diferente a la mayoría de personas, es esencialmente porque es el término que yo considero más adecuado. No me gusta el término “loco” porque es una “etiqueta” que nos denigra; lunático (menos aún) porque no tiene nada que ver. Enfermo mental es cierto pero para mi es preferente la respuesta que yo he dado. Lo mismo pienso de catalogarme “persona con problemas de salud mental”, por las enfermedades mentales están clasificadas en la D.S.M. (de Enfermedades Mentales) y también considera diagnósticos múltiples y muy variados.
-¿Cómo me han explicado mis diagnósticos que he tenido?
Depresión muy grave.
Esquizofrenia Residual.
Intento de suicidios, por verme en opción irreversible de mis “afecciones” o “achaques” múltiples.
-Yo he tenido como unas cuatro sujeciones físicas, en Urgencias, por mal comportamiento mío en la minirresidencia, durante aproximadamente un día, y también me han proporcionado inyecciones intramusculares, por verme en situación irreversible y desesperanzado totalmente por enfadarme conmigo y el entorno, por no poder caminar y creer los médicos cuidadores-as que estaba fingiendo mi enfermedad.

R.
Yo me considero una persona con dotes especiales, sobre todo la inteligencia, una persona a la que le es fácil relacionarse con otras personas y llegar a un objetivo como la Amistad. Y  considero que tanto yo como mis hermanos hemos recibido una buena educación sentimental, emocional y social.

Aug.B.G.
No suelo decir nada, a esto me refiero, que no doy explicaciones a nadie, tanto de una forma como de otra, suelo vivir mi vida de forma independiente sin meterme en los problemas de nadie, bastante tengo con la mía. Las cosas que yo hago son mías, nadie tiene que pedirme explicaciones de lo que hago. No me lo pidáis de ninguna forma, por favor.

Textos introducidos por Esther Sanz (Psicóloga Clínica Área Externa Salud Mental) y escritos por los participantes del taller del blog.

martes, 17 de abril de 2012

...ni enfermedad mental ni locura

Hace unas semanas os preguntábamos (nos preguntábamos) en una de nuestras entradas por la terminología que considerabais más correcta y menos estigmatizante a la hora de refererirnos a las personas afectadas.
Dejamos colgada una encuesta en nuestra página de Facebook (Proyecto Saltando Muros) y ¡oh, sorpresa! tal y como cantaba "El Barrio": ... ni locura ni enfermos mentales...

 
Gracias por participar ;)


 Curiosamente los términos "Enfermo Mental" y "Loco" no fueron apoyados por nadie.

"Persona con problemas de Salud Mental" y "Persona cuya mente funciona de forma diferente a la de la mayoría" son, por ahora, las opciones con más apoyos (la encuesta seguirá abierta un tiempo más).
Pero además de esta pequeña sorpresa nos quedamos con algunos de los comentarios que se han ido realizando en este blog, así como en el facebook, al respecto:

"Es difícil decir "yo estuve enfermo mental", pero se puede entender el "yo estuve loco".
Loco, yo prefiero estar loco que ser enfermo mental, prefiero tratar con locos que tratar a enfermos mentales, prefiero la gente que hace locuras a las que hacen "actos propios de un enfermo mental"
Saludo
" (Miguel)

"Hola. Yo soy usuario de U.R.S.M Macarena ante todo soy una persona a la cual no le gustan las etiquetas,actualmente busco empleo y lo hago de la manera más natural y normal como cualquier otra persona.
Somos que lo que somos, personas, y queremos ser tratados como tal.
Yo simplemente tengo una enfermedad que necesita un tratamiento
" (usuario URSM Virgen Macarena) otros amigos también iban por aquí en sus comentarios en el Facebook menos "etiquetas" más "personas"...así Virginia Robayna nos comentaba "¿Y si en lugar de centrarnos en ponerle una etiqueta al paciente nos centramos en la enfermedad? Porque los enfermos físicos no tienen un nombre específico. Depresión, esquizofrenia, trastornos alimentarios, ¿por qué cosas tan distintas se meten en el mismo saco? ¿Y por qué una enfermedad debe definirnos? Se tiene un problema de salud, no se es un trastorno, sino un ser humano."

También se destacaba la importancia de la formación y la información:
"Desde luego el estigma radica en la ignorancia y la falta de reconocimiento del problema... Indispensables son formacion e informacion de/y a profesionales cualificados y a las familias y allegados de pacientes... " (Vicente Rubio) y también en esta línea Irantzu G. señalaba "pienso que todo término terminará teniendo la misma carga negativa mientras no haya un conocimiento mayor, una mejor educación, entre la población general... quitando miedos, prejuicios, y añadiendo cercanía. Mientras eso no esté, tristemente pienso que dará "igual" usar un término que otro :( "

Almudena Calvo (una luchadora nikosiana con la que nos alegra habernos reencontrado) nos indica: "La cuestión semántica siempre es polémica. Tengo claro que prefiero trastorno a enfermedad y que me gusta más "loco", cuando es bien utilizado. (...)."

El siempre interesante Pere nos dejaba esta reflexión: "Tú, ¿qué prefieres, estar loco de amor o que un virus te inocule esa enfermedad llamada amor? ¿y para tu pareja?" (Pere)

No me resisto a compartir las reflexiones de un admirado compañero quien desarrolló su tesis en torno a estas cuestiones, el enfermero Dr. Germán Pacheco Borrella, vertidas en un artículo titulado "¿Cómo se nombra a quien padece un trastorno mental?"
 
Y tú... ¿qué opinas?

César M. Estévez (Enfermero especialista de Salud Mental)

miércoles, 11 de abril de 2012

Algunas diferencias entre (algunas) hospitalizaciones en Salud Mental en Gran Bretaña y en España



" El sistema de salud mental británico tiene más en cuenta los derechos humanos.
Ellos no utilizan sujecciones físicas ni usan inyecciones con el propósito de castigar al paciente.
La plantilla sabe que los pacientes pueden tener alteraciones de conducta debido a su trastorno mental y entienden que deben ser tolerantes con algunos comportamientos de los pacientes, aunque reconocen la responsabilidad de sus actos.
Durante mi hospitalización en España me he sentido tratado como un niño que se tiene que comportar bien ante los adultos-jefes o profesionales.
Si el paciente tiene más libertad y no le castigas, mostrará sus síntomas más claramente y así el médico podrá conocer realmente su estado mental, mientras que si el equipo usa castigos o métodos muy rígidos (por ej. -es muy poco humano que por norma en urgencias te dejen en una habitación solo y con sujección física durante horas,  mientras que en Inglaterra te dan un café y te enseñan tu habitación, hablan contigo sobre las normas, y de esta forma te tranquilizas; -en España recibes un trato como si fueras  un niño malo o un criminal; -te prescriben grandes cantidades de medicación por la noche y por la mañana te hacen levantarte a las siete y media, etc...) el paciente va a esconder sus síntomas y va a salir de alta sin un tratamiento verdaderamente completo.
Dentro de los hospitales de salud mental británicos, ocurre que al haber más libertad hay más conflictos porque los pacientes muestran sus problemas más abiertamente.
Aquí los profesionales se posicionan como tus jefes y no establecen contigo una relación de adulto a adulto.
Algunas otras diferencias con Inglaterra son que durante la hospitalización vas vestido con ropa de calle y tienes un horario amplio para comer con un sistema de self-service.
España me recuerda a países en desarrollo como Tailandia e Irán en el trato al enfermo mental. Creo que toda esta problemática que estoy explicando es una cuestión cultural y de una falta de desarrollo.
Así mismo, el sistema de salud mental crea unos dispositivos dentro de los cuales participa la policía: la policía española es horrible y poco profesional en comparación a la policía británica. Ellos van armados y ejercen la violencia (verbal y física) innecesariamente".

Texto traducido de texto original en inglés de P.F., persona ingresada en Unidad de Subagudos y participante del taller del blog.

viernes, 6 de abril de 2012

¿Enfermedad Mental o Locura?

Ya hemos compartido en la red diferentes disertaciones (a cada cual más interesante) sobre el siempre controvertido término "Esquizofrenia". En esta ocasión me dispongo a poner sobre la mesa algo más "prosaico" pero que también genera puntos de vista encontrados:

Y tú... ¿qué opinas?

Hace ya un par de meses Enrique Glez. me entrevistaba en su genial programa radiofónico "Lunáticos" y me preguntaba qué término consideraba más correcto: enfermo mental o loco...
El bueno de Enrique con esa sencilla pregunta me dejó mudo... habitualmente suelo usar en el blog y otros documentos el término "persona con problemas de salud mental" aunque salta a la vista que no es un término fácil de usar por su extensión. El término "enfermo mental" tiene un marcado enfoque biologiscista y el de "loco" quizás sea demasiado ambiguo... yo le devolví la pregunta a Enrique, en el fondo siempre he pensado que lo realmente importante es que las personas afectadas por estas problemáticas se autodefinan; Enrique lo tenía claro, se sentía más cómodo con el uso del término "loco"... y si él lo dice yo me sumo.

La verdad es que el análisis y la fuerza de estos términos en Salud Mental siempre han generado debate y controversia. Cuando se dejó de utilizar el nombre de "Hospital Psiquiátrico de Tenerife" muchos compañeros veían este cambio como una pérdida de identidad, otros lo consideraban solo un "maquillaje" que no suponía cambios reales de mayor calado... para mi se disiparon las pocas dudas que me había planteado cuando la madre de un chico, conocido de mi familia, que había ingresado en la Unidad de Subagudos (USA) me dijo que para ellos les resultaba mucho más sencillo plantear en su entorno que su hijo estaba ingresado en el Área de Salud Mental del HUC o en la USA o la URA en vez de tener que hablarles de ningún Hospital Psiquiátrico e incluso en la planta de Psiquiatría... preferían el término UIB... ¿eufemismos?, yo creo que es más importante que eso... si al afectado y a su entorno les ayuda a mi me vale el cambio... además creo que el cambio al final es bidireccional.

En el reciente Congreso de la ANESM uno de los ponentes señalaba que «Un estudio aún sin publicar realizado aquí, en Asturias, indica que la población considera al 'enfermo mental' peor que al 'loco'» (...)
El término "enfermo mental" finalmente es más estigmatizante que el de "loco". Da para reflexionar y repensar algunas cosas ¿no?
Abrimos una encuesta en nuestra página de facebook y esperamos vuestros comentarios para conocer vuestras opiniones y experiencias.

César M. Estévez (Enfermero Especialista en Salud Mental)

lunes, 2 de abril de 2012

Dos años, cuatro meses y lo que nos queda


Al post de hoy bien podría tachársele de " ombliguista", si tal palabra existiese, por supuesto. Sin embargo, mi intención al reunir la información que sigue es más bien otra. Y es que, haciendo memoria sobre estas últimas semanas, pensando en lo que está por venir e intentando conectar todo lo anterior con el proyecto Saltando Muros, llego a unas conclusiones que hoy quiero compartir:

En primer lugar y empezando por lo más obvio, me asalta el hecho indiscutible de que este proyecto sigue vivo, que no es poco. Nos hemos hecho un hueco en nuestro entorno socio-sanitario que, salvo alguna contada excepción, se ha mantenido al margen: expectante o indiferente, quién sabe.
Sin embargo, el "taller del blog" es una actividad plenamente aceptada en la dinámica hospitalaria, mi empeño en no bajar la guardia y seguir alimentando esta página siguen intactos e incluso algunas personas consideran de interés y utilidad tanto el blog como el paso a la acción que supone trasladar la palabra escrita a la palabra hablada, en voz a ser posible de los implicados, que son los que más pueden aportar en esto de luchar contra la estigmatización.
Por lo tanto, el balance de nuestro recorrido es positivo y espero que el tiempo juegue a nuestro favor y nos ayude a seguir creciendo en nuevas y productivas direcciones.

Además, con el paso del tiempo voy constatando que el arma más útil para derribar prejuicios es el contacto directo con las personas que sufren un trastorno mental grave, aunque "todo no vale". Me explico: de poco serviría conocer a una persona diagnosticada de esquizofrenia en un entorno contaminado por la autoridad de profesionales cargados de estereotipos bio-paternalistas. Hay que saber mirar y hay que repensarse todo lo aprendido. Sino, el contacto tampoco funciona.
Otra opción, la mejor seguramente, es que las personas con TMGs vayan por libre y se muestren como, donde y cuando les dé la gana. Por desgracia, en este deseado y seguro que fructífero sentido, nos topamos con un choque brutal de realidad. Y es que, si ya es difícil hacerse oír cuando uno tiene ganas y medios, elevar la voz en otras condiciones mucho más desfavorables puede ser una auténtica odisea (no por ello imposible y si no, escuchemos todas las semanas al "Guerrero de la luz", Enrique González, en su programa radiofónico Lunáticos, que conduce él y solo él).

Bajo mi punto de vista, y continuando con el tema de los prejuicios, la lucha contra el estigma ha de empezar en los entornos más cercanos al diagnosticado (sanidad, familia…), atravesando el consecuente autoestigma que boicotea futuros llenos de posibilidades y condena a sus portadores a presentes mediocres y resignados. Después (o en paralelo) podemos lanzarnos a la sociedad, haciendo un especial hincapié entre la gente joven (de una receptividad asombrosa) y extendiendo nuestra onda expansiva allá donde nos sea posible.

¿Se trata de normalizar? Pues no lo tengo demasiado claro. Es más, creo que esta tendencia a calzarlo todo en la horma de "lo normal" no es más que una trampa. Para mí que se trata de aceptar lo diferente y de nuevo (me repito) mirar con los ojos desnudos de clichés. Quizás, si dejamos de empeñarnos en homogeneizarlo todo, asfixiemos menos a los afectados de TMGs y al dejarles respirar respiremos nosotros también.

Todo lo dicho hasta ahora y muchas otras ideas estuvieron presentes en la charla que impartí el pasado Sábado 10 de Marzo en la Fundación Hugo Pomar, entidad sin ánimo de lucro constituida en el año 2006 y situada en la localidad de El Médano, cuyo fin principal es el apoyo psicológico a personas en situación o riesgo de exclusión social, destacando especialmente la promoción de la expresión a través del arte, entendido este como herramienta terapéutica útil en la relación de ayuda y la supresión de barreras comunicativas. Mi charla constó de dos partes: en la primera hice una pequeña síntesis de la trayectoria del proyecto Saltando Muros, mientras que en la segunda traté el tema de la escritura como posible herramienta terapéutica. Me asombró y llenó de energías ver a tantas personas, de múltiples disciplinas, con ganas de aprender y ayudar a otros seres humanos, atentas y respetuosas, con la frescura que da el no estar demasiado contaminado de ideas preconcebidas.

El Viernes 16 de Marzo fui de nuevo invitada a dar una charla, esta vez en en el Centro de Rehabilitación Psicosocial de Icod de los Vinos. Conté con la compañía del ya citado Enrique González, usuario de los servicios de salud mental, junto con el que expuse a usuarios, familiares y profesionales algunas nociones sobre las psicosis desde un modelo integrador centrado en la recuperación. No es necesario insistir en que la parte más importante de la exposición la aportó Enrique con sus propias vivencias y su ejemplo. Hacia él recayeron la mayoría de las preguntas y entorno a él giró el debate que mantuvimos tras nuestra exposición.
Los asistentes a la charla han querido dejarnos sus impresiones en este comentario enviado al blog:

“Hola a todos. El pasado viernes, 16 de Marzo tuvimos una charla en el CRPS en Icod de los Vinos impartida por Esther ( psicóloga clínica) y Enrique (usuario) sobre el tema de la psicosis.
Tanto los familiares como los usuarios del centro quedamos encantados con la exposición que hicieron los ponentes, ya que su excelente exposición facilitó la total comprensión de la información que nos facilitaron.
Todos nosotros recomendamos que se sigan desarrollando estas actividades por todos los centros de la isla.
Reiteramos nuestro máximo agradecimiento a Esther y Enrique por haber compartido esta experiencia formativa y esperamos volver a contar con ellos en futuras ocasiones...”

Para terminar este texto querría informaros de nuestra próxima participación en el Congreso de la AEN en Tenerife el 8 de Junio de 15.00 a 16.00h, en la  mesa debate: “El Proyecto Saltando Muros y la presencia de la voz de las personas con TMG en la sociedad a través de la Red".
También estaremos en las I Jornadas Nacionales de Sensibilización al Estigma en Salud Mental entre el 22 y el 24 de Noviembre en Almería y en los  Institutos de Enseñanza Secundaria de nuestro entorno que a lo largo de este año deseen escucharnos (contamos con un tiempo específico para esta actividad por lo que os animamos a que os pongáis en contacto con nosotros desde los IES de la isla) .

Finalizo agradeciendo el apoyo de mi compañero César Estévez y el de Cachi Gómez, administrativa experta ya en descifrar todas las letras de los participantes del taller del blog.

Texto escrito por Esther Sanz (Psicóloga Clínica Área Externa Salud Mental).

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